El Negrito Manuel: “Necesitamos un milagro” para su beatificación
La postuladora de la fase romana, Geraldine Mackintosh, entregó una imagen del siervo de Dios a la Iglesia Nacional Argentina y subrayó la importancia de presentar un nuevo milagro.
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Una imagen del Negrito Manuel, el hombre esclavizado que cuidó a la Virgen de Luján y a sus peregrinos en el siglo XVII, quedó desde el 20 de octubre en la Iglesia Nacional Argentina en Roma, junto a la imagen de la Virgen.
La doctora Geraldine Mackintosh, postuladora de la fase romana de la causa de beatificación del siervo de Dios Manuel Costa de los Ríos, entregó la imagen al rector de Iglesia Argentina en Roma, presbítero Fernando Laguna, durante una misa presidida por el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, de la que participó junto a su esposo.
Mackintosh explicó en declaraciones a AICA que el gesto buscó acompañar a los sacerdotes y a los fieles argentinos que residen en Roma, ya sea de manera temporal o permanente, con la presencia de la Patrona y de su servidor.
Para ella, la Virgen de Luján es la madre de todos los argentinos dondequiera que estén, y el momento es oportuno porque la causa ya está en la fase romana, es decir, en las últimas instancias de estudio y de juicio de los consultores del Dicasterio.
La intención, dijo, es que el testimonio de Manuel los estimule a vivir al "estilo Manuel": con un amor profundo y sincero a Dios y a María, sirviendo y acompañando al prójimo.
Después de la misa, la postuladora compartió una cena y un encuentro fraterno en el Colegio Sacerdotal Argentino con los sacerdotes residentes y otros argentinos que se sumaron a la convocatoria. Presentó la figura del siervo de Dios, su actualidad pastoral y el estado de la causa.
Según contó, los presentes se interesaron por los datos históricos del milagro de Luján y por la vida de Manuel, y preguntaron por el avance del proceso. La reunión concluyó con una oración comunitaria y la bendición de monseñor Lozano.
Lo que falta: un milagro
Manuel Costa de los Ríos fue un hombre africano esclavizado que, según los documentos, pasó a pertenecer a la Virgen de Luján y estuvo a su servicio durante 56 años, hasta su muerte, en 1686. La fase diocesana de su causa se cerró en 2024 y la documentación llegó a Roma el 21 de marzo de 2025. Si se comprueba la heroicidad de sus virtudes, el Papa podrá declararlo venerable.
Mackintosh fue clara sobre lo que sigue. La comunidad argentina en Roma puede ayudar difundiendo su figura y, sobre todo, rezando para pedir gracias y favores por su intercesión; además en la reunión se habló de la importancia de obtener algún presunto milagro para presentarlo al Dicasterio. "Necesitamos un milagro para la beatificación y luego un segundo milagro para la canonización", resumió.
La postuladora señaló que existen muchos devotos, entre sacerdotes, laicos, religiosos y también jóvenes, que difunden la figura de Manuel e invitan a pedir su intercesión ante dificultades espirituales, materiales o de salud. Recordó que, hace poco, se reunió con un grupo de jóvenes de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), que bautizó a su comunidad con el nombre Negro Manuel, porque sus integrantes se sienten impulsados a vivir las virtudes del "esclavo de María".
Consideró además que es bueno que un candidato a los altares sea conocido más allá de su lugar de origen, porque la canonización apunta a proponerlo como modelo e intercesor para toda la Iglesia. En Luján, donde Manuel sirvió a la Virgen, el papa León XIV tiene prevista una visita durante su viaje a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre.

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