El complot en el asesinato del presbítero Lorenzo Cot
El Padre Laurent Cot era de origen Piamontés, nacido el 1º de enero de 1825 en Chambons de Fenestrelle en la provincia de Turín, en Italia.
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Fue un hombre de buena formación y de una clara inteligencia, muy compenetrado en los problemas que se originaban en su jurisdicción, en cumplimiento de su labor pastoral
El General Urquiza fue el primero en advertir sus amplias capacidades y por esa razón lo nombró el primer capellán del Palacio San José.
Con posterioridad, sería el mismo Urquiza en enero de 1859 lo envía a Europa a fin de traer nuevas familias de colonos que quieran afincarse en estas tierras y poblar la recién creada Colonia San José. El mismo Padre Cot redactó notas en idioma francés y alemán destinadas a los interesados en establecerse y hacer producir estas tierras.
El contrato que debían firmar los colonos constaba de siete artículos, donde se establecía que cada familia recibiría una fracción de campo de 16 ha. Separados los lotes por una calle de 20 varas. Se les venderían las semillas, bueyes, caballos, vacas lecheras y gallinas para que puedan iniciarse y tendrían un plazo de 4 años para restituir el importe de lo recibido. En el monte encontrarían madera en abundancia para construir sus viviendas, buena tierra para hacer adobe para las paredes y paja para los techos.
En adelante, ninguna familia será recibida en la colonia San José, si antes de partir de Europa, ella no pone en manos del Limosnero del Sr. General Urquiza o directamente o por intermedio de la casa J. Barbo de Bale, un certificado de buena conducta, de fidelidad a cumplir con los deberes religiosos, y de amor al trabajo, firmado por el señor Cura de la parroquia de donde está domiciliado y munido del sello parroquia.
Los resultados de su tarea fueron grandes ya que la colonia llegó a recibir 1.500 personas que arribaron en cuatro contingentes y numerosos niños.
Aquí corresponde hacer una aclaración: los primeros colonos establecidos en la Villa de San José venidos con anterioridad y que ya comercializaban los productos de su trabajo, como cereales, harina, frutas, huevos y aves debían ser transportados por medio de carretas, hasta Concepción del Uruguay, que disponía de puerto, pero situado a 7 leguas de la colonia y el viaje era muy largo y lento. Hacía tiempo que el Gral. Urquiza con el asesoramiento de Peyret que era agrimensor, venía pensando en hacer construir una nueva ciudad sobre la costa del río donde hay un puerto natural magnífico y profundo, donde pueden llegar barcos de ultramar y por allí dar salida a lo producido por la ya floreciente colonia. �SUn ensayo social agrario⬝ - Bernardino Horne. Ed. Leviatán 1957
Sin embargo, este éxito en su gestión debió enfrentar una enconada resistencia por parte del Administrador de la Colonia señor Alexis Peyret, porque el Padre Cot le reclamó por el incumplimiento del compromiso asumido por él ante los colonos por lo referido al otorgamiento de dos leguas para campo de pastoreo colectivo para los animales de los colonos.
También la oposición del Padre Cot al reclutamiento de colonos para integrar las tropas de Entre Ríos para combatir en la Guerra de la Triple Alianza fue motivo de desacuerdo
Además Peyret, activo miembro de la masonería, con su reconocida animadversión por la Iglesia Católica y el clero, le disgustó la exigencia del Padre Cot del certificado parroquial a quienes aspiraran a poblar. Según las propias palabras del Padre Cot �SSufrí una guerra sistemática, haciéndome pasar ratos amargos⬝.
Peyret se había unido a la Logia Masónica �SJorge Washington⬝ de C. del Uruguay quien en 1868 recibió el tercer grado, adquiriendo el título de maestro masón y en 1887 sería miembro honorario de la Logia L�" Amie des Naufrages de Buenos Aires.
Después de 3 años de ataques permanentes, renunció como capellán de San José y el obispo de Paraná Monseñor José María Gelabert y Crespo lo trasladó a la Villa de Colón que había sido creada el 12 de abril de 1863.
El Padre Esteban Monnard algunos años después sostiene que su asesinato �Sfue la ejecución de un complot de la masonería⬝.
Las amenazas le llegaban al Presbítero Cot, y un amigo del sacerdote lo había prevenido que en esos días el ambiente estaba agitado y le dijo �Sen Colón se habla en el círculo opositor de darle una paliza; sus opositores viéndose perdidos en la cuestión y en absoluta minoría pueden tentar la violencia⬝.
LOS HECHOS. En la noche del 27 de septiembre de 1868, el Padre Cot se encontraba en la casa de la familia Converset en la actual calle Belgrano, entre San Martín y 12 de Abril. Allí era donde el Padre Cot celebraba los oficios religiosos, después de la prohibición que hizo la Junta de Fomento del uso del edificio y los ornamentos religiosos al sacerdote, tal era la influencia de la masonería.
Hasta allí llegó un hombre con vestimenta de vasco, pero tapándose el rostro con la boina y requiriendo sus servicios religiosos para que diera la extremaunción a su esposa víctima del cólera, para poder morir con la confesión católica. El presbítero Cot tuvo algunas dudas �Sno vaya Padre⬝ le decían sus amigos. Pero no quiso faltar a la cita, porque los argumentos del hombre eran convincentes. Salió con el hombre y caminaron algunas cuadras seguidos a la distancia por los amigos que cargaban armas. Caminaron unas cinco cuadras desde la casa de los Converset y al llegar a las actuales calles Laprida y Noailles (en ese tiempo era una hondonada rodeada de altos pastizales) surgieron de entre los pajonales un grupo de personas que interceptaron al Padre y sin mediar palabra comenzaron a golpearlo con palos en la cabeza. Los amigos que lo seguían corrieron en su ayuda, pero dos de los malhechores comenzaron a efectuarles disparos. Los hermanos Converset trajeron la policía al lugar y se encontraron con el Padre Cot, muerto con la cabeza destrozada, y además, tres puñaladas en el corazón. Las puñaladas fueron estando ya el Padre Cot muerto. Una de ellas le había atravesado un pulmón.
El Presbítero Lorenzo Cot tenía 43 años. El crimen nunca se aclaró. No hubo detenidos, pero todo el pueblo sabía quiénes fueron los instigadores de ese bárbaro crimen.
