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28 de Agosto de 2021 - Nota vista 1286 veces

Sopas para el fin del invierno

Qué diría nuestra Mafalda, querida amiga que mucho alegró nuestra adolescencia, al leer esta crónica sobre un plato que ella tanto aborrecía. Quino, su creador, justificó este sentimiento de su personaje: “en este plato cotidiano y repetido, Mafalda simbolizaba el aburrimiento de tantas cosas que se repetían en su rutina y educación diaria”.

Como me hubiera gustado recibir a Mafalda en mi mesa y hacerle probar alguna de estas dos sopas simples y deliciosas, hoy ambas con fama internacional.

SOPA GRATINADA DE CEBOLLAS

 (4 porciones)

Plato sustancioso típico de los Bistrós Parisinos, reconfortante como plato único los días fríos, yo diría más que fríos helados, cuando las fuentes de sus plazas se hielan, haciendo con sus vertientes hermosas figuras de hielo. Y mientras se la prepara se puede pedir una entrada liviana como son los Mejillones a la provenzal: limpios, raspados y cerrados, sólo abiertos al vapor del agua de mar que encierran, más un vaso de vino blanco y un puñado de provenzal fresca. Así de fácil todo disfrute, vale la pena la espera.

No hay motivo de comer estas delicias solo en Paris, por qué no en nuestra casa y deslumbrar a nuestra familia. Manos a la Obra.

Rebanar bien fino 1 Kilo de cebollas con 50 g de manteca y 2 C de aceite de girasol.

Puede demorar un tiempito hasta que se cocinen bien sin quemar. Ese es el momento de agregar 30 g de harina y revolver hasta dorar apenas. Agregar 750 c.c. de caldo de verduras y 250 cc. de vino blanco seco.

Cocinar hasta que las cebollas queden bien cremosas y untuosas. La preparación es bien espesa. Agregar para terminar 100 c.c. de jerez, dejar evaporar unos instantes.

Salpimentar al gusto. Colocar en 4 soperas para horno, apoyar en la superficie una rodaja de pan de campo enmantecada y cubiertas con 150 g de queso gruyere. Gratinar en horno fuerte hasta dorar y fundir el queso.

MINESTRA A LA GENOVESE

(Minestrón para 6 porciones)

Receta de Anna Gosetti della Salda en su Libro “Le Ricette regionali italiane”

Hacer un rico fondo con ½ T de aceite de oliva, con 2 cebollas grandes, 2 zanahorias y un tronco de apio, todo bien picado y pequeño. Este comienzo nunca olvidan los herederos de esta magnética cocina, ya que no debe faltar en ningún comienzo de minestra o guiso peninsular.

Agregar 200 g de panceta fresca, 150 g de carne de cerdo y otro tanto de ternera, todo bien picado, salar levemente y pimentar. Luego de cocinar unos instantes agregar 3 tomates bien maduraos cortados en trozos, 200 g de repollo rizado finamente rebanado, 1 peperoncino picado con o sin semillas según el gusto. Agregar 1,5 litros de buen caldo de vegetales y 200 g de porotos blancos hidratados previamente al menos 12 horas. Cocinar hasta que estén tiernos aproximadamente una hora. Controlar la cantidad de caldo durante la cocción, debe ser bien espesa y sustanciosa. Coronar esta deliciosa ministra, con un pesto genovés: Poner en mortero una buena cantidad de hojas de albahaca, unos granos de sal gruesa para facilitar el proceso, con 6 dientes de ajo pelados, seguir el proceso en el mortero, terminar con 100 g de buen parmesano rallado, 100 g de nueces y ½ taza de aceite de oliva para ligar todo. Servir bien calientes en soperas previamente calentadas, con una cucharada generosa cada una de pesto. Cada comensal hará la mezcla final y mágica, antes de disfrutar.

Buen apetito

Otilia Kusmin 

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