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Interés General Nota vista 823 veces - 17 de Septiembre de 2022



Por Dario H. Garayalde para El Heraldo

Piloto de la Real Armada Basilio Villarino

Basilio Villarino nació en la localidad de Noya (La Coruña) Galicia España en 1741. Pasaría a la historia por su actuación como Piloto de la Real Armada Española y su actuación en nuestra Patagonia.

Había sido destinado al recién creado Virreinato del Río de la Plata para hacer un relevamiento de las costas patagónicas e incorporarlas a la cartografía existente. También debía evaluar las aptitudes para la instalación de poblaciones. Descubrir los recursos disponibles, las características del terreno, la disponibilidad de agua dulce y la localización de grupos indígenas.

A tal fin, el piloto Villarino hizo un reconocimiento de la costa del río Colorado en febrero de 1779. Se internó por la boca del río Negro. Hacia allí se trasladó con una tropa que se hallaba en el recién creado Puerto de San José para comenzar los trabajos de creación de un Fuerte que llevaría el nombre de Nuestra Señora del Carmen y que andando el tiempo, sería la localidad de Carmen de Patagones. Todos los trabajos bajo las órdenes de Francisco de Viedma.

El existente Diario de Viaje de Villarino en general se conserva en buen estado. Sin embargo, la tinta ha traspasado la nota y dificulta en cierta medida la lectura, más algunas anotaciones que hizo Viedma con posterioridad. El Diario se encuentra en el Archivo General de la Nación y debería digitalizarse para evitar su deterioro, a pesar de que las autoridades proveen a los consultantes guantes de látex. No se puede entrar con bolígrafos ni cuadernos. También está prohibido el uso de flash por lo que no se pueden fotografiar.

El Diario de Viaje está redactado con la minuciosidad y detalles que eran característicos de los funcionarios españoles.

Una vez en tierra como soldado y funcionario de segundo orden, siempre estuvo subordinado a un superior. En el caso del Fuerte Nuestra Señora del Carmen, bajo el mando de Francisco de Viedma, y este a su vez, directamente del Virrey Juan José de Vértiz, y el Piloto Villarino a su vez, de ambos.

Las instrucciones del Virrey Vértiz eran las de fundar cuatro Fuertes en sitios estratégicos.

Pero era indispensable que estos dos funcionarios españoles se relacionaran con los indios para la propia supervivencia del Fuerte Carmen de Patagones y el control del territorio adyacente (merced al envío de expediciones de reconocimiento).

Al parecer desde su posición subordinada, Villarino tuvo su propia manera de relacionarse con los caciques indígenas y sus grupos. El conocía mucho más detalladamente el territorio interior por los muchos viajes realizados y reconocimiento fluvial y terrestre que tuvo de él.

Cuando Villarino se internó con su nave por el río Negro tomó contacto con los pobladores autóctonos de la región que eran los “aoniken” tehuelches o patagones cuyo medio de vida y subsistencia era la caza del guanaco y del ñandú. La llamada Pampa Seca está constituída por un suelo arenoso, pero también de grandes bosques de caldén y algarrobo. Se encuentran también hondonadas con acumulación de sal o de agua salada no apta para consumo, salvo las formadas por los deshielos del verano y más hacia el Este grandes médanos. En cambio la Pampa Oriental o húmeda “es una pradera llana, sin bosques con lagunas y arroyuelos poblados de aves” y hacia el Sur con sierras de poca altura del Tandil y La Ventana.

El merodeo de naves inglesas hacía presumir algún desembarco y creación de algún establecimiento por parte de estos. España, alertada por esas frecuentes presencias entendió realizar fundaciones en esos parajes. A tal fin designaron al Maestre de Campo Juan de la Piedra con el cargo de Comisario Superintendente de San Julián y a don Francisco de Viedma con el mismo cargo para fundar un Fuerte en el río Negro. El Virrey Vertiz puso a disposición de ambos funcionarios cuatro embarcaciones bien armadas y también una tropa compuesta por cuatro oficiales de infantería y 100 hombres de tropa, 1 oficial de artillería y 20 hombres de esta arma, 4 capellanes, 3 lenguaraces, 3 cirujanos, 4 sangradores y carpinteros, albañiles, herreros, maestros de hacer ladrillos y tejas, panaderos, faroleros, toneleros. También 4 pilotos de altura, prácticos, marineros, carpinteros de ribera. En total 232 personas.

EXPLORACIÓN DEL RÍO COLORADO

De la Piedra ordenó al Piloto de la Real Armada Villarino la exploración del río Colorado. El 22 de febrero de 1779 su bergantín Nuestra Señora del Carmen avistaba la boca del río Negro que los indios denominaban CURRU LEUVU (Río Negro). Los indios se acercaron a la nave en son de paz con obsequios como frutos del chañar y cueros. Villarino les regaló tabaco, tocino, pan y aguardiente. Al día siguiente se habían reunido en gran número también para pedir comida, la que ha decir verdad les hacía falta, dada la forma en la que consumían todo con verdadera voracidad. Finalmente ya no les quedaban alimentos, así que recurrieron a regalarles vestimenta, algún cortaplumas y cuchillos. Todo les servía, y cuando no les quedaba nada más, Villarino invitó al cacique a visitar la nave. Quedó encantado con lo que vio, pero después tuvo dificultades para hacerlo bajar sin ofenderlo.

