Trabajo, pan y providencia
Es lo que lo identifica a San Cayetano, y pronto se preparan los festejos, de recordación, en su Parroquia de Villa Zorraquín. Ya es tradición, y reúne a una gran comunidad llena de fe, que vampara pedir por, el trabajo, por el pan, y por providencia, y otros van para agradecer, los favores ya concedidos.
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La vida del Santo
San Cayetano de Thiene, nació el 1 de octubre de 1.480 en Vicenza, Italia. Su familia era noble, pero se destacaba por ser muy cristiana. Estudio derecho y se recibió de abogado, con todos los honores, por evidenciar su gran inteligencia.
Su gran deseo era ayudar a la gente pobre, y a los enfermos. No le interesaba ni el poder, ni el dinero.
Dejo todo, para cambiar de vida, y dedicarse .a la vida sacerdotal, y especialmente a los pobres y enfermos. Durante una hambruna desatada en Venecia, se dedicó a curar a los enfermos más pobres que nadie quería curar. Confiaba ciegamente en que “Dios proveerá, la providencia nunca falla.” Sus milagros en vida fueron muchos. Tenía una sola olla con guiso y repartía con pan, y no se acababa y alcanzaba siempre, para alimentar a la gente necesitada.
Una vez en 1.527 durante el saqueo de Roma, fue tomado prisionero con sus compañeros, y luego salieron ilesos inexplicablemente. Y así también después de fallecer, se multiplicaban sus milagros. Falleció el 7 de agosto de 1547 en Nápoles. Fue canonizado en 1671.
¿Por qué se lo representa con el Niño Jesús?
Es por su gran devoción en su infancia por el Niño Jesús, y porque en una navidad, tuvo una visión cuando estaba rezando en la iglesia Santa María en Roma, y se le apareció la Virgen, y le entrego al niño Jesús en sus brazos. Situación que comprendió debía dedicarse a los pobres plenamente, ya que el Niño Jesús,” es el Pan de vida”, y por eso también la espiga de trigo, por ser el pan del hombre, que no falte. Se representa con el trabajo, poniendo a Dios primero, para que no falte, y que, con el trabajo, se dignifica al ser humano.
Si pensamos porque se lo considera el santo del trabajo, porque él nunca dejó nadie muriera de hambre, y les ayudaba a conseguir trabajo. En nuestro país en CABA, es en Liniers, tiene su parroquia San Cayetano, donde concurren tantos peregrinos, todos los años en calle Cuzco 150 y Gaona.
Reflexión:
La espiga de trigo y la cizaña crecen juntas, pero que distintas son. El trigo cuando tiene fruto se inclina, en señal de humildad y agradecimiento por ese fruto que será pan. La cizaña, aunque tenga fruto, se mantiene erguida orgullosa de su poder y de su maldad. Esto tan simple nos hace pensar que nada mejor ganarse el pan con el sudor de la frente honradamente. Otros en cambio solo piensan para sí, son personas tristes, que no conocerán la verdadera felicidad de las personas solidarias. Como él supo serlo, en este caso, nuestro Santo Cayetano, que tanto se dio a los demás, y que, por algo desde más de 500 años, se lo sigue venerando por su ejemplo de vida dedicada a ayudar y ser intercesor de Dios.
A celebrar el próximo día viernes 7, ir a Villa Zorraquín para pedir llegue ayuda a tantas familias que con el temporal se les volaron los techos, y están necesitadas, de la providencia. Otros ir, y agradecer por el trabajo, y el pan que tienen, y pedir para todo el mundo, por lo que se están viviendo momentos muy difíciles.
Agradecer los que tienen trabajo, porque el trabajo dignifica y la caridad, otorga felicidad al que da, y compartir abre puertas.

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