Te necesito como a mí mismo
Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
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Para vivir necesitamos del aire, el agua, los alimentos, el abrigo y cobijo para no quedar a la intemperie. Sin ellos morimos. Si son escasos, se deteriora nuestra salud y también somos empujados a la muerte.
Pero aun teniendo esas necesidades garantizadas, la vida no es plena sin los afectos. Varias veces hemos escuchado decir que alguien �Sse murió de tristeza⬝; yo he conocido unas cuantas situaciones así.
Uno de los efectos nocivos de la pandemia afecta de modo especial a los vínculos personales. Se potencia la �Sdesconfianza⬝ y la duda sobre si es bueno encontrarnos; nos distanciamos de la compañía por miedo. Como consecuencia se fortalece la �Ssoledad⬝ abandonando la cercanía que tanto bien nos hace. Se instala el �Saislamiento⬝ y no encontramos momentos para bajar la guardia y mostrarnos tal cual somos, y compartir luces y sombras desde el corazón.
El martes 20 de julio celebramos a nuestros amigos y amigas. Te comparto estas reflexiones que contienen aportes muy valiosos que me entregó una amiga.
Ella me dijo que �SAmistad es libertad. Amistad es amor, es encuentro y gracia⬝. Es curioso, decimos que la amistad se construye, y a la vez somos construidos por ella. Nos alienta en nuestros valores y conforta ante los fracasos e incoherencias.
�SAmistad es una experiencia que necesita tiempo, calma y sensibilidad.⬝ La ansiedad conspira contra ella, no la deja madurar.
Me confió: �SPara mí la amistad es un regalo, un don, una gracia, es encontrar el tono donde vibra la tierra y resonar con él. Amistad es hacer melodía con mi amigo, aunque lo que se escuche sea solo el silencio. Para mí la amistad trasciende planos y es presencia amorosa. El amigo es el abrazo que me hace escuchar que mi corazón aún late cuando solo puedo pensar que ya he muerto⬝.
Qué bueno reconocer que �Spara mí el amigo es el hogar, es la patria, es una pizca del reino que disfruto mientras piso este suelo⬝. El cielo lo podemos imaginar como el lugar en el cual estaremos rodeados de los amigos para siempre.
Un par de autores nos ayudan a arrimarnos a la hondura de la amistad.
Para Platón la amistad es un regalo de Dios. �SEn la amistad resplandece una chispa del misterio divino.⬝ No es exagerado decir que la amistad es una gracia de Dios.
Para Epicuro es lo más importante de todo. �SLa amistad baila una danza en torno al mundo en el que vivimos y nos apremia, igual que a un heraldo, a que despertemos a una vida plenamente feliz.⬝
Jesús en la �altima Cena dijo a sus discípulos �Sa ustedes los llamo amigos, porque les revelé todo lo que oí de mi Padre⬝ (Jn 15). �0l nos abrió el corazón y �Snos dijo todo⬝, como hacemos con los amigos, aunque a veces nos lleve tiempo.
Jesús siempre tiene disponibilidad para recibirnos y acogernos con las heridas del camino. Aunque lo olvidemos, �0l siempre está. Es modelo de amistad.
Te invito a ampliar la mirada, para que seamos capaces de anhelar �Sun nuevo sueño de fraternidad y amistad social⬝ (Papa Francisco) capaz de abrazar a la humanidad entera.
Recemos especialmente por Cuba en esta situación compleja, para que puedan construir un presente y un futuro de libertad y justicia.
Este domingo 18 de julio se cumple un nuevo aniversario del atentado a la AMIA, perpetrado en la ciudad de Buenos Aires en 1994. Recemos por las 85 víctimas y sus familias, por toda la sociedad, porque seguimos esperando justicia.
