Poner un poco de nosotros para ser más sustentables: de eso se trata esta propuesta
Las grandes transformaciones son la suma de pequeños cambios de hábito. Esa es la única forma de modificar nuestra relación con el medioambiente. Hoy te vamos a contar una forma simple y divertida de reciclar plásticos: llenando una botella de amor.
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La Fundación Llena Una Botella de Amor es una entidad sin fines de lucro que incentiva el aprovechamiento de los denominados �Splásticos de un solo uso⬝: aquellos que se convierten en basura inmediatamente después de su consumo.
El procedimiento es simple. Se trata de tomar cualquier botella de plástico e ir rellenándola con distintos deshechos también plásticos: envoltorios de galletitas, sachets de leche, lapiceras que no funcionan, films, cubiertos plásticos, sorbetes. Luego, estas se llevan a un punto de acopio, donde se reciclan. Gracias a quienes llenan sus botellas con estos residuos, la empresa Econciencia Argentina fabrica muebles de �Smadera plástica�S, que son donados en su mayoría. De esta forma, no solo se contribuye con el medioambiente, también es posible ayudar a personas que lo necesitan.
La contaminación plástica es una de las más graves con las que tenemos que convivir. Los plásticos pueden tardar entre 100 y 1000 años en degradarse. En menos de dos años, entre Llena Una Botella de Amor y la Econciencia Argentina, recuperaron 100.000 toneladas de plástico gracias a la recolección de 75.000 botellas que fueron donadas por voluntarios.
