Montevideo: León XIV llamó a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno
En el barrio uruguayo de Casavalle, el Papa pidió imitar al buen samaritano, promover la paz y trabajar junto a la sociedad para que nadie quede excluido.
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En su segundo día de visita apostólica a Uruguay, el papa León XIV visitó la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio montevideano de Casavalle, donde alentó a los fieles a comprometerse con las necesidades de quienes sufren y a construir una sociedad más fraterna mediante gestos concretos de caridad.
Durante el encuentro con la realidad social del barrio, uno de los sectores más vulnerables de la capital uruguaya, el pontífice manifestó su cercanía a las familias y comunidades que enfrentan situaciones de pobreza y exclusión. "Es una gran alegría para mí poder visitar esta parroquia, recorrer las calles de este barrio y conocer las obras que con tanto esfuerzo se han realizado. Viéndolos, me siento como en casa", expresó.
A su vez, León XIV destacó el papel de las parroquias como presencia viva de Cristo en medio de las comunidades. En ese sentido, afirmó que su misión consiste en "ser como un faro que señale la presencia de Jesucristo, ofreciendo a todos la luz de la Palabra de Dios, el auxilio de los sacramentos, la ayuda de la oración y el bálsamo de la caridad fraterna".
El Santo Padre valoró además el trabajo realizado por la comunidad parroquial para impulsar proyectos de vivienda destinados a familias de escasos recursos y recordó que la acción de la Iglesia nace de la caridad evangélica, que la lleva a acercarse a las heridas humanas con cercanía y discreción, siguiendo el ejemplo del buen samaritano.
El desafío de vencer la indiferencia
A partir de la conocida parábola evangélica, León XIV invitó a los presentes a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de los demás y advirtió sobre las situaciones de violencia, pobreza y vulnerabilidad que afectan a numerosas personas.
"No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver. No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos", afirmó.
Por su parte, exhortó a la comunidad cristiana, a la sociedad civil y a las instituciones públicas a trabajar juntas por el bien común y la construcción de una paz duradera.
"En nosotros está la decisión de construir una nueva ciudad, en la que nadie sea excluido, o de seguir cómodamente sumido cada uno en sus propios asuntos", señaló. Por ello llamó a "unir esfuerzos" y responder generosamente a la tarea de edificar "una patria de hermanos".
Al concluir el encuentro, el Papa impartió su bendición a los presentes y encomendó a la comunidad de Casavalle a la protección de la Virgen de Guadalupe, por quien manifestó sentir un especial afecto y veneración.

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