León XIV convocó a los jóvenes uruguayos a "no conformarse con la mediocridad"
En el Estadio Centenario, pidió animarse al matrimonio, la familia y la vida consagrada, y advirtió sobre el avance de la indiferencia religiosa. "Hasta el Cielo no paramos", el compromiso juvenil.
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El papa León XIV convocó a los jóvenes uruguayos a comprometerse con una vida plena, animarse a formar una familia, servir a los demás y no conformarse con una fe rutinaria. "¡Cristo no nos ha llamado a la mediocridad, nos ha llamado a una vida nueva y plena como la suya!", afirmó durante una multitudinaria vigilia de oración en el Estadio Centenario de Montevideo, que reunió a unas 70.000 personas, según las estimaciones oficiales.
En la segunda jornada de su visita apostólica a Uruguay, el pontífice reflexionó sobre el avance de la secularización y la indiferencia religiosa, y propuso a Belén como imagen para comprender que la pequeñez no significa insignificancia. "Dios ha elegido Belén, y esta elección basta para que no equiparemos la pequeñez con la insignificancia", sostuvo, al alentar a los cristianos a vivir su fe aun cuando sean minoría en la sociedad.
Después de escuchar los testimonios de dos jóvenes y de una familia, León XIV pidió no tener miedo a las decisiones que comprometen toda la vida.
"Atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. ¡No le teman al para siempre!", exhortó. También animó a los matrimonios a abrir sus hogares a la vida, incluso cuando la cultura contemporánea presente a los hijos como una carga, y pidió a quienes sienten el llamado al sacerdocio o a la vida consagrada que no lo descarten por temor a perder otras oportunidades.
El Papa invitó a su vez a los jóvenes a revisar sus prioridades y a poner el servicio por encima del individualismo. "Cuando perdonar parezca una derrota, perdona. Cuando todos te digan que pienses primero en ti mismo, no temas dejarte para el final", expresó. Y agregó: "Sean capaces de entregar tiempo, dinero, comodidad y proyectos para servir a los demás". Su deseo es que el testimonio de los cristianos despierte preguntas en quienes los rodean: "¿Por qué vive así? ¿De dónde viene esta libertad? ¿Por qué se aman tanto?".
Al referirse a la realidad religiosa uruguaya, León XIV reconoció que la fe ya no se transmite con la naturalidad de generaciones anteriores y que crece el número de personas que atraviesan buena parte de su vida sin una relación habitual con la Iglesia. Sin embargo, destacó a los padres que rezan con sus hijos, los docentes que dan testimonio de sus convicciones, los jóvenes que siguen a Cristo aun cuando se sienten solos, las comunidades que perseveran y los sacerdotes que recorren grandes distancias para llevar los sacramentos.
En ese contexto, advirtió sobre el riesgo de relegar la fe al ámbito privado, como si no tuviera nada que aportar a la vida social. "Cuando intentamos construir un mundo sin Dios, corremos el riesgo de no dejar espacio tampoco para el hombre", afirmó. Frente a esa realidad, sostuvo que la misión cristiana consiste en hacer visible el amor de Dios, que es más fuerte que la muerte, el odio, la violencia, la guerra y el pecado.
Una camiseta con el número 14 y un golazo para Uruguay
La vigilia estuvo acompañada por testimonios, momentos de oración y presentaciones musicales, entre ellas la del cantante uruguayo Lucas Sugo. A su llegada en el papamóvil, León XIV fue recibido por una multitud que colmó el estadio y sus alrededores. Como obsequio, recibió una camiseta de fútbol con su nombre y el número 14, firmada por los seminaristas uruguayos y entregada por Simón, un joven que se prepara para el diaconado.
El arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla SDB, recurrió al lenguaje futbolístico para expresar la alegría de la comunidad por la visita. "Tener al Papa entre nosotros es un golazo", dijo ante los presentes.
Al recordar que el Centenario es un lugar de identidad nacional, invitó a los cristianos a no quedarse como espectadores: "Cristo nos invita a entrar a la cancha de la vida, y el partido se juega en el barrio, en la familia, en el trabajo". También pidió llevar con alegría "la camiseta de cristianos" para que otros puedan descubrir la alegría de seguir a Jesús.
"Hasta el Cielo no paramos"
El cierre tuvo un momento especial cuando los jóvenes le dirigieron al Papa una promesa que sintetizó el espíritu de la vigilia: "Hasta el Cielo no paramos".
La expresión, coreada como compromiso de perseverancia en la fe, acompañó la despedida de León XIV en una noche en la que los invitó a no conformarse con una vida mediocre y a seguir a Cristo con libertad, alegría y entrega.

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