Coronel Antonio Navarro, el constructor de Concordia, su azarosa vida⬦ y muerte
El coronel Antonio Navarro nació en España en 1792 (no se sabe fecha).
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Con 16 años se incorporó al Ejército Español luego de los fusilamientos de Aranjuez por las tropas napoleónicas, en calidad de soldado de caballería, combatiendo contra los invasores franceses donde prontamente se hizo conocer por su arrojo, alcanzando el grado de teniente.
Como muchos otros militares españoles, ante la abdicación del rey de España a manos de José Bonaparte, desertó del Ejército Español uniéndose a la causa americana figurando como Sargento de Dragones en enero de 1802
En 1816 se encontraba revistando en el ejército patriota en Mendoza y fue uno de los que juraron la Independencia el 8 de agosto cuando llegó alli la noticia. Dos años después participó en el Ejército de los Andes en Chile en el Combate de Cancha Rayada bajo las órdenes del General don José de San Martín, con una sección de caballería conducida por el coronel Hilarión de la Quintana quien conocía la táctica realista de ataques nocturnos. Los realistas, estacionados en Talca comenzaron a moverse por la noche observados por vigías destacados en las cercanías, con lo que consiguieron salvar las tropas del Gral. Las Heras de 4.000 hombres del desastre de la sorpresa, protegidos por las baterías del teniente coronel chileno Manuel Blanco Encalada. El teniente Navarro entre ellos, puso a salvo la sección de 70 hombres que estaba a su cargo. Las consecuencias de la derrota fueron los mensajes contradictorios llegados a Santiago, donde decían que San Martín y O�"Higgins habían muerto y el ejército destruido. No era así, por supuesto. San Martín se encontraba estacionado en San Fernando, donde procedían a reunir a los dispersos de la batalla. Se enteró allí que Las Heras había puesto a salvo 4.000 hombres, o sea que la reorganización se estaba llevando a cabo satisfactoriamente, aunque con la pérdida de parte de la artillería.
Esas noticias cuando arribaron a Santiago produjeron una sensación de desastre que asumida por el general argentino Tomás Guido y los chilenos José María de la Cruz y Manuel Rodríguez contuvieron el pánico y ante la noticia de la muerte de O`Higgins, se proclamó presidente interino Rodríguez, lo que terminaría costándole la vida, ya que O`Higgins lo interpretó como una traición. Manuel Rodríguez fue apresado y enviado a Quillota. En el camino fue ajusticiado por el teniente Navarro por instrucciones de O`Higgins en un paraje llamado Til Til.
Participaría luego Navarro en la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1818, ahora con el grado de capitán bajo las órdenes del coronel Pedro R. Arriagada. Sería luego fiel al general O`Higgins manteniendo esta fidelidad hasta la renuncia de este en 1823 que es cuando decide continuar la lucha en la Argentina, en la provincia de San Luis con el grado de teniente coronel, optando por el bando federal y en esta provincia llegó a ser Ministro de Gobierno. Nombrado por el gobernador Prudencio Vidal Guiñazú. Fue luego enviado a Córdoba por el gobernador puntano para firmar un tratado de alianza con esta provincia en rechazo de la constitución unitaria de 1826 y además se incorporó a las fuerzas federales cordobesas de Juan Pablo Bulnes y el gobernador Juan Bautista Bustos. El gobernador Bustos ya tenía dos mandatos cumplidos como gobernador y no tenía más reelección, por lo que lo que le fue requerido el abandono del cargo por parte del Gral. José María Paz quien volvía a la provincia con las tropas veteranas triunfantes en Ituzaingó librada contra el Imperio del Brasil. Bustos se retiró hacia el Río Primero con la intención de resistir, pero fue derrotado completamente en la Batalla de San Roque, huyendo hacia La Rioja para unirse al ejército del General Juan Facundo Quiroga y con ellos marchaba el coronel Antonio Navarro. Ya incorporado a los federales riojanos participando luego en las Batallas de La Tablada y Oncativo, donde Quiroga fue derrotado cayendo Navarro prisionero de los unitarios. Fue más tarde liberado, con la promesa de abandonar la provincia, cosa que cumplió pasando a Santa Fe.
Allí se unió al caudillo Estanislao López contra la Liga Unitaria (San Luis, La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan, Tucumán, Córdoba, Salta y Santiago del Estero) que quedan al mando del General José María Paz como Jefe Supremo.
Sin embargo, la firma del Pacto Federal entre Buenos Aires y las provincias Litorales, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes equilibró las fuerzas.
La Liga Unitaria se disolvió cuando el general Paz cayó prisionero de los cordobeses Reynafé y fue elegido gobernador de Córdoba José Roque Funes.
Bajo su gobierno, el coronel Antonio Navarro fue designado como Jefe de Policía de esta provincia. El gobierno pasó luego a manos de José Vicente Reynafé con quien Navarro tuvo desacuerdos. Viajó a Santa Fe donde acompañó al gobernador don Pascual Echague en su campaña por Entre Ríos y en 1830 comandante del Regimiento de Infantería de la Provincia de Santa Fe al servicio de Entre Rios y en ya 1831 como 2º Jefe del Departamento Nº 2 de la Costa del Rio Uruguay, como segundo del coronel mayor Justo José de Urquiza que le encomienda la misión de delinear la, proyectada ciudad de Concordia
LA CONSTRUCCI�N DE CONCORDIA
En octubre de 1833 fundó oficialmente la ciudad de Concordia cuya existencia quedó establecida el 6 de Febrero de 1832 por Ley sancionada en esa fecha.
