Murió Chiche Gelblung, una figura que marcó más de cinco décadas del periodismo argentino
Samuel “Chiche” Gelblung, uno de los periodistas más reconocidos, influyentes y también polémicos de los medios argentinos, murió hoy miércoles 9 de septiembre a los 82 años. El histórico conductor se encontraba internado en el Sanatorio de Los Arcos, en Buenos Aires, donde había ingresado por un cuadro respiratorio. La noticia fue confirmada por su familia.
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Nacido el 7 de febrero de 1944 en la ciudad de Buenos Aires, Gelblung construyó durante más de cinco décadas una carrera que atravesó prácticamente todos los formatos del periodismo: gráfica, radio, televisión y, más tarde, medios digitales.
Su estilo frontal, provocador y basado en la búsqueda permanente de historias lo convirtió en una personalidad inconfundible de la comunicación argentina. Para algunos fue un periodista audaz que rompió moldes y llevó nuevas formas de investigación a la pantalla; para otros, una figura controversial que no dudaba en recurrir a recursos polémicos para generar impacto.
De las redacciones a las grandes revistas
Gelblung comenzó a trabajar en el periodismo siendo muy joven. En 1966 ingresó como pasante a Editorial Atlántida, donde rápidamente comenzó a destacarse por su capacidad para conseguir información y generar historias propias.
Su carrera en la prensa gráfica tuvo uno de sus puntos más importantes cuando asumió la dirección de la revista Gente, cargo que ocupó durante la segunda mitad de la década de 1970 y comienzos de los años 80. Desde allí impulsó un estilo de periodismo que combinaba actualidad, investigación, personajes y una fuerte búsqueda de impacto.
También dirigió otras publicaciones, trabajó en medios como Ámbito Financiero y llegó a estar al frente del diario Córdoba. Su experiencia como periodista gráfico sería luego trasladada a la radio y, especialmente, a la televisión.
Un estilo que transformó la televisión
Su desembarco formal en la televisión se produjo en la década de 1990 y tuvo como gran emblema al programa Memoria. El ciclo se convirtió en uno de los espacios periodísticos más reconocidos de la época y permaneció durante años en pantalla.
Gelblung llevó a la televisión una manera particular de contar las noticias, con investigaciones, reconstrucciones, entrevistas y recursos que buscaban sorprender al espectador. Entre sus trabajos más recordados estuvieron informes policiales, investigaciones sobre personajes controvertidos y producciones que generaron fuertes repercusiones.
Más tarde condujo programas como 70 20 Hoy y participó de numerosos ciclos televisivos. Su presencia en pantalla se extendió durante décadas y llegó hasta sus últimos años, cuando continuaba al frente de espacios en Crónica TV.
La radio y el salto al mundo digital
La radio también ocupó un lugar central en su trayectoria. A partir de la década de 1990 condujo diferentes ciclos y pasó por emisoras como Radio 10, Radio Mitre, Radio Rivadavia, Continental y otras importantes señales nacionales. Su voz y su particular manera de entrevistar se convirtieron en parte del paisaje radial argentino.
Pero Gelblung también fue uno de los periodistas que anticiparon la transformación que produciría internet en los medios de comunicación.
En 2006 fundó MinutoUno.com, uno de los primeros proyectos periodísticos argentinos concebidos específicamente para la web. Dirigió el portal hasta su posterior venta al Grupo Indalo y luego continuó vinculado al desarrollo de otros proyectos digitales, entre ellos Infoveloz y Rating Cero.
Corresponsal de guerra y una vida detrás de las noticias
Una de las facetas menos vinculadas con su imagen televisiva fue su trabajo como corresponsal de guerra. A lo largo de su carrera cubrió diferentes conflictos internacionales, entre ellos Vietnam, Biafra, la Guerra de los Seis Días y Yom Kipur.
Años más tarde, ya con 79 años, volvió a ubicarse en el centro de un conflicto internacional al viajar a Ucrania durante la guerra con Rusia para realizar coberturas periodísticas.
Esa vocación por estar en el lugar de los acontecimientos fue una constante de su carrera. Gelblung entendía el periodismo como una actividad que exigía curiosidad, presencia y capacidad para encontrar historias allí donde otros no las buscaban.
Una personalidad imposible de ignorar
Su carrera estuvo acompañada por reconocimientos y también por numerosas polémicas. Gelblung nunca construyó una figura alejada de la controversia. Por el contrario, convirtió su personalidad directa y su particular sentido del humor en parte de su identidad pública.
Recibió numerosos premios Martín Fierro y otras distinciones por su trayectoria. Entre los reconocimientos más importantes estuvo el Martín Fierro de Oro de Cable. En 2025 volvió a ser distinguido por su trabajo televisivo.
En sus últimos años continuó trabajando y manteniendo una agenda intensa, pese a los distintos problemas de salud que había atravesado. Durante 2026 tuvo varias internaciones y finalmente murió este miércoles luego de ser hospitalizado nuevamente.
El hombre que quería seguir viviendo
Más allá del personaje televisivo, Gelblung se definía por una permanente necesidad de hacer cosas. Incluso a los 79 años manifestó su interés en participar de un eventual viaje a la Luna y llegó a inscribirse como voluntario para una experiencia de ese tipo.
También hablaba con frecuencia de su deseo de vivir muchos años y de mantenerse activo. Su filosofía quedó sintetizada en una idea que repetía en sus últimos tiempos: la edad, decía, estaba relacionada con los proyectos que una persona todavía tenía por delante.
Hasta poco antes de su muerte continuaba trabajando, entrevistando y pensando nuevos proyectos. Incluso mantenía el deseo de volver a impulsar un diario de papel.
Con su muerte desaparece una de las figuras que más huella dejó en el periodismo argentino de las últimas décadas. Chiche Gelblung fue periodista gráfico, corresponsal, conductor, productor, hombre de radio y pionero de los medios digitales.
Una personalidad que generó admiración y críticas, pero que difícilmente pasó inadvertida. Su recorrido atravesó distintas épocas y transformaciones de los medios argentinos, desde las grandes revistas hasta internet, dejando una marca que forma parte de la historia del periodismo nacional.

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