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MEDIO AMBIENTE - 27 de Febrero de 2022 - Nota vista 671 veces

La ONU alerta de incendios en sitios «casi imposibles» como el Ártico

Un nuevo informe de la organización calcula que los incendios extremos aumentarán a nivel global un 30% en 2050 y hasta un 50% a final de siglo.

Megaincendios como los que han ardido durante semanas en California, Portugal o Australia en los últimos años dejarán de ser excepcionales. Con las sequías agravándose en muchas zonas del planeta, el fuego llegará incluso a zonas donde hoy no es frecuente, como el Ártico, según un informe del programa de Medio Ambiente de la ONU publicado este miércoles, que calcula que los incendios extremos aumentarán a nivel global un 14% en 2030; un 30% en 2050 y hasta un 50% a final de siglo.

Elaborado por 50 expertos de todo el mundo, el texto asegura que los resultados son «ciertamente extremos» y que los incendios están cambiando porque «estamos cambiando las condiciones en las que se desarrollan». Los principales causantes son el cambio climático, que intensifica la sequía y fomenta temperaturas extremas, y la degradación de la tierra.

No se puede acabar con las llamas, forman parte de la naturaleza. La preocupación reside en que, en las zonas donde siempre se han dado, los incendios forestales arden durante más tiempo y con mayor intensidad. A ello se suman otros que «están estallando en lugares inesperados, en turberas secas y en el permafrost [el suelo permanentemente helado] que se está descongelando», dice el informe.


Círculo Polar Ártico

Se refiere a lugares como el Ártico, y especialmente el norte de Siberia, donde la mayoría de los modelos climáticos indican que la sequía y el aumento de las temperaturas (allí se elevan el doble de rápido que en el resto del planeta) harán crecer el riesgo de incendios. Puede sonar a una historia conocida, por el episodio de calor de 2020 que coincidió con una oleada de incendios en el Círculo Polar Ártico. Pero este fue el primer evento que demostró que algo que era «casi imposible» sin el calentamiento global, ahora es posible. Los estudios indican que, en un planeta en el que no hubiera habido emisiones antropogénicas, la probabilidad de que se dieran estos incendios era de solo una vez en 80.000 años. Las proyecciones a futuro del informe auguran que los incendios en el Ártico, en base a las probabilidades actuales, seguirán aumentando y serán entre un 31% y un 57% mayores para finales de siglo.

Lo mismo ocurre en otros humedales del planeta, lugares de gran concentración de biodiversidad, y que habitualmente, por sus características, no están expuestos a los fuegos. Pero en 2020, un tercio del humedal más grande del mundo, Pantanal (Brasil) acabó arrasado. Se calcula que murieron unos 17 millones de animales vertebrados.

«Incluso si se cumplen los esfuerzos más ambiciosos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el planeta sufrirá un aumento dramático de la frecuencia de las condiciones que favorecen los incendios extremos», estiman los expertos.


Cambiar la respuesta

Ante este escenario, la ONU quiere llamar la atención sobre la necesidad de cambiar la gestión de los incendios. «Las respuestas gubernamentales actuales a menudo están poniendo dinero en el lugar equivocado», dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del programa medioambiental de la ONU. «Tenemos que (...) invertir más en la reducción del riesgo de incendios, trabajar con las comunidades locales y fortalecer el compromiso mundial para luchar contra el cambio climático».

En la actualidad la respuesta directa ante el fuego recibe más de la mitad del presupuesto, mientras que la planificación y la prevención apenas percibe el 1 por ciento de la inversión. La propuesta es darle la vuelta a las cifras: destinar dos tercios del esfuerzo a la planificación, la prevención, la preparación y la recuperación y el tercio restante a la extinción.

ABC

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