El Gobierno afina números y empuja la reforma laboral
Con mayor volumen legislativo propio y una estrategia más afinada en el Congreso, el Gobierno encara el tramo final de las sesiones extraordinarias con expectativas renovadas. El foco está puesto en la ley de Modernización Laboral, para la que ya se activó una negociación intensa con gobernadores y bloques aliados.
Tras dos años marcados por tropiezos parlamentarios y derrotas en el recinto, La Libertad Avanza transita una etapa distinta en el Congreso. El oficialismo llega a esta instancia con más legisladores propios y con un aprendizaje político que busca traducirse en resultados concretos, aunque todavía sin mayorías propias en ninguna de las cámaras.
La experiencia acumulada quedó en evidencia en la dinámica de las extraordinarias de comienzos de año. A diferencia de debates anteriores, el Ejecutivo evitó llevar proyectos al recinto sin garantías previas y optó por fortalecer el trabajo político previo para no repetir escenarios de derrota. Esa lógica explica la postergación de iniciativas sensibles, como la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares, que inicialmente se pretendían tratar en diciembre.
Distintas fuentes señalaron que el proyecto de Modernización Laboral es considerado la principal batalla legislativa del período. El texto ya cuenta con dictamen, aunque no se descartan ajustes de último momento para asegurar apoyos en la votación en particular. El objetivo del oficialismo es lograr su sanción antes del diez de febrero.
El Gobierno también resolvió diferir otros debates complejos, como la reforma del Código Penal, ante la certeza de que no existían los consensos necesarios para avanzar en extraordinarias. Esa lectura política forma parte de una estrategia más cauta, orientada a priorizar las leyes con mayores chances de prosperar.
En paralelo, se intensificó el diálogo con gobernadores provinciales para consolidar respaldos legislativos. El ministro del Interior, Diego Santilli, cerró entendimientos con mandatarios de San Juan, Chaco, Salta, Mendoza, Entre Ríos y Neuquén, lo que permitiría al oficialismo sumar una docena de diputados y cinco senadores clave para el cálculo final.
En el Senado, el interbloque oficialista reúne veintiún votos propios y necesita construir una mayoría ajustada con apoyos externos. En Diputados, el punto de partida es de ciento nueve voluntades consideradas seguras, por lo que el desafío pasa por captar un número acotado de adhesiones adicionales entre bloques provinciales y sectores dialoguistas.
De acuerdo con información, el clima interno en la Casa Rosada es de moderado optimismo.
La lectura predominante es que, con un recuento más preciso y una negociación política más aceitada, el oficialismo está en condiciones de alcanzar una aprobación que hasta hace pocos meses parecía lejana.

:format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/reforma_laboral_2.jpeg)
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión