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Fútbol de la Liga - 1 de Agosto de 2022 - Nota vista 442 veces

Juventud ganó 1 a 0 y jugará la final con Real Será la segunda final consecutiva para los de Legerén

Juventud Unida de Benito Legerén jugará la Gran Final del Torneo de Primera División, por el ascenso a Primera A, tras haberle ganado ayer a Defensores de la Constitución por 1 a 0. En realidad, al “Yuque” le alcanzaba con el empate, por la ventaja deportiva, pero salió a ganar y consiguió el objetivo. El equipo de Constitución jugó más de un tiempo con diez jugadores, porque en la primera etapa sufrió la expulsión de Alexis González, a los 30 minutos, por juego brusco.

El único gol del partido lo marcó Julio Agüero, a los 33 de esa primera mitad, y fue el tanto que le dio el pasaporte a la final.

El match arrancó como para partidazo, por la movilidad que exhibieron los dos equipos, como así también las llegadas, que si bien no fueron profundas, insinuaban que los dos buscaban la victoria, obviamente con más ahínco Constitución porque otro resultado no le servía.

El revés de Constitución empezó temprano, porque a los 5 minutos ya perdió a Lucas Benítez, uno de sus jugadores clave, por lesión. El volante saltó con el arquero tras un córner, y cayó pesadamente dentro del arco. Fue atendido, salió, volvió a la cancha pero su dolor en el brazo pudo más y pidió el cambio definitivo.

El partido por momentos se hizo ágil, con pelota contra el piso, pero por momentos también fue a puro centro que no tuvieron incidencia en las defensas, que se mostraron bastante sólidas, sobre todo la del equipo ganador, donde claramente sobresalió David Ríos.

La mala tarde de “Consti” siguió con dos minutos fatídicos que tuvo en el partido. A los 30 vino la expulsión de González, quien fue a disputar una pelota pero con su pierna derecha excesivamente levantada, y ello fue lo que interpretó el árbitro Guido Córdoba (de impecable arbitraje). Roja directa y un jugador menos.

Y dos minutos más tarde, Juventud apeló al pelotazo, Galvarini (otra gran figura del partido) no la dio por perdida, la corrió y llegó junto con el arquero. El rebote en este último salió justito para los pies de Julio Agüero, que acompañaba, y solo la tuvo que empujar a la red. El jugador de Constitución llegaba así a los 8 goles y de esta manera es el goleador absoluto de la Primera B.

A los 41 Constitución tuvo el empate, pero al tiro de Ramírez lo sacaron en la línea. A los 46 hubo un centro cuyo cabezazo pegó en el palo.

Cabe acotar que en el balance podemos decir que Constitución tuvo chances en la primera parte del primer tiempo y quizá al menos el empate hubiera merecido en esa mitad. Pero pareció que la pelota no quería entrar, y no entró.

En la segunda parte, Juventud se plantó más de mitad de cancha hacia atrás, parado de contragolpe. A Constitución le fue pasando factura primero el hombre de menos, que realmente se sintió, y luego los minutos que pasaban y le jugaban en contra porque, insistimos, necesitaba ganar para llegar a la final.

Creció el trabajo de Galvarini en el medio, o mejor dicho en casi todos lados porque se prodigó por el equipo. Constitución se fue arriba con todo su amor propio, pero solamente se quedaba en insinuaciones, dado que no pudo terminar como quería las jugadas. Así, también creció la defensa de Juventud Unida, que tuvo alguna que otra jugada de contra, donde también insinuó porque no estuvo todo lo fino que debería para terminarla.

Luego de tres minutos de descuento, Córdoba pitó el final y todas las miradas se posaron en la tribuna que da al Parque Mitre, porque hasta allí corrieron los jugadores de Juventud Unida a brindarle el triunfo y el pase a la final a la numerosa gente que acompañó al equipo, quienes retribuyeron a puro cántico y festejo. Del otro lado, claro, la desazón de los jugadores de Constitución que se tiraron en la cancha rendidos, pero seguramente que con el correr de las horas se darán cuenta que lo dejaron todo.

Se presume que el sábado 6 de agosto venidero se jugaría la final de la B entre Real Concordia y Juventud Unida, mientras que el domingo la de la Primera A entre Santa María y San Lorenzo. Ambas finales se jugarían en la cancha de Libertad. Por lo mismo, se viene un fin de semana de campeones en nuestro fútbol. 


Empate en 0: Real el otro finalista

Real Concordia, quien hizo uso de la ventaja deportiva y al igualar 0 a 0 con 9 de Julio de Colonia Ayuí, logró el pasaje al partido decisivo por el ascenso.

El partido se jugó en la cancha de Libertad ante buena cantidad de gente y a pesar de que no hubo goles, sí se hicieron presentes situaciones y una muy particular, porque en la última jugada del partido casi lo gana 9 de Julio.

El partido fue por momentos de ida y vuelta, y por ello hay que decir que cobraron protagonismo los arqueros, Brian Romero por el lado de Real y Cristian Oviedo por el de 9 de Julio. Este último tuvo algunas intervenciones realmente salvadoras.

Real Concordia no jugó todo lo bien que hubiese querido, pero gran parte de la “culpa” la tuvo 9 de Julio que le planteó un muy buen partido e hizo mucho como para ganar el mismo. En realidad, cualquiera de los dos que hubiese ganado estaría bien, porque tuvieron armas importantes y las supieron usar en su momento.

9 de Julio salió con el plan de no dejar mover a los referentes de Real, uno de ellos Nahuel Benítez, y con ello poco menos que los controló, porque poco pudo hacer en cuanto a la conexión los todavía invictos del Real. Así, también los de Colonia Ayuí supieron contar con llegadas. En varias de ellas fueron centros donde Brian Romero, el arquero de Real, no se sintió muy cómodo y tuvo fallos que casi le cuestan el resultado. En uno de ellos, ante una mala salida del citado arquero, la pelota le cayó prácticamente en la cabeza a un jugador de 9 de Julio que le erró al arco, cuando todos se paraban para festejarlo.

En contrapartida, el arquero de la Colonia siempre se mostró bastante seguro e incluso tuvo intervenciones notables para salvar su arco.

Además, 9 de Julio lució más incentivado en el segundo tiempo, porque empezó a comprobar que Real, imposibilitado de realizar su juego, se hizo cada vez más “amigo” de la igualdad y se tiró muy atrás para defender, prácticamente con los 11 jugadores.

A los 49 minutos del segundo tiempo vino un córner desde la izquierda, en el arco que da espaldas al Anfiteatro Walter Perafán, y un jugador de 9 de Julio se anticipó a un defensor y cabeceó claro, franco hacia el arco. Y cuando todos festejaban, Romero puso el pie instintivamente y logró sacar la pelota que llevaba destino inexorable de red. Allí, se bajó la cortina para los de Colonia Ayuí y se levantó el telón de la final para Real, que se quedó un buen rato en la cancha festejando su primera final, en tan poco tiempo de vida. Llegan invictos, y pueden hacer historia, por supuesto.  

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