León XIV: 'Que la liturgia alimente la fe, genere caridad y reconciliación'
En un mensaje a la Semana Litúrgica Nacional de Italia, el Papa destacó la relación entre liturgia e iniciación cristiana y llamó a promover la comunión y la paz.
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El papa León XIV afirmó que sólo una fe que nace y se fortalece en la liturgia puede dar frutos de reconciliación, caridad y paz en la vida de las personas y de las comunidades. Lo expresó en un mensaje enviado a los participantes de la 76ª Semana Litúrgica Nacional, que se celebra en la ciudad italiana de Catania del 24 al 27 de agosto.
En el texto, firmado por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, el Pontífice señaló que el tema del encuentro: "Una Iglesia que genera. Liturgia e iniciación cristiana", reviste una "particular importancia" para la vida de la Iglesia. Asimismo, sostuvo que la iniciación cristiana no debe reducirse a una preparación para recibir los sacramentos, sino que ha de convertirse en el ámbito donde la comunidad engendra a la fe e introduce en la vida nueva de Cristo.
Liturgia y catequesis, una misma misión
El Santo Padre recordó que, desde los orígenes de la Iglesia, la formación cristiana estuvo estrechamente unida a la celebración litúrgica. Por eso, invitó a redescubrir y fortalecer el valor de la liturgia como lugar donde el misterio de Cristo transforma la vida de los creyentes.
A su vez, destacó la necesidad de educar al pueblo de Dios en la riqueza de los signos, símbolos y gestos litúrgicos, favoreciendo estilos celebrativos que ayuden a abrir el corazón a la acción de Dios.
Una celebración que produzca frutos
El Papa subrayó que la autenticidad de toda celebración se verifica en su capacidad de evangelizar y generar un testimonio concreto de caridad. Por ello, alentó a enseñar el significado profundo de los ritos y a cultivar una "sobria solemnidad" que permita comprender toda su riqueza espiritual. También recordó que la liturgia es un lugar privilegiado de escucha de la Palabra de Dios y alentó a valorar el patrimonio bíblico y litúrgico renovado por el Concilio Vaticano II, especialmente en los procesos de iniciación cristiana.
Finalmente, León XIV exhortó a los responsables de la pastoral a promover comunidades acogedoras, capaces de transmitir el significado de los misterios celebrados y de generar frutos concretos en la vida de los fieles, favoreciendo la caridad fraterna, la reconciliación y la paz.
(AICA)

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