Concordia recordó a San Martín a 176 años de su paso a la inmortalidad
En el Salón de Actos de la Municipalidad de Concordia se llevó a cabo el acto conmemorativo por el 176° aniversario del Paso a la Inmortalidad del General Don José de San Martín. La ceremonia fue organizada por la Municipalidad de Concordia y la Asociación Cultural Sanmartiniana de nuestra ciudad.
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Durante el acto, el intendente Francisco Azcué destacó la importancia de la fecha y sostuvo que se trata de una oportunidad para recordar “a uno de los hombres fundamentales de nuestra historia y que hizo posible que hoy podamos llamarnos argentinos”.
“Recordar a San Martín no significa solamente volver sobre sus heroicas batallas o el cruce de Los Andes; recordarlo nos permite preguntarnos ¿qué nos sigue enseñando hoy?, porque los grandes hombres de nuestra historia siempre tienen algo para decirnos sobre el presente”, afirmó.
En ese sentido, Azcué remarcó que una de las principales enseñanzas que dejó el Libertador de América es que “las grandes transformaciones se piensan, se planifican, se sostienen y requieren mucho esfuerzo”, y destacó su capacidad para “mirar más allá de la dificultad inmediata”.
“San Martín no se quedó en las buenas intenciones: no alcanzaba con querer la libertad, sino que había que construir las condiciones para alcanzarla; no alcanzaba con decir que había que cruzar Los Andes, había que estudiar los caminos, reunir los recursos, organizar los hombres y sostener durante años un proyecto que muchas veces parecía imposible. Primero sostuvo el proyecto, después estuvo la hazaña”, expresó el intendente.
Azcué vinculó ese legado con los desafíos actuales de Concordia y señaló que “esa idea tiene que mucho que ver con el momento que estamos viviendo hoy como ciudad porque Concordia tiene también desafíos que no se resuelven de un día para el otro”. En esa línea, mencionó la necesidad de “seguir mejorando nuestra infraestructura, acompañar a quienes producen, a quienes trabajan y emprenden y construir una ciudad que pueda ofrecerles un futuro a quienes nacen y crecen acá”. “Estos desafíos se consiguen ordenando las prioridades, haciendo hoy lo que muchas veces va a dar sus frutos mañana. Por eso estamos convencidos de que Concordia necesita mirar hacia adelante y pensar en grande. El Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario es justamente una invitación a hacer eso: a dejar de pensar en el día a día y empezar a construir una ciudad con una mirada a largo plazo”, sostuvo. Finalmente, el jefe comunal manifestó que para alcanzar esos objetivos es necesario trabajar “de manera organizada, con esfuerzo, con recursos bien utilizados y fundamentalmente, con una dirección clara”. “Este 17 de agosto recordemos a San Martín como el hombre que tuvo una visión, la convirtió en un proyecto y tuvo la disciplina y perseverancia para hacerla realidad y ese es también el desafío que tenemos como comunidad en nuestra ciudad”, concluyó.
Una mirada sobre el legado de San Martín
Por su parte, en representación de la Asociación Cultural Sanmartiniana, Rosa María “Mauci” Reissenweber realizó un repaso histórico por la vida y obra del General San Martín y remarcó que el 17 de agosto “no solo es una fecha para recordar su memoria sino también una instancia propicia para reflexionar sobre el legado de este hombre tan emblemático y merecedor del título de ‘Padre de la Patria’ de los argentinos”.
Durante su exposición, planteó como eje la manera en que San Martín logró convertir en realidad su Plan Continental, teniendo en cuenta la enorme cantidad de dificultades que debió afrontar: reclutar y formar a los hombres, vestirlos, alimentarlos y armarlos, fabricar armas, conseguir recursos y trabajar contra un tiempo limitado.
Según explicó, el Libertador contempló y previó cada detalle, con una precisión que permitió llevar adelante una empresa que, en principio, parecía imposible. Como ejemplo, recordó la preocupación de San Martín por trasladar los cañones a través de la cordillera y su consulta a Fray Luis Beltrán, quien le aseguró, de manera metafórica, que los cañones tendrían “alas para cruzar la cordillera”.
Reissenweber destacó además la capacidad de San Martín para acudir a expertos en cada área y aprovechar los conocimientos disponibles. En ese marco, recordó el caso del chileno Ignacio Zenteno, a quien eligió como secretario del Ejército luego de observarlo y conocer sus capacidades, pese a que por entonces era propietario de una humilde pulpería en las afueras de Mendoza.
También puso en valor los conocimientos de los arrieros, quienes conocían profundamente los caminos, el clima y la geografía de la cordillera. Sus saberes fueron fundamentales para elaborar la cartografía necesaria para la campaña, donde debían quedar registradas distancias, manantiales, cursos de agua, quebradas, valles, rocas y otros detalles indispensables para la marcha. Los arrieros también tuvieron un papel central como guías y baqueanos durante el cruce de los Andes, debido a su experiencia en el manejo de las mulas en caminos de montaña, entre rocas, hielo y nieve. San Martín recurrió a sus conocimientos incluso para cuestiones específicas, como el uso de herraduras de dos clavos, destinadas a facilitar el recambio durante la extensa travesía.
Asimismo, se destacó la importancia de estos hombres en la llamada Guerra de Zapa, el complejo sistema de espionaje y contraespionaje diseñado por San Martín para obtener información y, al mismo tiempo, confundir al enemigo mediante rumores contradictorios. Su conocimiento de los caminos les permitía entrar y salir de Santiago evitando los controles y trasladar información oculta en distintos elementos. Entre los protagonistas de esas redes de inteligencia se mencionó a Justo Estay, integrante de una familia de arrieros; Francisco Silva, tropero, arriero y transportista entre Buenos Aires y Chile; Pedro Vargas y Toribio Tapia, entre otros. A modo de conclusión, Reissenweber resaltó que este ejemplo permite comprender uno de los grandes talentos de San Martín: “su notable capacidad para observar, escuchar y aceptar los saberes y competencias de quienes manejaban conocimientos necesarios para su empresa”.
Estas conductas, sostuvo, también reflejaban su falta de ambición de poder y notoriedad, pese a su liderazgo, al otorgar un lugar protagónico a quienes podían realizar un aporte, más allá de su condición social, política o económica. “Comprometer a todos, dar lugar a cada uno a ejercer su responsabilidad en la lucha común por la libertad, apelar a la complementariedad de los aportes”, son parte de las enseñanzas que, según la exposición, dejó el Padre de la Patria. De esta manera, el acto por el 176° aniversario del fallecimiento del General José de San Martín no solo permitió recordar su figura y su gesta libertadora, sino también reflexionar sobre el valor de la planificación, el esfuerzo colectivo, la perseverancia y la capacidad de construir grandes proyectos a partir del aporte de cada integrante de una comunidad.

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