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La columna forestal del INTA Concordia - 1 de Julio de 2021 - Nota vista 583 veces

Invierno: Estamos en época de plantar árboles urbanos

Por Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta INTA Concordia

Si bien la época de receso de crecimiento de los árboles (otoño – invierno) suele ser señalada como la adecuada para plantar árboles, debemos diferenciar lo referido a forestaciones extensivas (que según la zona prefieren evitar las heladas invernales siendo las más frecuentes las primaverales y otoñales) de lo que es la plantación urbana, donde las condiciones son distintas, y más controlables.


FORESTACIONES URBANAS: Entendemos por tales a las plantaciones de árboles en los jardines de las viviendas, los de la vereda, y las de plazas, parques y espacios verdes en la ciudad. En este caso cada una tiene su particularidad y se debe planificar adecuadamente según la situación particular, ya que lo errores cometidos se ven, y se pagan, por años….. Si bien la creencia general es que cuando recién caen las hojas es la mejor época, si uno tiene la posibilidad de elegir, el momento ideal es sobre fin del invierno, antes que comiencen las brotaciones, para no sufrir el invierno y evitar que si se producen “veranillos dentro del invierno” la brotación sea afectada. Se debe reconocer que este momento es cada vez más difícil de predecir, por lo cambiante del tiempo, por lo que comenzar en el invierno es lo que más se estila.

LA FORESTACIÓN DE VEREDAS: Es tal vez la que más planificación y precauciones requiere, debido a sus posibles impactos, tanto con las raíces como con su follaje. Vale recordar que la plantación de árboles en la vereda es potestad del municipio, y que el usuario no puede plantar lo que quiera, aunque siempre es factible solicitar permiso de plantación a la autoridad competente, la cual, si la especie es la adecuada, y no se contrapone con algún plan de forestación, no debería tener mayor problema en ser autorizada (en todo caso, siempre es recomendable conversar el caso con fundamentos técnicos).

LAS FORESTACIONES DE JARDINES: Tienen consideraciones similares a las de la vereda, en cuanto si hay construcciones cercanas, cables, cañerías, y un tema muy particular que es la “distancia mínima a la línea medianera” con el vecino, siendo habitual para los códigos municipales de 2,5 m o 3,0 m. Vale recordar que si el árbol genera algún problema al vecino, y se encuentra a menor distancia de la reglamentaria tiene derecho a pedir que se corte, caso similar con las ramas que pasen la medianera, puede pedir que la poden (en INTA se reciben habitualmente consultas por este tema, las que siempre son derivadas a la autoridad municipal). Este tipo de situación, más protegida y fácil de controlar, en muchos casos permite plantar árboles que no prosperarían bien a campo abierto, como es el caso de varios frutales o forestales semitropicales e incluso tropicales.

LAS FORESTACIONES DE PARQUES: Se las conoce como “parquizaciones” y pueden tratarse de espacios relativamente reducidos como pequeñas plazas, hasta parques o amplios espacios verdes.

En este caso se tiene una situación intermedia donde se cuenta con más espacio para poder elegir especies de mayor porte o incidencia de raíces, como el caso típico del ombú o los gomeros, y donde se tiene menos protección a la intemperie que en el arbolado de la casa.

Al igual que el de las veredas es de responsabilidad del municipio, aunque es frecuente que vecinos u organizaciones, como las ONGs, realicen plantaciones de este tipo, con la debida autorización. Para este tipo de arbolado el INTA cuenta con la Estación Forestal – Vivero 25 de mayo en Bs. As, la que desde 1932 (siendo de la Administración de Bosques y luego el IFONA, comandada entusiastamente por muchos años por nuestro colega Ing. Vicente Dell` Arciprete) provee de semillas y/o plantas de una gama muy grande de árboles para parquizaciones, ya sea urbanas como rurales (contacto Ing. dellarciprete.v@inta.gob.ar).

CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA: Una vez evaluada la situación (disponibilidad de espacio, cercanía a construcciones, instalaciones, orientación, etc) el primer paso a dar es la elección de la especie.

Como regla general, para nuestro hemisferio donde el sol pasa por el norte, se recomienda plantar especies de hoja caediza (caducas) hacia el norte y el oeste para tener sombra en el verano, y sol en el invierno, y preferir las de follaje permanente (perennes) hacia el sur para proteger de los vientos fríos, lo cual redundará no solo en un ahorro energético importante, sino en la protección de la fachada de la vivienda (ver imagen).

Seguidamente está el mitigar los posibles impactos. En lo referido al follaje, hay que contemplar el posible manejo con podas de formación- conducción, y en cuanto a las raíces hay formas de prevenir un impacto mínimo, si hay construcciones o instalaciones cercanas.

En referencia a este caso vale comentar que las que más problemas pueden traer son las superficiales (con el típico levantamiento de veredas o impacto en el muro de la casa), para lo cual tenemos que conocer el comportamiento de las raíces. Las mismas crecen al igual que las ramas y tronco, engrosando su diámetro como capas de una cebolla, lo que llega a presiones muy altas, por ello es que tenemos medidas a tomar, una es no dejar que se formen raíces superficiales importantes, eliminándolas a plantar cortándolas a edades tempranas, y la otra es procurar que se ramifiquen en otras de menor diámetro mediante el “guillotinado” periódico con una pala.

Las más profundas, así como la principal “pivotante” (en el caso de existir) no traen inconvenientes. Otro tema es que las raíces no pueden traspasar los plásticos gruesos y el PVC que resisten el estar enterrados, por el que generar barreras de este tipo hacia las construcciones las hacen “cambiar de dirección”.

Una forma práctica es cortar longitudinalmente baldes plásticos de pintura de 20 lt y desplegarlos enterrándolos, como una pared, en la dirección a la construcción (no se recomienda hacer muro de mampostería enterrado pues puede rajar y las raíces lo traspasan).

Si bien es frecuente que la gente plante el “árbol que le regalaron”, o el que “creció demasiado dentro de la maceta” (caso típico de los ficus en nuestra ciudad), recomendamos recurrir a los viveros forestales y a la asistencia de su profesional forestal de confianza. Sanchezacosta.martin@inta.gob.ar www.inta.gob.ar 

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