Habitantes de humedales del departamento Concordia
Nombre común: Martín pescador mediano. Martín pescador oscuro dorado. Matraca Nombre científico: Chloroceryle amazona. Familia: Alcedinidae
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Rasgos físicos característicos
Es un ave de tamaño chico a mediano que alcanza unos 28 a 30 cm. En la cabeza luce una pequeña cresta. Su pico es largo, agudo y sólido, negro con tono amarillento pálido en la base de la mandíbula. El iris es pardo.
Las patas son cortas, de color gris y terminan en pies sindáctilos adaptados a la natación.
El dimorfismo sexual se manifiesta en estas aves en su coloración, siendo el macho quien suma un color más vibrante que las hembras. El primero en el cuerpo posee colorido plumaje donde se aprecia el color verde metalizado en el dorso y cabeza, que se registra además partiendo el collar blanco desde la base del pico, en los flancos con manchas alargadas verdes, en las alas que también poseen manchas blancas y en la cola con blanco en las plumas externas. El ventral es blanco y el pecho de coloración anaranjada.
La hembra carece del color anaranjado en su pecho que es blanco con estrías en los flancos y posee un semipretal verde.
Distribución, hábitat y alimentación.
La distribución de esta Familia es amplia, abarcando desde el Sur de Méjico, toda América Central y América del Sur hasta nuestro territorio.
En la Argentina se han registrado cuatro especies de la Familia se encuentran desde el Norte, Noreste y Centro del país excepto la Puna y llegan hasta La Rioja, Córdoba, San Luis, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires.
Habitan a orillas de ríos y arroyos como en los bordes de lagunas y esteros arbolados.
Se alimentan mayoritariamente de peces que pescan lanzándose en picada sobre ellos. La dieta se completa con insectos, crustáceos, anfibios y vegetales.
Comportamiento
Son diurnos y habitualmente sedentarios. Se los suele encontrar solos o en pareja viviendo en las márgenes de humedales. Defienden su territorio y poseen voces graves para comunicar alarmas y mantenerse cerca, entre otros.
Al posarse lo hacen sobre postes, alambres o ramas y efectúan movimientos acompasados de cabeza y cola.
Realizan vuelos a baja altura buscando presas o bien se paran en ramas o salientes sobre el agua para acecharlas. En algunos casos efectúan un aleteo continuo permaneciendo en el mismo sitio hasta localizar su presa y se lanzan en picada con sus alas plegadas. Una vez que la obtienen la acomodan para poder deglutirla o si es grande la golpean en una rama antes de comerla.
Crianza
La época de reproducción se extiende de Julio a Febrero. El nido es excavado en las barrancas de las riberas utilizando el pico y las patas. Lo hacen ambos miembros de la pareja turnándose en el trabajo. También pueden utilizar huecos que han construido otros animales, huecos de árboles, etc.
Este nido es un túnel horizontal de hasta 1,60 metro de profundidad y termina en una cámara amplia. Allí se produce la postura de hasta 4 huevos de color blancos y son ambos padres quienes intervienen en las tareas de incubación y cría. Son aves monógamas.
Luego de una incubación de 2 a 4 semanas los pichones nacen al unísono, requiriendo cuidado y alimentación por varias semanas, que son proporcionados por la pareja. Cuando están en condiciones de abandonar el nido dejan de alimentarlos para que se resuelvan a salir.
Versión de la leyenda sobre el Martín Pescador
Una leyenda referida al ave cuenta que un pequeño llamado Martín, a quien le gustaba mucho ir al río a pescar, hizo caso omiso a las recomendaciones de su madre y se alejó con ese propósito.
Al ir a buscarlo su madre lo encontró tomado a una rama en un remolino del río y sin titubear se arrojó para salvarlo pereciendo ella ahogada.
Asistiendo desesperado a la desaparición de su madre el pequeño vio como Tupá lo miraba desde abajo del remolino. Éste lo condenó a vivir volando al ras del agua siguiendo el curso de los ríos y lo obligó a pescar siempre ya que tanto le gustaba. En lugar de emitir sonidos agradables su canto sería un graznido seco y cortante como el quebrarse de una rama. De esta manera lo transformó en el Martín pescador, quien recordaría que su error le había costado la vida a su madre.
Fotografía gentileza de Ricardo Cettour.

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