Apuntes de la historia de la red de agua corriente en Concordia
Por estos días en donde se debate aún la finalización de las obras de la nueva planta potabilizadora de Concordia, reproducimos una nota aparecida en EL HERALDO el 9 de octubre de 2021, en donde se hace referencia a cómo se construyó la rede de agua de nuestra ciudad.
:format(webp):quality(75)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/10/magazine_agua_corriente.webp)
La misma expresaba: La historia permite que conozcamos el pasado para entender el presente y proyectarnos al futuro con lecciones aprendidas y retos por lograr. Esta frase que seguramente les habrá resonado, la repetíamos en la escuela secundaria en la materia Historia y se vinculaba con entender la importancia del estudio del pasado.
Les proponemos narrar algunos aspectos que se relacionan con la instalación en Concordia de la red de agua corriente, a la luz de la noción de Sciclo hidrosocial postura teórica desarrollada por la ecología del agua, que según las afirmaciones de Tobías (2019):
Este término busca alejarse del tradicional Sciclo hidrológico definido por las ciencias naturales y reducido a los procesos naturales del agua precipitación, infiltración, escurrimiento y evapotranspiración, para enfatizar en la importancia que tienen las relaciones sociales e institucionales en el control, la gestión, el desarrollo y la transformación de dicho proceso hidrológico (Tobías, 2019). De este modo, el concepto de ciclo hidrosocial nos señala la imposibilidad de abstraer el agua de las condiciones sociales, económicas, políticas y culturales, puesto que este es lo que le da sentido y moldea su flujo y distribución.
En este sentido, entre fines del siglo XIX y comienzos del XX en nuestra ciudad y a nivel general el país padeció numerosas enfermedades epidémicas y dolencias. Esto, también se vio agravado con el crecimiento demográfico que tuvo Concordia en ese período.
Desde el año 1897 en el Concejo Deliberante de Concordia se trató el tema de la instalación del agua corriente en la ciudad. Hubo distintas iniciativas e inquietudes que se trabajaron en ese órgano legislativo local, presentadas tanto por Concejales como por grupos de vecinos que solicitaban la instalación del servicio público de aguas corrientes. Tal es así que el Concejal Alberto Núñez presentó un proyecto el 23 de marzo de 1897 en el órgano legislativo municipal, que luego de ser debatido, se convirtió en ordenanza que autorizaba al Departamento Ejecutivo de la Comuna llegar a un acuerdo con el ingeniero Félix Michol, para que este profesional comprobara la posibilidad de implementar un bosquejo, del cual era autor, para la captación por medio de drenajes de las aguas de capa acuífera existente al norte de la ciudad de Concordia, en una cantidad de 150 metros cúbicos diarios.
También, en la sesión que el Concejo Deliberante llevó a cabo el día 3 de mayo del año 1897, se dio lectura al dictamen de la Comisión de Asuntos Generales ante un pedido de un grupo de vecinos solicitando la instalación del servicio público de aguas corrientes, que entre otras cosas expresaba que: Es de felicitarse -decía el dictamen- que un número tan considerable de vecinos de significación, como el que suscribe la solicitud, haya llegado a penetrarse de la imperiosa necesidad que existe de dotar de agua potable a la ciudad de Concordia, hasta el punto de creer necesario expresar su opinión a esta Municipalidad en la forma colectiva que lo ha hecho (Moulia, 1982:108).
Aunque los estudios encomendados al Ingeniero Félix Michol, no alcanzaron el éxito esperado y por esa razón, el Concejo Deliberante en su sesión del día 2 de agosto de 1897 después de poner en consideración el dictamen de la Comisión de Hacienda, resolvió desecharlo.
En la sesión que el Concejo Deliberante realizó el día 20 de agosto de 1897, se leyeron los informes de las Comisiones de Obras Públicas y de Seguridad e Higiene sobre distintas propuestas presentadas para la provisión de aguas filtradas a la población.
Tratado sobre las tablas el tema, hizo uso de la palabra el Concejal Manuel del Cerro Requena, quien comentó:
las Comisiones han pensado que lo que corresponde en el caso presente, es que el Departamento Ejecutivo aprovechando las ventajas que ofrece cada una de las diferentes propuestas presentadas, formule pliego de bases para recibir solicitudes de concesión para la ejecución de esta obra, por cuanto no se halla la Municipalidad en condiciones de llevarla al terreno de la práctica con sus propios recursos (Moulia, 1982: 109).
En ese momento se evidencian situaciones preocupantes entorno a la salud de la población puesto que el agua que se consumía no contemplaba las normas de salubridad. A pesar de la sanción de ordenanzas, dictámenes y presentaciones de vecinos no se logró avanzar en la concreción de la red.
