Homenaje a San Martín en la escuela 72, ''Trabajador Comunitario''
Su Directora, Amelia Etchevarna, y su vice Directora Romina Tomat, presentaron con su grupo de maestras, un acto muy pensando, resaltando las virtudes del General, y las máximas hechas para su hija Merceditas, además de cantos, y una escena original resaltando las mujeres que estuvieron en la historia, junto, a nuestros héroes que formaron nuestra patria.
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Esto fue idea de la señorita Mariana Cardozo, que tuvo la visión de los tiempos actuales, de otorgarle protagonismo a las mujeres, dentro de la historia. Por ello fue que invitaron especialmente a las Damas Patricias de Concordia, como Institución patriótica.
El jardín de infantes representó a los granaderos, con caballitos hechos por sus padres, donde demostraban el gran trabajo de las maestras, de inculcarles, los valores del Padre de la Patria, y hacerlos participar con su ingenio a los familiares. Unían de esa forma a los niños, con sus familias, en un vínculo muy loable, logrado por las maestras para profundizar, el patriotismo. Destacamos la decoración del salón de acto por el trabajo puesto en evidencia de dichas maestras.
Estaba dispuesto realizar este acto el mismo 17, pero (se suspendió por lluvia) y se realizó el día 22.
Es de destacar también a los abanderados y escoltas, con la seriedad y respeto que sentían por dicho acto de homenaje a nuestro General San Martín.
Mucho se sabe de nuestro querido General San Martín, pero, fue tanto lo que hizo, en su ejemplar vida, que siempre nos encontramos con otra nueva anécdota.
Cuenta la historia que, al reclamo del Libertador, todo el pueblo mendocino, se sumó su aporte sin reparar en sacrificios, sobre todo las mujeres, que se desprendían de sus esposos, de sus hijos, de sus hermanos, para que fueran a luchar, y defender la patria.
Un grupo se dedicó a bordar con todo esmero y cariño haciendo la bandera que triunfara con tanto amor y lágrimas en cada puntada.
Allí le incrustaron algunas perlas y brillantes de sus pertenencias. Otras, daban sus joyas para poder venderlas, y hacer cañones para luchar, y lograr usar en las batallas, y realizar la proeza de cruzar la cordillera imponente, de vientos y fríos intensos.
Estas Damas se las llamó Damas Patricias Argentinas y ellas se las recuerda hoy en día con el nombre "Damas Pro Glorias Mendocinas'' y continúan ahora con sus descendientes.
En el museo histórico de Mendoza se las nombra y a los pies del monumento al General en el Cerro de la Gloria, a un costado, está una enorme placa de bronce con ellas, realizada por el artista uruguayo Juan Manuel Ferrari.
La principal dama fue su propia esposa, María de los Remedios Escalada de San Martín, y nombro a todas las laboriosas bordadoras: Margarita Corvalán, Laureana Ferrari, Mercedes Álvarez, mendocinas y de Dolores Prats, chilena, que dirigía la obra de la bandera.
Ellas decían lo siguiente: "No les era desconocido el riesgo que amenazaba a sus seres queridos de su corazón, ni las penurias ni la magnitud de los sacrificios exigidos por la conservación de la libertad.
''El uso de diamantes y perlas sentarían mal, en la angustiosa situación de la provincia y peor si por desgracia volvían a arrastrar las cadenas de un nuevo vasallaje, razón por la cual preferían oblarlos en aras de la patria para contribuir, al triunfo de la sagrada causa de los argentinos. Un pueblo que respondía de ese modo al llamado del honor y del patriotismo, nunca podía ser esclavo".
Las Damas Patricias de Buenos Aires fueron las primeras que nacieron con la patria en casa de los Escalada, continúan hasta hoy en día con el nombre de "Damas Patricias Remedios de Escalada" y formaron 20 filiales, solo queda una sola filial la de Concordia en la Institución Damas Patricias Argentinas fundada en 1944.
Y hablando de homenaje a San Martín, el día de su fallecimiento los diarios de Francia y de Europa lo enaltecieron y lo reconocieron, así como los chilenos y peruanos.
Acá en Argentina el primer homenaje lo recibió al año siguiente, con nuestro entrerriano Urquiza, en Paraná. Dios lo tenga en la gloria por la gloria que él nos consiguió, y a todos sus valientes granaderos.
Para cerrar esta dedicación a nuestro gran Libertador y resaltar su humildad que tienen los grandes, deseo recordar que cuando murió el sargento Cabral, dicen San Martín le sacó un botón de su chaquetilla, y cuando él murió le sacaron de su bolsillo, dicho botón, que siempre lo acompañó, por el que dio la vida por él, demostrando su gran agradecimiento, que tenía por la gente que lo ayudó, y su gran corazón de humanidad, que siempre se brindó por entero, en defensa de su patria.
Teresita Miñones de García
