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16 de Noviembre de 2021 - Nota vista 410 veces

El Congreso después de las PASO

Juntos por el Cambio, la oposición al gobierno, se afirmó y quedó muy fortalecida como una fuerza política nacional, a solo dos años de perder el gobierno, vapuleado por las acciones de Mauricio Macri. Los “amarillos” se sustentan con un gran caudal de votos en las provincias más ricas y centrales del país. La gran sorpresa fuimos nosotros, los entrerrianos, la candidatura un tanto extraña de Rogelio Frigerio rindió muchísimo más de la cuenta.

La Pampa fue otra provincia donde nunca había perdido el peronismo. Los guarismos en la provincia de Buenos Aires fueron menores a los esperados, pero de todas maneras perdieron, no alcanzó el esfuerzo con nada.

El presidenciable Horacio Rodríguez Larreta, jugando en Capital y provincia, logró una importante contribución para tener un Congreso parejo, equilibrado; obliga a discutir los temas y dejará de ser casi una escribanía a partir del 10 de diciembre.

Ahora con este desmesurado y rápido avance se pondrá muy interesante esa competencia civilizada que existe entre Larreta y Macri, que tiene a Bullrich como su espadachín inclaudicable.

También después del domingo tenemos un reaparecer victorioso a la UCR, Manes en Buenos Aires, Alfredo Cornejo en Mendoza y Gerardo Morales en Jujuy, son tres futuros candidatos que dentro de dos años harán valer la estructura nacional de su centenario partido.

El domingo terminó el bipartidismo argentino, Milei, José Luis Espert y la izquierda que creció significativamente en votos, se notarán y mucho para definir las cuestiones de fondo en el Congreso Nacional.

Ahora todos estamos expectantes con el gobierno, el discurso del presidente Alberto Fernández al terminar la disputa eleccionaria, después de perder 5 millones de votos (2 millones en provincia de Buenos Aires) fue una invitación a festejar en Plaza de Mayo “este triunfo”, hace pensar que estaba en un shock mental preocupante, también cabe la posibilidad que había grabado dos discursos y algo falló y mandaron al aire el triunfador.

Pudo haber sido una estrategia esto de celebrar como una victoria el “casi ganamos en Buenos Aires”, o la demostración ante Cristina que está firme y con planes y lista para reacomodar a los gobernadores peronistas, los movimientos sociales y sobre todo los gremios.

Hay que ver mañana miércoles cómo resulta la convocatoria a Plaza de Mayo, cuál será el contenido de los consensos buscados por el Presidente con eje en el anunciado “plan plurianual” que sustente un acuerdo con el FMI.

El panorama es confuso, sin acuerdos políticos, los días venideros pueden tornarse inmanejables.


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