Habitantes de humedales del departamento Concordia
Nombre común: Garza blanca. Nombre científico: Egretta alba Familia: Ardeidae
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Rasgos físicos característicos
Es una garza de buen porte, esbelta y de largo cuello, con una longitud que desde el pico a la cola puede estar entre 80 a 105 cm. Su peso es variable, habiéndose registrado un kilogramo en promedio. Luce plumaje blanco en su totalidad. El iris es amarillo así como el pico. Las fuertes patas son negras y poseen el dedo medio más largo. Son grandes caminadoras.
Cuando se encuentra en época de reproducción se pueden apreciar plumas finas y alargadas en la cabeza, el pecho y el dorso que suelen erizar. Son llamadas “egretas”.
Macho y hembra son similares y los juveniles son iguales a sus mayores cuando no están con su aditamento de plumas ornamentales.
Distribución, hábitat y alimentación
Está ampliamente distribuida en todos los continentes excepto la Antártida.
Habita los humedales en zonas templadas y tropicales migrando parcialmente desde las zonas muy frías a las zonas templadas para pasar el invierno. Las poblaciones que viven en las regiones tropicales y subtropicales de América, África, Asia y Oceanía son básicamente sedentarias. En nuestro país se registra su presencia en la mayor parte del territorio aunque en el Sur es menor la frecuencia de avistajes.
Se la puede hallar en charcos, lagunas, islas, esteros, arroyos, bañados, ríos; en el humedal, tierra firme o sobre los árboles. Su alimentación se compone de peces, reptiles, anfibios, insectos, crustáceos y escasos vegetales. En algunos casos, en tierra firme busca otros alimentos como pichones de aves, mamíferos pequeños, caracoles, lombrices y gusanos.
Comportamiento
Es un ave que suele andar solitaria, formando grupos o en bandadas, incluso junto a otras especies, especialmente cuando hay abundancia de alimentos o en los grandes dormideros.
Su andar es tranquilo, sigiloso, por largo tiempo puede acechar a las presas en aguas someras hasta que están al alcance de su fino pico y en un movimiento rápido las atrapa. La facilidad de retraer y extender el cuello velozmente se debe a una característica física especial que tienen en la columna las garzas.
Al volar lo hace con el cuello totalmente retraído, con elegancia y moviendo pausadamente sus alas. Su cuello se encuentra en una posición contraria al de las cigüeñas que hemos visto en anteriores publicaciones, pero al caminar suele estirar su largo y estilizado cuello. Cubre largas distancias con su vuelo.
Habitualmente suele ser un ave silenciosa, pero emite graznidos con voz grave cuando levanta vuelo e igualmente cuando se encuentra en sus colonias de cría.
Cuando el macho corteja a la hembra en temporada de reproducción y cuando nidifica ejecuta distintos actos y cierto saludo de cortesía o de sumisión.
Crianza
La época reproductiva se manifiesta desde octubre hasta abril en nuestro territorio. Anidan en colonias que contienen numerosos miembros o en dormideros compuestos por otras aves además. Algunos grupos son de tamaño más pequeño.
Las parejas son monógamas al menos durante cada temporada. Construyen su nido entre la vegetación acuática, en árboles o arbustos. Consiste en una plataforma de unos 60 cm aproximadamente utilizando ramitas entrelazadas que forra con otros productos vegetales.
La postura es de 3 a 5 huevos de color celeste pálido. La incubación se produce durante 23 a 30 días y los pichones nacen de acuerdo al orden que fueron colocados los huevos. Ambos miembros de la pareja se turnan para incubar.
Los pichones son nidícolas y permanecen en el nido recibiendo alimentación de sus mayores hasta un máximo de trece semanas.
Curiosidades
Las plumas de la garza blanca siempre fueron un atractivo para los pueblos indígenas. Las utilizaban para confeccionar adornos que eran parte de atuendos en ocasiones especiales como ceremonias, rituales y fiestas. Los adornos plumarios no eran objeto de comercio sino de uso personalizado.
Hacia fines del siglo XIX en ciudades europeas y de aquellas que seguían su modelo, se puso de moda entre las damas el uso de “egretas” o plumas de garza para uso en sus sombreros o vestidos. No eran plumas comunes sino las que ya mencionamos finas y alargadas de la época de reproducción. En nuestro país la búsqueda de comercializar este producto que era muy costoso llevó a comerciantes y acopiadores a realizar grandes matanzas de aves, que tuvo una merma de ejemplares tan importante que desaparecieron durante casi diez años de vastas zonas del país. También se vendían otras plumas de acuerdo al uso. Durante el curso del siglo XX debido al cambio en la moda se logró recuperar la especie.

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