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CORRIENTES: - 21 de Junio de 2022 - Nota vista 411 veces

Grupo de maestras de primaria juntó dinero para comprar abrigos a sus alumnos

“Seño, Martín no va porque tiene frío y no tiene abrigo”, decía la esquela enviada a una docente de la ciudad de Corrientes. Fue el puntapié para esta campaña solidaria encabezada por las docentes. La historia.

Docentes de la Escuela Primaria N° 375, “Santa Catalina de Siena”, del barrio Río Paraná en la ciudad de Corrientes, organizaron una campaña solidaria para conseguir abrigos para sus estudiantes. Además, juntaron $33.000 con los que compraron indumentaria y dos caloventores para los niños y las niñas que asisten a la institución educativa.

La movida solidaria comenzó luego de que una madre envió esta esquela a una docente: “Seño, Martín no va porque tiene frío y no tiene abrigo”. La nota llegó a los medios de comunicación.

Ante esa situación, Yamila, docente de quinto grado, decidió compartir el mensaje y convocó a una colecta de ropa para abrigar a los 300 estudiantes que tiene el establecimiento, ubicado en la zona sur de la ciudad de Corrientes y a la vera del río Paraná.

El barrio que rodea a la escuela es humilde, y está registrado en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), por el cual el Gobierno de la Nación asiste con políticas públicas e infraestructura para tratar de mejorar la calidad de vida de las familias.

“Queremos cubrir los abrigos antes de las vacaciones de invierno. Estamos trabajando de dos formas: con el tema de las donaciones de abrigos, ropas, calzados, frazadas, los pueden acercar a la escuela; en el caso de que no puedan ir hasta el establecimiento, entre las seños nos repartimos las direcciones y vamos a buscar”, detalló la docente a El Litoral. Agregó que disponen de una cuenta corriente en un local de indumentaria mayorista en Corrientes. “Luego nosotras realizamos la compra según las necesidades. El viernes hicimos una compra por $33.000 y tratamos de traer un poquito para cada alumno”, indicó Yamila.

“Está todo carísimo y si nos ponemos a comprar camperas no nos alcanza. Compramos guantes, ropa interior, gorritos y nos alcanzó para dos caloventores que van a ir para los salones de los más chiquititos, de los primeros grados”, dijo la docente a este diario.

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