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    Llamar a los árboles por su nombre

    Por: Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta : INTA Concordia

    29 de julio de 2023 - 01:58
    Llamar a los árboles por su nombre
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    Tal como a las personas se identifican con apellido y nombre, los animales y vegetales (dentro de los que se encuentran los árboles) también poseen un único nombre para ser utilizado en todo el mundo, denominado “nombre científico” en cualquier lengua, y así evitar confusión en cuanto al uso del término de los nombres vulgares.

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    El primer escollo a vencer al hablar de árboles es la costumbre de llamar a las especies vivas (sea vegetales o animales) por sus “nombres comunes” o denominados “vulgares” lo que trae a múltiples confusiones, pues existen árboles distintos con el mismo nombre, o bien el mismo árbol que recibe distintas denominaciones según el país o región que se trate. Para ello la ciencia salió al cruce generando la denominación “científica” o “nombre científico”

    NOMBRE CIENTÍFICO:

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    El protocolo para nombrar especies fue inventado en el siglo XVIII por el botánico sueco CARL LINNAEUS, quien creó el sistema denominado de “NOMENCLATURA BINOMIAL”, que utiliza solo dos designaciones: “género” y su “epíteto específico”, que se suele confundir citándolo como “especie” cuando en realidad es un epíteto ( una característica del ente clasificado), por lo que en ambos en conjunto forman “la especie”, como apellido y nombre , Eucalyptus grandis , por citar un caso cercano, sin olvidar que nosotros somos Homo sapiens….

    El nombre científico se genera al llegar a afinar al máximo los agrupamientos de especies. El anteúltimo escalón es el género, (apellido) el cual puede decir algo de la especie que estamos hablando, y el “epíteto” (nombre de pila ) que suele hacer referencia a alguna característica más particular, o bien a la región que pertenece, o en muchos casos en homenaje a quien la describió. Tenemos el caso del Eucalyptus abergiana en honor al Dr Ernest Aberg, quien en 1874 proponía usar eucaliptos para sanear las aguas cloacales de Buenos Aires ( el INTA con Forestal Argentina instalaron un ensayo de este tema en Colonia Ayuí para regar forestaciones evitando que el agua llegue al lago.. que ya comentaremos..) .

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    Esta denominación binomial se escribe en latín (no puede llevar tílde, o acento) y la normativa es que “el género comienza en mayúscula” y “el epíteto en minúscula”, subrayados o en letra cursiva. El origen de los términos empleados usualmente derivan de su nombre en latín y el griego (por ellos a los latinos se nos facilita más hablar de nombres científicos )

    Siguiendo con nuestro caso Eucalyptus, significa “bien cubierto” en alusión a la cobertura “caliptra” en los pimpollos de las flores (o sea, que será algo afín a todos los Eucalyptus), y en este caso el epíteto “grandis” habla del tamaño del árbol, que ya es muy distintivo. En los epítetos hay nombres que se emplean usualmente, como el caso de “alba” que significa blanco o “nigra” que significa a algo negro (como el caso Populus alba o P. nigra, en alusión a los álamos. Esto resulta muy interesante a los amantes de las etimologías.

    LA CLASIFICACIÓN – TAXONOMÍA.

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    La denominada TAXONOMIA BIOLÓGICA , es la ciencia encargada de clasificar a los seres vivos en grupos, desde el más amplio, como el reino (vegetal, animal…), hasta el más específico (género y especie), siendo los científicos dedicados a ellos denominados “TAXONOMOS” (pues estudian los taxones), siendo frecuente en el ámbito agronómico-forestal llamarlos “botánicos sistemáticos” o simplemente “SISTEMÁTICOS”, pues a la clasificación de las plantas de la denomina “Sistemática”.

    Para la clasificación se van agrupando características en común, partiendo de grandes grupos o “taxones” como el caso del “reino”, en nuestro caso “vegetal”, pasando por otros niveles ( Reino – Filo -Clase -Orden -Suborden- Familia- Género- Especie) donde cada vez se van “afinando” las similitudes. Esto resulta muy útil pues en la medida que se va descendiendo, más emparentados están los seres, y se pueden tener indicios de propiedades o características en común. Como ejemplo la familia de las leguminosas (técnicamente Fabae), que pueden ser plantas hortícolas o árboles, ya da la pauta que tienen frutos tipo “legumbres” con porotos de semilla (fabas), muchas veces comestibles (de allí la comida con porotos :fabada…) Si dentro de estas leguminosas seguimos descendiendo de nivel de género se encuentra a Neltuma (antes denominado Prosopis ) los que corresponden a árboles, los algarrobos, donde las características son mucho más afines. Los frutos de estos árboles pueden otorgar harinas nutritivas, hoy la “harina de Algarroba”, sin TACC, está en el código alimentario, pero eso da para otra historia…..

    Esta es una ciencia dinámica, en continua revisión y actualización, por lo que para hablar técnicamente hay que mantenerse actualizado con los cambios en los nombres científicos (la ventaja es que hoy día en internet están muy accesibles, aunque hay que ver si están actualizados),

    NOMBRES COMUNES

    A diferencia de los nombres científicos, internacionales, los nombres comunes (también denominados vernáculos o vulgares) suelen ser de tipo regional, y es allí donde radica el problema, pues hay que saber de qué país o región se está hablando…… Otra diferencia , en este caso positiva, es que no cambian en el tiempo, pues surgen de la denominación popular de una región, la cual no va a variar. Ortográficamente no tienen a ninguna condición por lo que se pueden escribir sin reglas, pudiendo tener tíldes, u otros acentos, mayúsculas, etc... Por ello Eucalyptus se refiere a lo científico, y EUCALIPTO a su nombre común.

    En los nombres comunes también resulta interesante conocer su origen y etimología pues suelen decir algo de árbol que estemos tratando, para nuestra región es muy frecuente terminología guaraní lo que nos lleva a conocer más del árbol y de la lengua. Como ejemplo el algarrobo blanco su nombre común en guaraní es "igope-pará", que significa "árbol puesto en el camino para comer".

    En este caso tenemos dos posibilidades, El mismo árbol que tiene distintos nombres según la región, como el caso de nuestro Timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum), el cual en el noroeste se denomina Pacará, o bien Oreja de negro en ambas regiones, que todos entienden… (tener en cuenta que también existe el Timbó blanco…Cathormion polyanthum que es otro árbol), o bien, dos árboles distintos que tienen el mismo nombre vulgar, como el caso de nuestro Arrayán , o Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius), que tiene poca similitud con el famoso Arrayán de la Patagonia, Luma apiculata .

    Como caso entre países de América , se tiene al “Guayacán”​ con el que se conoce a varias especies de árboles nativospertenecientes a los géneros Tabebuia , (Handroanthus) Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria, en relación a lo duro de su madera, llegando al caso del Guaicum officinale , que es el Árbol Nacional de las Bahamas, el cual nos da motivo para una nueva entrega sobre árboles nacionales… [email protected] www.inta.gob..ar/concordia

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