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13 de Junio de 2022 - Nota vista 568 veces

Un libro en el que dejó la historia de su padre

Me estoy refiriendo al libro que el Dr. Carlos Liebermann dejó plasmado sobre la historia de su padre, editado en el 2010.

Es una crónica biográfica de la trayectoria de un periodista entrerriano: Don Jacobo Liebermann, fundador y director del diario “El Heraldo”, baluarte de las ideas y acción de Hipólito Irigoyen, que defendió a riesgo de su propia vida. Al libro lo tituló ”Liebermann, un heraldo de Irigoyen”.

La historia

Comienza en 1915, con la ebullición política de la joven república. Con ideas de Leandro Alem, Aristóbulo del Valle, y de Hipólito Irigoyen, donde se reclamaban elecciones libres, voto obligatorio y secreto; y así nació la U.C. R. En ese tiempo se fundaron muchos diarios con nuevas ideas de libertad, y en Concordia se establece “El Heraldo”. Liebermann, muy jovencito, tenía gran capacidad intelectual que llamaba la atención y comenzó a defender a Irigoyen para presidente de la Nación.

Jacobo, figuraba en la libreta de casamiento con Camila de Luque, hija de padre periodista: Leoncio de Luque, del diario ”El progreso” y del diario “El Uruguay,” y su hermano Antonio de Luque director de “El Litoral".

Jacobo había nacido en el campo y como no había registro civil cercano, su madre, lo anotó en la puerta de un ropero, pero años posteriores se perdió el ropero en una mudanza, anécdota que solía contar con invariable buen humor.

Su familia. Sus padres vinieron en el siglo XIX, cultivaron el campo con gran esfuerzo, contribuyeron hacer de Argentina el trigal de América.

Pasa el tiempo y cuando Irigoyen fue derrocado proclamaron la resistencia, en 1932 y 1933 estallan los movimientos, y El Heraldo fue incendiado y se perdieron las colecciones de diarios desde el 1915 al 1922. Esto ocurrió en calle Entre Ríos 566, donde estaba primeramente el diario El Heraldo. A esto se sumó que Don Jacobo fue llevado a la cárcel, y que posteriormente se debió exilar en Salto, R.O. del Uruguay.

Su mujer Camila quedó al frente del diario. Fue la primera mujer periodista.

Solidaridad destacable, el personal en pleno, renunció a cobrar sus haberes para colaborar en mantener el diario.

Es de destacar cuando los tiempos cambian y regresa don Jacobo, lo hace con gran espíritu con pasión por su diario, donde no es para nada vengativo y se dedica a la sociedad plenamente, y a ayudar a la casa del canillita, y siguen sus historias, y se lo considera un hombre de gran cultura.

Al morir continúan sus hijas Raquelita y luego Graciela, hasta que termina sus estudios de abogado Carlos. Fue una nueva etapa con nuevo edificio y la renovación de las maquinarias y el color en su impresión, y de las rotativas offset. Fue director del diario en 1960. Llegó a ser presidente de ADEPA y en 1983 presidente honorario de la Asociación de Diarios Entrerrianos.

En la segunda parte del libro, Carlos describe todos los saludos, sobre las virtudes y la trayectoria, de su padre que trasmitieron, los directivos de todos los diarios del país y de distintas Instituciones deportivas y culturales que el tanto ayudó. El pueblo de Concordia lo consideró Benemérito de la Ciudad, y se pidió por distintos vecinos, encabezando una importante lista, Monseñor Ricardo Rösch, e Instituciones artísticas, Centro de Comercio y muchos más, que una calle de la ciudad llevara su nombre, como se hizo con el consentimiento del Concejo Deliberante y del intendente Rafael Tiscornia.

Las nuevas generaciones de periodistas, tienen mucho para continuar con entusiasmo, dándole un vistazo a esa época de pioneros de ejemplares personajes, dignos de recordarlos, a toda la familia Liebermann.


Teresita Miñones de García

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