Días de carnaval...
En estos días se están celebrando en nuestra ciudad las fiestas de Carnaval; desfiles, comparsas, máscaras coloridas, carrozas, plumas, bailes, música; salidas con amigos y familias, brindis y comida. Esta fiesta tiene lugar justo antes de la cuaresma cristiana (que se inicia con el Miércoles de Ceniza) donde comienza el tiempo de ayuno, reflexión y abstinencia.
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A pesar que el carnaval se celebra en forma diferente en cada parte del mundo, su característica común es la música, los bailes, los trajes, los disfraces, las máscaras⬦ la permisividad y hasta cierto desenfreno. El ambiente nos invita a desestructurarnos⬦ a cantar, bailar, reír, brindar como tal vez, el resto del año no lo hacemos.
Las máscaras han sido los elementos típicos del festejo. Esta tradición viene de tiempos remotos cuando la gente las usaba para ocultar su identidad y así poder desinhibirse y expresarse⬦ sin sentirse avergonzados por el que dirán; el carnaval era un momento de liberación de aquellas emociones reprimidas, comportamientos correctos o apariencias que llevaban durante el año.
FABRICANTE DE MÁSCARAS
En este sentido, comparto este relato (adaptado) que leí esta semana.
En el mundo existen miles de fabricantes: hay de mesas, sillas, ropas, juguetes y hasta de montañas rusas⬦ pero en un pueblo lejano y hace miles de años vivía un joven que se había convertido en el �SFabricante de Máscaras⬝. �0l creaba rostros verdaderos, esos que se pegan a la piel y son tan perfectos como si fueran propios; ese tipo de máscaras que convencerían a cualquiera, o engañarían a cualquiera, pasando por rostros reales.
Un día se presentó un príncipe para que fabrique una máscara sonriente que oculte su infelicidad; al otro día llegó una viuda pidiendo una máscara para hacerla más bella; y al día siguiente un soldado abatido buscando un rostro de paz... y así, luego llegaron quienes le pidieron el rostro autoritario, el chistoso, el amoroso, el honesto⬦
Cuando entregaba cada máscara, el Fabricante, hacía una única aclaración: �S⬦Yo creo estas máscaras, pero no transformo los sentimientos que hay en el corazón, no puedo convertir la tristeza en felicidad, ni el enojo en belleza ni la depresión en paz, eso es un trabajo interno y muy personal...⬝.
¿Has visto esas personas que sonríen de forma permanente? ¿O los que siempre están tranquilos? Y⬦ ¿qué tal los que son tan inexpresivos que parecen estatuas? ¿Los conoces, los ves todos los días?.... sí, están en cualquier lugar: en la tienda, en la esquina, en el parque, en tu mismo trabajo⬦ Sin embargo, seguramente no notas que llevan máscaras, porque son tan reales, que jurarías que su verdadera esencia es esa. ¡No te creas! �0chales otro vistazo detenidamente⬦ y notarás, con un poco de dificultad, que esos no son sus rostros verdaderos: afuera sonríen y adentro son infelices; portan máscaras, las famosas máscaras del llamado �SFabricante⬝.
Con el paso de los años, el famoso muchacho murió y con él su negocio. Todo se deterioró y las máscaras que alguna vez creó, fueron desvaneciéndose con el tiempo⬦ Seguramente pensarás que todo terminó, porque⬦ ¿cómo iba a seguir su gran trabajo si ya nadie sabía cómo confeccionarlo..? Y sin embargo, no fue así, porque las mismas personas lograron construir �Sde forma natural⬝ sus propias �Scaretas⬝. Encontraron una forma de cubrir sus verdaderos sentimientos⬦ tal y como él había enseñado.
�SPor eso, mira bien a quienes conoces y obsérvalos... no des por hecho lo que sus rostros muestran porque tal vez no es lo que llevan en su corazón... tal vez llevan puesta una de las famosas máscaras que alguna vez ayudé a crear⬦⬝ firmado: El Fabricante.
Y tú⬦ ¿Qué máscaras llevas? ⬦. ¿Qué pretendes mostrar?
APARENTAR O SER AUT�0NTICOS
Como seres sociales desempeñamos numerosos roles; seguramente, no nos comportamos igual ante nuestros padres o nuestros hijos que ante nuestros amigos o ante los colegas de trabajo. Esto nos demuestra (más allá del carnaval) usamos máscaras para adaptarnos lo mejor posible a nuestro entorno. Esas máscaras son útiles para desenvolvernos en sociedad, pero necesitamos estar conscientes que no son nuestra esencia.
Muchas veces, esas máscaras (que utilizamos para desempeñar ciertos roles o funciones familiares, laborales, sociales⬦), se apoderan de nosotros, dejan de ser una herramienta adaptativa y comenzamos a creer que forman parte de nuestra propia identidad.
Eric Corbera dice: �SCuando nos aferramos con ahínco a una máscara, lo que refleja en realidad es una parte de nosotros que nos da miedo mostrar, que pensamos que es inadecuada, o incluso que nos puede poner en peligro o causar sufrimiento⬦. Por ejemplo, alguien que se obliga constantemente a sonreír a todo el mundo esconderá bajo esa máscara una gran amargura, demasiado temida por la persona para ser mostrada. Puede ser temida por la intensidad del sufrimiento que esconde o por pensar que no tiene derecho a ello, que para ser aceptada y querida no puede mostrar esa faceta⬝
Ernesto Sábato dijo: �S¿Qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?⬝.
Allí, en la soledad, se caen las máscaras sociales y emergen los sentimientos verdaderos que hay en nuestro corazón. Este⬦ es un buen momento para conocerse, mas allá de los días de carnaval.
COACH MARIA INES FRANCISCONI
LIDERAZGO Y VIDA CONSCIENTE
Facebook / Instagram: Ine Francisconi
