El cine argentino de los años 1931 a 1933 (segunda parte)
En este tránsito hacia el cine sonoro argentino se destacan en 1931 las películas �SAmanecer de Una Raza⬝ y �SLa Vía de Oro⬝, ambas dirigidas por Ennio Cominetti, que oportunamente ya les comenté, realizadas con sonido a través del sistema Vitaphone; y �SMuñequitas Porteñas⬝ del gran director José Agustín Ferreyra, donde dirige a su esposa María Turgenova junto a Floren Delbene y en la que participa Mario Soffici; posteriormente otro destacado director de nuestro cine que también ya les comenté; pero ésta última realizada con el sistema sonoro Movietone, que se estrenó con los cortometrajes de Carlos Gardel realizados por Cinematográ fica Valle. En la trayectoria del cine mudo hubo realizaciones documentales, y casualmente en 1932 se destaca una película documental titulada:
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�SEn el Infierno del Chaco⬝ de hecho película muda argentina documental en blanco y negro de 84 minutos de duración; con leyendas inter imágenes; dirigida y fotografiada por Roque Funes quien trabajó con José Agustin Ferreyra y otros directores de la época y accedió a realizar este documental sobre su propia idea y guión; que se estrenó el 21 de Diciembre de 1932, costando la entrada 2 pesos. Aparecen en el filme quien fuera presidente del Paraguay Eusebio Ayala, y el comandante de las tropas paraguayas, Mariscal José Félix Estigarribia, y su esposa Julia Miranda Cueto y Vicente Almandoz Almonacid. Posteriormente Estigarribia, que había sido elegido presidente del Paraguay el 15 de Agosto de 1939, falleció junto con su esposa el 7 de Septiembre de 1940 en un accidente aéreo en la zona de Loma Grande.
La llamada guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay se origina por una disputa sobre la soberanía de la región conocida como el Chaco boreal y que ocurrió en forma abierta desde Septiembre de 1932, hasta Junio de 1935, entre los respectivos ejércitos de ambos países que venían preparándose desde que comenzó la disputa originándose las hostilidades hasta que finalmente se desató la contienda. El camarógrafo y director de fotografía argentino Roque Funes viajó a la región en el mes de Julio de 1932 y de esa manera registró los tres primeros meses previos del gran conflicto. De regreso a Buenos Aires, rodó mapas y textos explicativos y en cuestión de días seleccionó el material registrado, y compaginó el largometraje documental que se estrenó con gran recepción de parte del público, ávido por conocer y ver imágenes de esa guerra cercana.
Por muchos años consideró perdido este importante filme documental; hasta que se halló una copia original en nitrato que conservaba Don Esteban Estragó Trías, en Paraguay; y por gestión de Hugo Gamarra (presidente de la Cinemateca del Paraguay) y APROCINAIN, esa copia permitió que el documental fuera restaurado, tarea realizada en Buenos Aires con la oportuna colaboración de Cinecolor y Kodak.
Sebastián Morales Escoffier �Sen el film vemos tal vez una faceta desconocida, al menos de lo que se cuenta en nuestra literatura sobre la guerra. Nuestras novelas y nuestros cuentos hablan sobre la guerra a partir de los cuerpos agotados. El enemigo no es sólo el paraguayo, sino más bien, la sed, el hambre, el calor insoportable para cuerpos que no sabían recibirlo, el cansancio hasta la muerte⬦. En la versión de Funes, aun cuando haya cierta descripción del cuerpo agotado, la cámara hace más énfasis, en la disciplina, en los cuerpos bien erguidos capaces de enfrentarse con el más salvaje de los enemigos, en condiciones militares adversas Sin duda alguna, el film realizado en los primeros meses del conflicto, sin conocer todavía la experiencia del agotamiento y en su afán de ser un documento de propaganda, no puede ser otra cosa que una apología a la victoria, al cuerpo del guerrero, a la valentía de la propia guerra. Los cuerpos mutilados, las enfermerías de campaña, sólo están ahí para mostrar los peligros de la guerra y el heroísmo que significa ir como voluntarios al campo de batalla. Así pues, el film se convierte en un documento histórico en cuanto nos describe, de cierta manera, el pensamiento que se tenía de la guerra, en sus inicios, cuando todavía se rescataba el patriotismo y la valentía de un conflicto sin sentido. Del filme se ha dicho que es �SElemental en lo ideológico, se demoniza al enemigo boliviano como contracara de la heroica gesta paraguaya realizada en inferioridad de condiciones. Pero también es un documento histórico único, por el hecho que registra, como cine (con recursos creativos y un humor improbable para su tema) y como periodismo⬝.
Roque Funes declaró: "Nadie puede darse una cuenta cabal de lo que es aquello. Los combates se suceden dejando un tendal de cuerpos despedazados y un ambiente rarificado por la podredumbre de los cadáveres en rápida descomposición". Posteriormente fue considerado pionero del reporterismo de guerra.-
El anuncio publicitario decía: �SEl único film de la guerra paraguayo-boliviana, filmada con la autorización del Gobierno del Paraguay. La expresión real de la lucha en el Chaco Boreal, bajo un cielo de fuego, filmada por el cameraman argentino Roque Funes, quien con la gentil colaboración del Gobierno del Paraguay, logró tomar las más interesantes notas de la actual guerra. El ataque a Boquerón. La resistencia boliviana. Volando sobre la línea de fuego. Tropas abriéndose paso entre la selva. Carga a la bayoneta. Artillería en acción. Caída de Boquerón. Heridos y prisioneros en marcha hacia Asunción y mil escenas de la guerra tomadas en los mismos campos del frente. El horror y el heroísmo del hombre frente a la sed, el hambre y la muerte⬝.