Los caciques que más se relacionaron con Villarino en sus muchas expediciones fueron los tehuelches y puelches Chulilauquin, Guachumpilqui, Negro y Francisco aunque menciona también a otros. Chulilauquin tenía sus territorios en el interior del río Negro y es allí donde interactúa con el Piloto Villarino la mayor parte del tiempo… en la Tierra de las Manzanas. Este cacique realizaba amplios desplazamientos territoriales hasta las sierras de Buenos Aires y las inmediaciones de la frontera para proveerse de caballos hasta las desembocaduras de los ríos Negro y Colorado para comerciar con los españoles del Fuerte del Carmen. Guachumpilqui era otro cacique de la Tierra de las Manzanas que también iba a la provincia de Buenos Aires a proveerse de ganado para vender en Valdivia.

Villarino al regresar al Fuerte de Carmen de Patagones se encuentra con que este ha sido arrasado por una tremenda inundación, por las lluvias registradas en las sierras y estas se volcaron al río Negro, desbordaron el río Neuquén y se rebalsó la laguna Juncal. Solo dio un escaso tiempo a los pobladores para ponerse a salvo en la otra costa más alta. Pero desde las lomadas vieron como la correntada se llevaba instalaciones, carros, animales y casas a pesar de que allí no había llovido. Esto fue el 13 de junio de 1779 en pleno invierno.

En 1780 hizo un reconocimiento del desconocido río Colorado y cuyo curso se ubica al Norte del Fuerte de Nuestra Señora del Carmen, primero por mar y luego por tierra.

 En enero de 1781 se internó hacia el Sur y también al Oeste. Arribaría así al Golfo San Matías no registrado.

En 1782 hizo el reconocimiento del río Negro hasta sus nacientes, siempre buscando un paso a Chile y sería así como descube el río Limay el cual remontó en su incesante búsqueda de un paso hacia Valdivia (inexistente por agua) recorriéndolo hasta mayo de 1783. Fue allí que se convenció de que no existía un paso hacia el Pacífico. Toda esta exploración la realizó en 4 chalupas, en parte a vela, en parte a remo y buena parte de tiro desde la costa (a la sirga). En 1783 descubrió la isla Choele Choel pero no pudo desembarcar por el permanente ataque de los indios.

EN BUSCA DE LOS PASOS A CHILE

Finalmente las autoridades aceptaron la propuesta de Villarino de trasladarse por tierra en busca del paso a Chile y contando con que el cacique Guachumpilqui lo habría de guiar hasta Valdivia pero le costó mucho convencerlo porque las cosas habían cambiado. Los indios estaban muy disgustados por el arribo al Fuerte Carmen de Patagones de familias Asturianas y Gallegas con mujeres y niños, comprendiendo estos venían para quedarse y establecerse en la región, desplazándolos a ellos. Finalmente con cierto disgusto aceptaron llevarlo, pero tampoco les agradaba mostrarles los pasos cordilleranos hacia Valdivia. Al mando de Juan de la Piedra marcharon en busca de las rutas de los indios y los pasos cordilleranos. Pero, unos indios le robaron los caballos a Juan de la Piedra el que salió a buscarlos arrasando con cuanto indio encontró, incluso una toldería completa fue asesinada por Juan de la Piedra, hasta que los indios lo rodearon y de la Piedra falleció, seguramente de un ataque cardíaco al verse en esa situación. A su vez, lejos de allí Basilio Villarino era asesinado por un hijo de Guachumpilqui, ya que no deseaba que conocieran los pasos cordilleranos a Valdivia que era por donde pasaban los caballos a Chile.

Así terminó sus días el Piloto de la Real Armada Basilio Antonio Villarino que tenía solo 44 años.

En su homenaje el primer barco de la Armada Argentina se llamó Villarino y fue el que trajo los restos del General don José de San Martín.

Puente Villarino se llama uno de los dos puentes que comunican Viedma con Carmen de Paragones.

Lago Villarino se encuentra en la Provincia de Neuquen.

Isla Villarino es la primera en el río Negro y el Atlántico.

Un distrito de la Pcia. de Buenos Aires Partido de Villarino.

Playa Villarino en la Península de Valdéz.

Piloto de la Real Armada Basilio Villarino

Ricardo Zorraquín Becú - La Organización Política Argentina en el Período Español EMECE 1956

 Vicente Sierra - Historia de la Argentina Tomo I UDEL 1956

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