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    El miedo: el peor de los virus⬦

    El miedo nunca fue un buen consejero. Estamos viviendo una especie de alarma mundial por la aparición y expansión del coronavirus, incluso en nuestra ciudad. Los medios de comunicación y las redes sociales están con el �Sminuto a minuto⬝ potenciando el miedo y la preocupación⬦. más allá que muchos profesionales de la salud repiten una y otra vez que no hay motivos para una alarma social; y sigue siendo válida la afirmación de que el nuevo coronavirus no es más preocupante que el virus de la gripe.

    07 de marzo de 2020 - 09:30
    El miedo: el peor de los virus⬦
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    Hay muchos aspectos del nuevo coronavirus que todavía se desconocen, pero eso no significa que se haya perdido el control. Y más del 80% de los casos detectados son leves. El problema es el virus del pánico y la desinformación que dan alas al miedo en general.

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    UNA HISTORIA⬦.

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    Viajaba un peregrino hacia Bagdad, cuando debajo de una palmera vio a una mujer, extraordinariamente pálida y esquelética, en cuyo platillo de agua y comida nadie echaba nada, por miedo a acercarse⬦ El peregrino sentándose a su lado, compartió con ella su agua y sus dátiles, preguntándole donde iba..

    - �SSoy la Peste, y tengo la misión de ir a Bagdad a llevarme a 10.000 seres⬦⬝

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    El peregrino horrorizado le contestó:

    -�SPero eso es una enorme crueldad, dejarás muchísimas familias mutiladas, y mucha tristeza tras de ti... hay algo que yo pueda hacer para impedirlo?."

    La Peste contestó:

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    -�SEres un hombre distinto a los demás⬦ si cuando llegues a tu posada, oras toda la noche sin descanso, te prometo que te preservaré la vida, y tan solo me llevaré a los 5.000 seres más desvalidos y enfermos, que no tengan familia alguna.⬝

    El peregrino aceptó el trato cumpliendo lo requerido; más cuando llegó a Bagdad quedó sobrecogido al ver la ciudad devastada, informándose de que habían muerto 100.000 personas.

    Al regresar a su ciudad, encontró bajo la misma palmera, a la Peste, a la que inquirió duramente su incumplimiento del trato.

    -�SRecé toda la noche sin descanso, y sin embargo has matado a 100.000 personas!!!"

    La Peste le contestó:

    - �SNo es cierto, yo solo me llevé a 5.000 enfermos solitarios, los otros⬦ murieron de MIEDO⬦!".

    EL MIEDO

    El miedo es una emoción inherente al ser humano. Sentir miedo nos puede salvar la vida porque se activa ante una situación de inminente peligro, dando la orden al cerebro de reaccionar mediante la lucha o huida para sobrevivir. En la época de las cavernas, el miedo era la alarma más efectiva contra los peligros externos, ante la amenaza constante de animales depredadores u otras tribus, guerreros o invasores.

    Ahora bien, hoy en día no contamos con esas amenazas externas y además, tenemos un cerebro mucho más evolucionado y sensible, capaz de planificar, organizar, analizar y anticipar la respuesta; por lo tanto, enloquecernos, sugestionarnos, pre-ocuparnos por temas o situaciones que �Ssuponemos⬝ podrían pasar, sin que sean �en este preciso momento- una amenaza cierta y real para nuestra supervivencia, lleva a que nuestro organismo �automáticamente- active la alarma del miedo, produciendo un alto grado de estrés, afectándonos física y psicológicamente.

    La amenaza puede ser real (un tigre, un perro atacando, un ladrón enfrente, un incendio, o lo que sea que sucede en este preciso instante⬦.) o también puede ser imaginaria, una situación �Shipotética⬝ creada por la propia mente (por ejemplo, al sugestionarnos ante una noticia de la TV).

    En ambos casos aparece el MIEDO, y como el cuerpo físico no distingue entre lo real e imaginario, activa el Sistema Nervioso Autónomo, en su rama Simpática, liberando hormonas del ESTR�0S como el cortisol y la adrenalina para facilitar esa respuesta de �Slucha o huida⬝; así la sangre sale de los órganos centrales (sistemas: digestivo, hormonal, endocrino, inmunológico, etc.) y se precipita a las extremidades, las pupilas se dilatan, el tono muscular aumenta al presentarse como tensión, la frecuencia respiratoria aumenta, el corazón late más rápido y se produce sudoración. Por lo tanto, el sistema nervioso se prepara para enfrentar el peligro (aun cuando sea imaginario).

    Si este estrés es sostenido en el tiempo, el cuerpo no lo pude sostener y comienza a debilitarse, bajan las defensas, se pierde energía vital y quedamos más propensos a contagiarnos de ese virus del cual teníamos �Smiedo⬝. Por eso se dice que, el miedo al virus es peor que el propio virus.

    SER PRUDENTES, NO MIEDOSOS

    Hoy, con los mensajes de �Smiedo⬝ trasmitidos por los medios de comunicación y las redes sociales, es posible entrar en pánico o en obsesiones que, en verdad, son contraproducentes.

    Obviamente que necesitamos ser prudentes y cuidarnos, pero no ser miedosos. Es necesario tomar vitamina C, meditar, estar en calma, usar alcohol en gel, barbijos o todo otro elemento en caso de ser necesario, dependiendo el lugar que frecuentemos, Cuidarnos si⬦ pero sin entrar en pánico ni ser parte de cadenas de noticias expandiendo miedo, porque de esta forma bajamos nuestra vibración energética y afectamos el sistema inmunológico; por eso se dice que el miedo a enfermar, enferma.

    El Tao Te Ching tiene una estrofa que dice: "Quien pueda ver más allá del miedo siempre estará a salvo".


    COACH MARIA INES FRANCISCONI

    LIDERAZGO Y VIDA CONSCIENTE

    Facebook / Instagram: Ine Francisconi

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