La ONU denuncia la «devastación absoluta de las ciudades» ucranianas atacadas por Rusia
Moscú convocó para este viernes una sesión del Consejo de Seguridad para tratar sus acusaciones a Ucrania de preparar armas biológicas y químicas con la asistencia de EE.UU.
Rosemary DiCarlo, subsecretaria general de la ONU para asuntos políticos y misiones de paz, ha detallado este jueves, durante una sesión del Consejo de Seguridad, los abusos del ejército de Rusia en su invasión de Ucrania. Ha asegurado que la situación es «especialmente alarmante» en las ciudades, donde se viven «bombardeos de áreas residenciales y un número creciente de civiles muertos o heridos».
«La devastación absoluta de las ciudades es horrible», ha asegurado DiCarlo, que ha informado de que hay «informes creíbles» del uso por parte de Rusia de bombas de racimo. Este armamento está prohibido por los tratados internacionales humanitarios, al igual que los ataques directos a civiles a centros médicos. De estos últimos, la ONU ha registrado 26 ataques, incluido el de la maternidad de Mariúpol, la ciudad del sur de Ucrania que sufre uno de los peores asedios de la invasión.
«Condenamos estos ataques sin ninguna reserva», ha dicho DiCarlo en nombre de la ONU, y ha reafirmado el compromiso de la organización internacional con la «soberanía, independencia e integridad territorial de Ucrania».
Armas biológicas
Durante la misma sesión, la ONU ha aseverado que «no tiene conocimiento de ningún programa de armas biológicas», según Izumi Nakamitsu, Alta Representante de la ONU para asuntos de desarme. Ha explicado que el tratado internacional que las prohíbe permite que los países con sospechas exijan investigaciones a través del Consejo de Seguridad.
En la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada por Rusia sobre sus acusaciones a Ucrania de preparar armas biológicas y químicas con la asistencia de EE.UU., Washington ha defendido que puede tratarse de un pretexto que utiliza Moscú para utilizarlas contra Ucrania. El presidente Joe Biden ha asegurado pocos minutos antes de la reunión que Moscú «pagaría un alto precio» si da ese paso.
China, miembro permanente y con derecho de veto en el Consejo de Seguridad (igual que Rusia, EE.UU., Francia y Reino Unido), ha seguido el relato de Rusia y ha dado voz a sus acusaciones contra EE.UU. y Ucrania.