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En Rosario; a cambio de un departamento - 11 de Septiembre de 2021 - Nota vista 2076 veces

Se entregó un remisero acusado de descuartizar y deshacerse del cadáver de una mujer

Un remisero de 38 años se entregó a la Justicia luego de que el principal acusado del femicidio de una jubilada de 73 años lo señalara como la persona que en 2020 lo ayudó a deshacerse del cadáver de la mujer en un arroyo de Rosario, a cambio de la entrega de un departamento.

El lunes pasado, en el marco de la investigación por el asesinato de María Isabel Ruglio, ocurrido en febrero de 2020, el principal acusado del crimen, Marcelo Alberto Fernández, de 44 años, declaró que un amigo suyo que trabaja de remisero lo ayudó entonces a deshacerse del cadáver a cambio de que le entregara un departamento que estaba a la venta.

A partir de esa declaración el fiscal a cargo de la causa, Adrián Spelta, ordenó la búsqueda del presunto cómplice, identificado como Ricardo Alberto M., de 38 años, que se entregó en la tarde del jueves y será imputado en una audiencia prevista para el próximo lunes, según informaron voceros del Ministerio Público de la Acusación.

Según la declaración del imputado, que está preso desde marzo de 2020 al igual que su pareja, Josefa Ficharte Carrasco, de 58 años, el remisero fue quien se encargó de descuartizar el cadáver de la mujer y arrojar las partes en bolsas de consorcio en el arroyo Saladillo, ubicado en la zona sur de Rosario.

En esa misma declaración, Fernández dijo que su pareja no se encontraba en el momento que él cometió el asesinato en la casa que ambos le alquilaban a la víctima.

Según relató Fernández, ese día estaba ebrio y discutió con la jubilada: “Yo la agarré del cuello y se me fue la mano”, dijo. Alegó que “no tuvo la intención” de matarla y que en principio pensó que estaba desmayada.

En ese momento, siempre según el relato de Fernández ante el juez Gustavo Pérez de Urrechu, llegó a la vivienda ubicada en la calle Uriburu 522 del sur de Rosario un remisero amigo suyo, que al ver que las luces de la casa estaban prendidas frenó y se encontró con la escena. “Yo me deshago del cuerpo”, le habría dicho su amigo y le pidió a cambio un departamento que Fernández había puesto a la venta.

Una de las partes desmembradas -un brazo- fue encontrada por unos pescadores, y a lo largo de 72 horas los peritos y expertos que participaron en los rastrillajes pudieron encontrar otras seis partes hasta completar un cuerpo de mujer.

El cadáver permaneció sin identificar hasta el 4 de marzo de 2020, cuando una prima de Ruglio se comunicó con la Policía desde la ciudad de Santa Fe y expresó sus temores de que el cuerpo fuera el de la jubilada.

Ese mismo día, la pareja que convivía con la víctima fue detenida, acusada como coautora de un homicidio por “codicia” que tenía como fin quedarse con la vivienda de la jubilada y pesa sobre ambos un pedido de prisión perpetua.

A partir de la declaración de Fernández, y tras la audiencia imputativa a la que será sometido el remisero, los fiscales analizarán las calificaciones en una causa que se encamina hacia el juicio oral, según adelantaron las fuentes consultadas.

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