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Por Dario H. Garayalde para El Heraldo - 9 de Abril de 2022 - Nota vista 1903 veces

¿CÓMO ERA CONCORDIA EN 1932?

Tuve la suerte de tener acceso al conocimiento de muchas cosas de primera mano, gracias a haber conocido a varias personas que vivieron en ese tiempo y conocimientos suficientes como para haber recolectado datos de interés. Una de ellas fue don Hermenegildo Aramburu, padre de un compañero de escuela, el que sería después un conocido médico cirujano; el otro don Elcio Alcides Sarli, fallecido hace pocos años, luego de haber nacido a principios del siglo XX y participado de muchos de los acontecimientos importantes, igual que el señor Aramburu. Otro hombre de ese tiempo era don Domingo Lagadari, con una memoria prodigiosa.

Uno de esos acontecimientos fue la celebración del Centenario de la Fundación de Concordia. Con tal motivo se realizó la Exposición de Comercio e Industria del Centenario, la que tuvo lugar entre el 26 de junio y el 11 de julio de 1932, la que se realizó en el local de la Sociedad Rural de Concordia.

En un loable gesto, el Gobernador de la Provincia el Dr. Luis Etchevehere sin que nadie se lo hubiera solicitado, colaboró con $ 65.000.- para mayor lucimiento de un aniversario tan importante. A tal fin se acuñaron medallas conmemorativas y recordatorias de la Exposición Industrial del Centenario con fecha 26 de junio de 1932 en una cara, y en la otra se lee Centenario de Concordia 1832 – 6 de Febrero de 1932. Fue todo un éxito la llegada de visitantes, lo que arribaron en tal cantidad, que los hoteles estuvieron colmados. El problema fue que no había suficientes plazas de alojamiento en la ciudad, y muchos de ellos que buscaban hotel, debieron cruzar a Salto en busca de ellos sin contar los que se alojaron en los barcos de la Compañía Mihanovich que por imperio de la necesidad se transformaron en hoteles flotantes.

Concordia, entre otras cosas, era un emporio de producción vitivinícola. En ese tiempo había 80 bodegas inscriptas en los registros de producción, que elaboraban cinco millones de kilos de uva y producían tres millones de litros de vino. La creciente producción citrícola, ya en aquel tiempo alcanzaba más de un millón de plantas de mandarinas y naranjas, de los cuales el 50% estaba en producción, lo que significaba, en mandarinas por ejemplo, más de 600.000 cajones. La actividad industrial de Concordia fue siempre una característica de nuestra ciudad, y la cantidad de gente emprendedora de ese tiempo. El campo y la ciudad se complementaban perfectamente con su comercio, abasteciendo a las localidades vecinas y el puerto, el gran aliado del comercio y la industria por su vínculo con los grandes mercados.

LAS BARRACAS

Las barracas eran acopiadoras de lo que producía el campo, como lana, cueros secos, cerda, tanto de vacunos como de yeguarizos y cueros lanares. Las barracas recibían lana y cueros no solo de la zona, sino también de Federal, Villaguay, Feliciano, La Paz, Curuzú Cuatiá y Monte Caseros. Arribaban a Concordia en carros y carretas y el puerto era la gran boca de salida. Pero esas carretas no volvían vacías, sino que iban dejando en las estancias del camino lo que habían encargado. Eso sí, provisto por nuestro comercio, ya que también las barracas eran acopiadoras de productos de almacén y de ferretería, tienda, maderas, alambre, repuestos de molino, cartuchos para escopeta etc. Por eso Concordia era el gran centro comercial de lanas, cueros y astas de todo el Litoral.

La más importante de las Barracas era sin duda la Barraca Baylina, de don Juan Baylina y estaba ubicada en la calle Alberdi, San Juan y Bmé Mitre, donde fue la Escuela de Artes y Oficio.

En importancia la seguía la Barraca Robinson que estaba instalada donde hoy está la Dirección de Tránsito (ex Policlínico Ferroviario). También estaba la Barraca de Mathó Hnos, en la calle Buenos Aires entre Colón y Bolivia.

En la zona del puerto estaban ubicadas la Barraca Staudt, la Barraca Lahusen y la Barraca Zorraquín. Eso también nos habla de la importancia del puerto que daba salida a todo lo que se podía negociar fuera de la provincia a través de todo tipo de embarcaciones desde Alpargatas de Yute y goma de la fábrica de don Filadelfo Cava, los vinos producidos en nuestras bodegas, el aceite de oliva de gran aceptación, jugos concentrados SACIC y cáscara escurrida para pan dulce, fideos y galletitas Ortelli, cigarros y cigarrillos de Medina y Rovira.

 El movimiento del puerto con 300 vapores de pasajeros anuales, 150 barcos a vela de carga a granel. En 1932 operaban en Concordia 6 bancos, dos de ellos locales como la Caja Popular de Concordia, siendo su presidente el señor Julio Marínez Burzaco y el gerente el señor Lorenzo Dubra. El otro banco local era el Banco Robinson Hnos y Cía (Agencia de Cambio y Descuentos) siendo el gerente el señor Jorge Robinson. Los otros bancos eran sucursales del Banco Nación Argentina, Banco de Italia y Río de la Plata, Banco de Londres y América del Sud y el Banco Español del Río de la Plata.

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