Asimismo, la historia de los orígenes del servicio de aguas corrientes fueron permeados por las ideas higienistas que tuvieron una influencia importante en el país, desde fines del siglo XIX y principios del XX. Estas destacaban la relevancia de la provisión de agua segura y abundante, y del drenaje de las aguas servidas, como dispositivos importantes para la disminución de las tasas de mortalidad en la población. El higienismo, en su posicionamiento teórico, brindaba una definición amplia de salud pública que comprendía las condiciones de las viviendas, los lugares de trabajo y los espacios recreativos. Esto supuso un mayor involucramiento de los distintos niveles gubernamentales, a través de nueva legislación y de políticas sanitarias, educativas, etc.
Un ejemplo de lo anterior queda reflejado en un memorial que la Municipalidad de Concordia dirigirá al Ministerio de Gobierno de la provincia de Entre Ríos donde manifiestan las necesidades más apremiantes de esta ciudad, ese documento fue publicado en el diario El Litoral en la edición del 25 de noviembre de 1916 y firmado por el Dr. Alfredo Arines quien presidía el Honorable Concejo Deliberante en aquel momento; compartimos un extracto:
Provisión de agua Necesidad para Concordia de aguas corrientes.
El abastecimiento de agua es uno de los puntos más esenciales en la vida de las comunas de la provincia, y hace muchos años que a esta localidad constantemente preocupa y se estudia el modo de llevar a cabo sin conseguir su realización.
Agua buena, abundante y barata, es la necesidad más sentida y que con mayor urgencia debe ser atendida.
Sin agua buena y abundante serán una utopía todas las medidas higiénicas que quieren llevarse a la práctica.
Actualmente Concordia se abastece de agua, escasa, mala y cara.
Resulta, como se ve, deficiente y en ciertos casos antihigiénica la provisión de agua para el consumo de la población, y esto es de primera y urgente necesidad remediarlo.
Hace bastantes años que se estudia la realización de abastecimiento de la población por aguas corrientes, pero esto toca con grandes dificultades de orden financiero y la Municipalidad no puede llevarlo a cabo con sus solos medios y se hace necesario recabar la ayuda del Gobierno Nacional ya ofrecida varias veces. Al Gobierno Provincial debemos recordar constantemente esta primera necesidad comunal para que también interponga su influencia (Cuadernos de Concordia, 2010: 20).
Finalmente, el 2 de noviembre de 1919 se acuerda con la empresa Bonneu, Parodi y Figini, la construcción y explotación de las obras de salubridad de nuestra ciudad. La Legislatura de la provincia autoriza a expropiar, por Ley de octubre de 1919, en la propiedad San Carlos la tierra destinada a la Empresa de Obras de Salubridad de Concordia para la instalación de su casa de Máquinas y Filtros (la toma de agua). La concesión fue transferida en 1928, a la Compañía Nacional de Saneamiento S.A. y veinte años después, los servicios se prestan por Obras Sanitarias de la Nación.
En el marco de las obras de saneamiento de ese contexto se construyen en el sector más alto de la ciudad los dos grandes tanques de agua, que funcionan como Depósito Recaudador y Distribuidor por Gravitación, destinados al abastecimiento de la población. Constituyendo estos tanques la única parte visible de grandes obras de infraestructura que se hallan de forma subterránea.
La primera de estas obras está situada en la intercepción de calle Entre Ríos y la Av. San Lorenzo, allí este gran depósito de agua es un particular ejemplo de la arquitectura ecléctica de principios de siglo en nuestra ciudad. La cual da testimonio del lujo ornamental que caracterizó a las construcciones de la época, la estructura queda oculta en las cuatro paredes hacen de base característica, algo usual en edificios con funciones utilitarias, a los que se los trataba de disimular.
Contrariamente a la propuesta del segundo tanque (ubicado en la Av. Eva Perón) donde se observa toda su estructura, más acorde a las nuevas tendencias (Pípolo, 2015).
Cronología y Origen de la Red
• 1917: Se construyó el primer módulo de potabilización (Módulo A) en la zona de San Carlos, con una capacidad inicial de 1.200 m³/h.
• 1919: La Legislatura provincial autorizó por ley la expropiación de tierras en el predio de San Carlos para instalar la toma de agua, la casa de máquinas y los filtros de la entonces Empresa de Obras de Salubridad.
• Noviembre de 1919: Se adjudicó la construcción y explotación de las obras de salubridad a la empresa Bonneu, Parodi y Figini. En este marco se erigieron los grandes tanques de agua en los puntos más elevados de la ciudad para funcionar como depósitos recaudadores y distribuidores por gravitación.
• 1928: La concesión pasó a manos de la Compañía Nacional de Saneamiento S.A..
• Década de 1948: Los servicios fueron absorbidos por Obras Sanitarias de la Nación (OSN), integrando a Concordia en la red federal de saneamiento.
• 1970: Se sumó el Módulo B de potabilización en la planta para elevar la capacidad del sistema ante el crecimiento demográfico.
• 1980 en adelante: Mediante la Ley provincial Nº 6643, los servicios pasaron a la órbita de la Municipalidad de Concordia, lo que derivó con los años en la creación del EDOS (Ente Descentralizado de Obras Sanitarias)

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión