�altimo tango en Paris
Bernardo Bertolucci, que con apenas poco más de 30 años, había llevado a la pantalla el cuento �SEl tema del traidor y del héroe⬝ de �SFicciones⬝ de Jorge Luis Borges, abordó en �S�altimo tango en Paris⬝, la angustia de un hombre de mediana edad, su relación con su mujer muerta y sus encuentros sexuales con una joven sin nombre en un Paris desolado y desolador.
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La película, cuyo estreno mundial se produjo en el New York Festival el 14 de octubre de 1972, cuenta con guion del propio Bertolucci, Franco Arcalli y Agnés Varda.
El personaje principal, omnipresente es interpretado por el insuperable Marlon Brando.
Atribulado, nihilista, desesperanzado y desesperado, accedió al papel, luego de rechazos tanto de Alain Delon, como de Jean-Louis Trintignant y Jean-Paul Belmondo, los actores más reconocidos de esa época.
Paul (Brando) quien atraviesa el fallecimiento de su mujer, �Sun náufrago en el asfalto parisino⬝, al decir de un crítico, se relaciona con una joven (María Schneider)1 en encuentros que se concretan en un departamento vacío en el Distrito 16, Trocadero, de la capital gala donde desnudan sus afligidos destinos, su desazón y su angustia, involucrándose no solo sexualmente, sin conocer siquiera sus nombres.
El tratamiento del argumento es de un ascetismo y una austeridad contundente. La soledad y la sinrazón de una sociedad moderna (década del ´70) que no genera contención a las almas atribuladas, hace emerger un dolor interno difícil de mitigar.
Marlon Brando ya era un actor reconocido. Tenía cerca de 50 años. Con su formación en �SActor´s Studio⬝ se había consagrado en �SUn tranvía llamado deseo⬝. Era el Vito Corleone de �SEl Padrino⬝ y había representado otros papeles de significación. María Schneider, en cambio, apenas tenía 20 años, no tenía casi antecedentes en el cine, pero ello no fue óbice para componer una Jeanne adecuada y convincente. Jean �Pierre Leaud, un habitual en los films del gran Francois Truffaut, es el director de cine y novio de Jeanne que en el momento del desarrollo de la historia está filmando una película donde participa su prometida.
La extraordinaria banda sonora es del rosarino Leandro �SGato⬝ Barbieri, que fue contactado por la esposa de Bertolucci y los arreglos de orquesta fueron de Oliver Nelson, luego que fuera infructuoso el intento de Barbieri de contar con el concurso de Astor Piazzolla, quien, a su vez, una vez estrenada la película, criticó el trabajo del rosarino. La música es de una belleza absoluta, tiene momentos incidentales de magnífica significación, es recordable y referencial de la historia. También suma a la historia, la ambientación, sobre todo de un departamento deshabitado, tan pertinente, en una París gris, distante y ajena. La ciudad de Paris no es un escenario infecundo sino es co-protagonista del drama de los intérpretes.
La película es de una belleza impar. La fotografía ascética, gris, incidente es del conocido Vittorio Storaro, que fuera el director de fotografía de otros films de Bertolucci, Martin Scorsese, Carlos Saura, Woody Allen y de �SApocalypses now⬝ de Francis Ford Coppola.
Más allá de la polémica derivada de las escenas de alto voltaje erótico, la película forma parte de la historia del cine e incluso de las más exitosas del cine europeo. Respecto a las escenas, en particular, a una de las más recordadas (la de la violación), María Schneider ha confesado muchos años después que se vio engañada y nada sabía de las características de la misma e incluso le guardaba rencor al director por no anoticiarla previamente. Bertolucci ha reconocido que intencionalmente le ocultó información a la actriz, para que ella trasmitiera la mayor naturalidad posible, que la humillación y la rabia sea sentida y no fingida.
Nada de ello opaca el valor intrínseco que tiene la obra y que mantiene cincuenta años después de su estreno. En Argentina, bajo la breve gestión de Octavio Getino, en la presidencia de Héctor J. Campora, como encargado del Ente de Calificación Cinematográfica, se autorizó su estreno.
La exhibición fue solo por diez días, por una denuncia de un particular que obtuvo una sentencia judicial y por la cual, se secuestraron todas las copias de los cines. No fue el único país en el cual la película fue objeto de censura. Así se impidió o se demoró su estreno en Reino Unido, España (vivía Franco y hubo que esperar hasta 1978), México, Suiza, Chile (estaba Pinochet y hubo que esperar hasta marzo de 1992) entre otros países. Incluso en Italia, fue objeto de censura como consecuencia de acciones judiciales.
Finalmente, en nuestro país con el advenimiento de la democracia y la eliminación del perverso Ente de Calificación Cinematográfica, en la presidencia de Raúl Alfonsin, la película tuvo su merecido estreno y permitió el acceso del público que ávido, la estaba esperando.
1- Es un film de singular valor, de una concreción excepcional
y que forma parte de la gran historia del cine del siglo XX.
María Schneider, no obstante no tener una trayectoria conocida, fue elegida por el director, en desmedro de Dominique Sanda
y la �SEmanuelle⬝ Sylvia Kristel.
