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Por Dario H. Garayalde para El Heraldo - 29 de Mayo de 2022 - Nota vista 360 veces

Juan Domingo Suárez. El bombardero de Federal

Creo que pocas veces alguien haya merecido un mote tan acertado como este fantástico boxeador, nacido en Villa Federal el 1º de Mayo de 1952.

Tenía una enorme facilidad para aprender que los secretos de este deporte estaban, aparte de las condiciones naturales, en el arte de la defensa, que solo se obtiene con mucha disciplina y mucho trabajo. Manejar los movimientos para eludir los golpes, recibirlos bloqueados o atenuados, juego de piernas para desplazarse, movimientos del cuello y cintura, pero además, saber colocar los golpes con precisión, para desgastar al oponente en las zonas vulnerables y ejercer la potencia necesaria en el momento preciso en el que el rival tiene un descuido u ofrece repetidamente un sitio sensible.

Juan D. Suárez llegó a tener un diploma olímpico en los Juegos de Montreal de 1976.

Fue uno de esos fenómenos que se dan cada tanto y cuya trascendencia deportiva no es recordada, en general, salvo por aquellos que apreciamos este deporte que requiere tanto sacrificio, y sin embargo son muy pocos los que llegan a destacarse o simplemente llegar a las grandes carteleras.

Se decía que era sobrino nieto del “Torito de Mataderos” Justo Suárez y, posiblemente fuera cierto, no lo sé.

Lo que sí sé es que era un boxeador con condiciones extraordinarias. En aquellos años, en cuanta oportunidad iba a Buenos Aires y no perdía la ocasión de concurrir al Luna Park de Corrientes y Bouchard y he visto a boxeadores como José Bruno (Cucusa), Mario Lopiano, Abel Cachazú, Alfredo Bunetta y tantos otros. Me di el gusto de ver y escuchar anunciadores como Roberto Fiorentino, de quien solo conocía su voz en la radio

Volviendo a Juan Domingo Suárez tuvo una campaña de 34 combates con 27 victorias, 22 por KO y 7 derrotas por puntos.

Comenzó su carrera profesional el 30/7/1977 frente a Carlos Araujo a quien noqueó en el primer round y allí se iniciaría una fulgurante campaña de 14 peleas ganadas por knock out.

Su serie asombrosa congregaba multitudes llegando invicto a disputar el título argentino de los medio pesados ante el campeón Abel Celestino Bailone. Esa noche organizado por Juan Carlos (Tito) Lectoure en el famoso Luna Park con 20.000 espectadores que habían ido a ver un nuevo triunfo de Suárez, terminaron vivando a Bailone porque a pesar de haber caído en el primer round, supo recuperarse e ir imponiendo su boxeo más prolijo sobre el entrerriano que lo obligó ante una andanada de golpes de buena factura a retirarse en el 9º round, perdiendo el invicto en su fulminante carrera deportiva.

En la segunda pelea revancha el resultado fue distinto ganando Suarez, aunque no estaba en juego el título, le ganó por puntos.

Se supo después que Bailone había terminado el combate con una doble fractura de la mandíbula.

A pesar de este traspié sus características fueron elogiadas y toda la prensa deportiva fue muy entusiasta augurando la posibilidad de ser el próximo campeón. Entrenado por Juan Aldrovandi, el que después sería entrenador de Horacio Accavallo, supo pulirle algunos defectos defensivos.

Yo lo vi pelear acá en Concordia en el Club Ferrocarril a Suarez con Juan Carlos Cuellar a quien noqueó en el primer round en el mes de noviembre de 1977. No logró finalmente el título argentino de la categoría y luego de dos o tres combates más, que ganó, se retiró definitivamente del boxeo profesional y se dedicó a la preparación deportiva de boxeadores en la localidad de Lanús, donde aún sigue haciéndolo, hasta donde yo sé.

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