El coronel Navarro delineó la planta urbana estableciendo espacios públicos, plazas, calles y manzanas para establecimiento de los vecinos. De inmediato dio comienzo a la construcción de los edificios destinados a servicios públicos y aprovechando los mismos materiales que le proveían las maderas duras de la región como así también los ladrillos y adobes que se horneaban en Mandisoví. La cal la proveían los yacimientos de Salto Grande y la paja para los techos se trajo del Paso de Belén cerca de Mandisoví.
Antes de comenzar a delinear el pueblo, el cual Navarro presentó al Gobierno un plano de su trazado que fue aprobado
Dio comienzo con la construcción de un Templo que debía sustituir a la Vieja Capilla de San Antonio. También proyectó el establecimiento de un saladero para abastecimiento de la ciudad. En 1836 se crea el puesto de Receptor de Rentas por el aumento del tráfico del pujante pueblito que evidenciaba así su progreso, especialmente que con el río a buen nivel, comenzó a llegar la yerba mate, tabaco y maderas finas del Alto Uruguay.
Algunos historiadores o cronistas le asignan al Padre del Castillo un papel que en realidad no tuvo en la construcción de Concordia.
Es posible que el sitio ya hubiera sido elegido en 1824. Pero además sabemos que siguió existiendo un núcleo de población en las inmediaciones de la Vieja Capilla u Oratorio de San Antonio. Cabe aclarar que en realidad la Capilla de San Antonio siguió dependiendo de la Parroquia de Mandisoví confirmado por el entonces Vicario Apostólico Monseñor Medrano. O sea que el Padre del Castillo �Sno trasladó⬝ el pueblo de Mandisoví a Concordia, ya que aquel siguió existiendo hasta 1847, como tampoco trasladó la Parroquia, pues (de acuerdo a Segura) fue en sus comienzos dependencia de la primera, que además siguió siendo cabecera del Departamento. El 4 de febrero de 1835, Navarro comunica que ya hay 31 casas y ranchos. Como también otras tantas en los suburbios.
El pueblo fue delineado estableciendo también espacios para las construcciones particulares que en general, eran gauchos ya afincados en la región y algunos indios misioneros antiguos propietarios de tierras y animales.
Rindió luego Navarro los gastos realizados que se destaca por su minuciosidad y detalle.
En el mes de agosto de 1837 recibió un nombramiento en Paraná y el ascenso al grado de coronel. Sin embargo, los desacuerdos que tuvo con el coronel mayor Urquiza motivaron su renuncia al cargo, solicitando su baja, la que fue aceptada en el mes de diciembre.
Pago Largo
Se trasladó a Corrientes incorporándose al ejército de esa provincia que le reconoció su grado militar por parte del gobernador Genaro Berón de Astrada. Este último preparaba un ejército de 5.000 hombres para enfrentar a Juan Manuel de Rosas a las que sumaría las tropas que le aportaría el general Fructuoso Rivera, unos 4.000 hombres y además la incorporación de un contingente de emigrados argentinos totalizando unos 10.000 hombres.
Los soldados correntinos eran federales. Entonces cundía el descontento ante la presencia del unitario coronel Manuel Olazábal quien dirigía la academia militar, contratado por el gobernador Atienza. Hubo muchas deserciones entre los correntinos
La concentración la realizaba sobre el río Mocoretá a la espera de las tropas de Rivera, que finalmente no llegaron. A la vista ya de las fuerzas enemigas del general Pascual Echague, Berón de Astrada se retira hacia Curuzú Cuatía donde espera el encuentro. El coronel Navarro había sido puesto bajo el mando del general Juan Vicente Ramírez. El combate fue sumamente cruento realizado al sur de Curuzú Cuatiá, en el sitio llamado Pago Largo, sobre el arroyo del mismo nombre el 31 de marzo de 1839. La lucha se libró durante varias horas con avances y retrocesos, pero donde hubo derroche de valor por ambas partes. Las cifras de bajas en combate fueron elocuentes. Cerca de 2.000 bajas entre los correntinos y 450 prisioneros. El coronel Navarro estuvo éntre los muertos en combate. Lanzó un ataque con el escuadrón de infantería a su mando, pero quedó rodeado por la superioridad numérica, lanceado y muerto. Así terminó sus días el constructor de Concordia.
Ref:
"Historia Eclesiástica de Entre Ríos"
Juan José Antonio Segura, Nogoyá 1964
"Nuevo Diccionario biográfico argentino"
Vicente Cutolo, Vol. 5, ELCHE, B. Aires 1978
"Historia de la Argentina", Tomo VIII pág. 344
Vicente Sierra, Editorial Científica Argentina
"Crónicas Históricas", Antonio P. Castro
1939, Imprenta Linari & Cia, B. Mitre 1259
