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22 de Mayo de 2022 - Nota vista 342 veces

ESCUCHAR Y CAMINAR JUNTOS

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo (Argentina) y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM)

Este es el lema en esta semana para afianzar la adhesión a la Encíclica Laudato si’, que el Papa Francisco publicó el 24 de mayo de 2015, de la cual se van a cumplir 7 años.

Buscamos sensibilizarnos acerca de las cuestiones del cuidado de la casa común, promover la conversión ecológica que nos ayude a mejorar el vínculo con el ambiente, la justicia en la distribución de los bienes, la atención a los pobres.

Francisco nos impulsa al compromiso con un estilo de vida más sobrio y sostenible con la creación como don de Dios.

El lema hace referencia a mirar el mundo desde la convocatoria sinodal. “Escuchar” es la actitud fundamental de este tiempo. El Papa nos llamó a “Escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (LS 49).

“El clamor de la tierra” se escucha y se ve en la crisis ambiental que padecemos: el calentamiento global, los desastres por la tala de árboles indiscriminada de bosques nativos, la sobreexplotación de las especies marinas, la contaminación del aire, la desertificación de los suelos.

“El clamor de los pobres” nos llega especialmente porque son ellos quienes no tienen acceso al agua potable o los suelos más fértiles. A su vez, van creciendo los desplazados ambientales. Escucharlos no sólo en sus reclamos y demandas, sino también en su sabiduría y aportes en el buen vivir. Ellos tienen para enseñarnos desde su experiencia y espiritualidad.

La otra parte del lema nos llama a “caminar juntos”; podríamos decir a hacer historia, construir otros modelos económicos basados en la dignidad humana, la equidad y la justicia. Que el fin último no sea el lucro o la ganancia a toda costa. La avaricia y la acumulación nos lleva al desprecio de la obra creadora de Dios.

En este caminar juntos la espiritualidad ocupa un lugar preponderante. No son sólo cuestiones técnicas sino vinculadas a los estilos de vida y los horizontes de sentido.

No es una cuestión exclusivamente religiosa. Debemos ser capaces de compartir estas inquietudes con otras instituciones, universidades, organizaciones sociales, comunidades de diversas religiones, para construir juntos un mundo más humano.

Vinculada con esta dimensión social de la fe vamos a iniciar una propuesta formativa en la Universidad Católica de Cuyo, desde el Instituto de Formación Docente Santa María y con la participación de la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de San Juan. Creamos la “Escuela de Liderazgo Social” que propone generar y ofrecer un espacio para nutrir la experiencia y crecer.

Para lograr los cambios necesarios en nuestra sociedad hacen falta líderes sociales que puedan capacitarse y formarse en las herramientas imprescindibles desde una cosmovisión cristiana.

El estilo formativo tiene una dimensión académica, conjugada con la práctica de experiencias concretas. No se trata de abstracciones que alejan de la realidad.

Las propuestas son variadas: cursos, diplomados, investigaciones, todo tendiente a la amistad social y promover la cultura del encuentro.

La centralidad estará puesta en la cercanía con los pobres y más frágiles de la sociedad. Es imprescindible estar abiertos a aprender de otros modos de vínculos sociales.

Las propuestas van a combinar lo virtual con lo presencial.

Uno de los objetivos es potenciar el cuidado de la vida de “punta a punta” y de la casa común, la búsqueda de la justicia, la paz, el diálogo.

Sumate. 

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