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Por Liz Cané - 30 de Diciembre de 2021 - Nota vista 1498 veces

Somos guitarreros y cantores

Y en este transitar, que la vida nos ofrece, encontramos en el camino, “buena gente”, de almas nobles, que vibran al solo sentir el sonido de una guitarra paisana, que se esconde debajo de suaves voces entonadoras, como ángeles de espíritus litoraleños, son andariegos, guitarreros y cantores, que aman el arte del folklore, desde la misma esencia, acarreada desde pueblos vecinos, que mansos en cantares se enraízan con nuestra propia identidad. Son entrerrianos y soñadores que ven en la música la mejor interpretación de la felicidad, y la experimentan, cantando como pájaros libres, demostrando la maravillosa virtud que tienen nuestro sentir poético de coplas, chacareras, zambas y chamamés.

Diario El Heraldo entrevistó a este dúo de cantores y guitarreros dejándonos con sus cálidas palabras un mensaje de amor y esperanza.

Mi nombre es Pamela, vengo guitarreando del sur de Entre Ríos a Concordia, soy de Gualeguay, llegue aquí, cuando vine a ver a “La Sole” a un festival en Federación y ahí conocí unas chicas de Concordia, tenía solo 15 años, y a partir de ahí, no dejé de venir a Concordia, todos los años, venía a visitarlas, intenté quedarme varias veces, hasta que eché raíces en Los Charrúas, de todo los lugares que conocí del mundo, Concordia es donde quiero estar. Amo Concordia, es donde quiero hacer base. El apego a la música fue desde muy pequeña, a los 7 años estaba en la casa de mi abuela y encontré una guitarra, que era de mi mamá y mi abuela me la dio, siempre desde chica sentí pasión por la música, mi hermana tenía un teclado y yo quería tocarlo, quería aprender, ser parte de esa sensación maravillosa que solo te ofrece la música desde su magia cautivadora. También cantaba en el coro de la iglesia y ahí aprendí a sentir ese amor por la música y la canción. Me conecto de oído y puedo tocar varios instrumentos, siento que con la música tengo una conexión especial.

Soy David Mesa, profesor de música y docente, recibido hace poquito, integro junto a Pamela este espacio de música y me encanta. No sé si nací para la música, pero reconozco que me apasiona, siento algo muy fuerte que me vincula a la música. Cuando hago música me inspira la conexión con las personas, siento esa energía que nace desde lo que hacemos, que es música folklórica, nos pasa que en las guitarreadas nos están pidiendo de otros ritmos musicales, pero a nosotros, ya nos identifican como cantores y guitarreros de folklore.

Somos un dúo, que hace música litoraleña, somos Pame y David, y que sentimos lo que hacemos, desde nuestro interior, porque nos gusta exteriorizar el amor que sentimos por lo criollo, por lo paisano, por nuestra esencia que es tan auténtica y tan entrerriana.

A donde vamos guitarreamos y cantamos, somos un dúo amiguero, comenzamos cantando para los amigos y la familia y ahora nos convocan en distintos lugares para mostrar lo que hacemos, esto nos hace muy felices, ser parte de una fiesta, de una reunión, de un fogón, como lo hacemos en el Establecimiento La Angélica, que es uno de los lugares que nos abrió las puertas, para compartir lo que hacemos que es cantar y guitarrear. Nosotros nos consideramos orgullosamente parte de “La Angélica”. También hacemos música uruguaya, somos parte integrante de murgas, donde tocamos música de murgas y candombe, además creamos, hacemos arreglos, vamos aprendiendo, sabemos que la música es infinita, siempre estamos aprendiendo.

Consultados si son creadores de letras, David nos responde:

Sí También escribo, tengo por ahí alguna letra escondida, que la vamos sacando cada tanto, para compartir con nuestro público, y según el momento de guitarreada.

Por su parte Pamela, nos manifiesta:

Se me hace difícil escribir, y con tantas poesías bellas, hechas canciones, creo que no es necesario crear en letras. Me gusta interpretarlas como nacieron.

Cada canción que interpretamos le damos nuestro toque, hacemos una interpretación propia, la melodía de las canciones, no las cambiamos, pero sí cambiamos la forma de ejecutarla, creemos que cada artista le pone su impronta. Cada cantor le pone su sello, su versión.

Somos un dúo bastante particular, porque nos gusta integrar al público, a la gente que nos escucha, si nos pide un tema musical en particular y no lo tenemos, pedimos que nos acompañen y lo sacamos entre todos, realmente es un momento muy especial, el que vivimos entre la gente y en cada guitarreada, nos quedan siempre experiencias única e irrepetibles.

Sabemos que la guitarra une, la música une, y es un idioma universal, por más que nadie se conozca, queda el recuerdo, la felicidad del momento y eso es realmente hermoso. Sentir el ritmo al calor y la energía de la gente.

Nuestro sueño haciendo música, es ir despacio, disfrutándola, como venimos haciéndolo, y sí, nos gustaría vivir de la música, de este arte maravilloso que te llena el alma, sabemos las exigencias del ambiente musiquero, pero sería tomar una decisión para avanzar, como todos los sueños de la vida. Tenemos cosas que superar para alcanzar las metas, pero despacio, con perseverancia y dedicación sé que lo vamos a lograr.

Lo más para nosotros, sería llegar a tocar en un Cosquín. Creo que todo músico sueña con esto.

Pamela nos comenta: Cuando era chica tenía un sueño con la música, que era compartir escenario con Soledad Pastorutti y como que lo cumplí, cuando tenía 15 años y me costó hasta hace poco decidir que éste es mi nuevo sueño con la música, como poder vivir de hacer lo que te gusta y de trasmitir, porque hay canciones que ya no se escuchan, hay que volver a redescubrirlas, y con el folklore, más que nada, porque esta generación están escuchando otra cosa.

A nosotros nos gusta disfrutar lo que hacemos, es muy bello sentir esas sensaciones cuando la gente disfruta como nosotros la música, cuando los jóvenes se prenden, con los temas o cuando la gente grande valora lo que hacemos.

Queremos dejarle un mensaje a todos, debemos soñar en grande y cumplir los sueños, nosotros somos parte del Establecimiento La Angélica, un emprendimiento turístico en espacio rural, que tiene un lema: “Conocer para querer, querer para proteger”, teniendo en cuenta la naturaleza y cuidados. Lo más importante que le queremos dejar, es quererse y cuidarse, en estos tiempos de incertidumbres por la pandemia. Es necesario que tomemos conciencia y valoremos lo nuestro, que cuidemos nuestra esencia, que vayamos al reencuentro de los afectos que son nuestras raíces litoraleñas.

Invitamos a todos, los que nos quieran escuchar, al establecimiento La Angélica, un lugar hermoso, lleno de historia que nos conecta con lo que somos y reencontrarnos con la naturaleza, con la música, con el fogón, con la comida criolla y con la paz, que es lo que ofrece este lugar.

Nosotros, Pamela y David, los vamos a estar esperando como guitarreros y cantores.

¡BRINDAMOS POR LA FELICIDAD DE TODAS Y TODOS EN ESTAS FIESTAS!


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