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La Columna del INTA Concordia - 19 de Junio de 2021 - Nota vista 1139 veces

La actividad forestal y el desarrollo regional en Entre Ríos

Por Ings. Ftles. Martín Sánchez Acosta y Ciro Mastrandrea. INTA Concordia

El sector forestal de la región:

Si bien usualmente citamos a la provincia, al hablar del sector forestal debemos diferenciar dos polos, uno en el sur, con la presencia de salicáceas denominado Delta y otro en el noreste donde predominan los eucaliptos y se encuentran en menor medida los pinos a la que se suele denominar “Región forestal del Río Uruguay” que comprende los departamentos ribereños del Río Uruguay, donde desde el punto de vista de “cuenca económica deberíamos incluir al SE de Corrientes pues es un continuidad de nuestra región.

Vale comentar que el sector productivo se abastece casi en un 100% de madera de plantaciones forestales (150.000 ha), ya que la madera nativa solo es destinada en pequeña escala para leña postes y otros usos rurales.

¿Primero el huevo o la gallina?

Años atrás se discutía si primero debía estar la industria para que fomentara la inversión en plantaciones (asegurando la colocación de la madera), o por el contrario debíamos generar una masa boscosa primero para que luego la industria se radicara, o sea un dilema como el de “si primero el huevo o la gallina”, pero hoy día sabemos que primero se debe tener el bosque para que la industria pueda asegurarse aunque más no sea en forma parcial, la materia prima.

De comentarios de consultores internacionales podemos tomar como enseñanza que: el capital puede conseguirse rápido, las máquinas y la gente también, pero los árboles... no hay vuelta de hoja, hay que plantarlos y esperarlos, por lo que los grandes proyectos van detrás de las zonas con un mínimo de existencias, y preferentemente aquellas que ofrecen potencialidad de desarrollo, tal como la nuestra..

¿Cómo estamos a nivel país?

Si tomamos fríamente las cifras de plantaciones, Entre Ríos, con sus 150.000 ha se ubica en tercer lugar ( Hoy día detrás de Corrientes y Misiones) y si consideramos el movimiento de la actividad, la cantidad y variedad de industrias, el nivel tecnológico, y en definitiva la “cultura forestal”, no estaríamos muy errados si la colocásemos en el segundo peldaño del podio, encolumnada detrás de Misiones.

Nuestra zona, y su área de influencia, en el aspecto industrial forestal es tal vez la más variada del país, ya que cuenta con plantas celulósicas en su radio de acción (Santa Fe y Buenos Aires), 3 puertos para exportar madera, dos de los cuales tienen amplia actividad en el rubro maderero, actualmente exportando rollizos de pino, una de las dos plantas industriales de tableros de fibra de mediana densidad, MDF, existentes en país y dos empresas que fabrican tableros de partículas (aglomerados) de las de mayor envergadura y nivel tecnológico del país Asimismo podemos citar la numerosa presencia de aserraderos para la elaboración de tablas, cajones y pallets, los que si bien son medianos a pequeños llegan, (se han relevado 178 pero llegan casi a dos centenares) .Cabe comentar que la región cuenta con el aserradero de mayor producción de madera de eucalipto del país. Las plantas de preservación de madera (12) que procesan eucalipto, siendo la única especie en el país que tiene productos en el mercado de madera redonda preservada que van desde postes de líneas aéreas con más de 15 m de longitud y gran diámetro, hasta pequeños “rodrigones” y “tutores” de tan solo 1 m de largo con 2.5 cm de diámetro, con lo cual se genera una actividad más que interesante. (en este sentido se abastece a la zona de cuyo de “rodrigones” para viñedos y cultivos con espalderas). En lo referido a aprovechamiento confines energéticos Concordia cuenta con una de las 4 plantas de pellets de madera existentes en el país. En cuanto al pino si bien la actividad es mucho menor, la región posee una de las dos únicas plantas procesadoras de resina de pino de Argentina.

El desarrollo económico-social,

ocupación de mano de obra

Es indudable que si bien la forestación en sí (entendiendo por tal sólo a la plantación) no es altamente intensiva, la totalidad de la actividad conlleva a un movimiento y ocupación de mano de obra que supera a varias actividades agrícolo-ganaderas, generando mayor valor agregado. Esta actividad favorece el empleo de mano de obra, en especial en el campo, con lo que también colabora en la lucha contra el desarraigo de las zonas rurales. Haciendo un poco de números podemos calcular que: en lel sector primario de plantación, a un ritmo de 4.000 ha/año, y sumando el manejo y cuidado de otras tantas, ocuparíamos en forma permanente 500 operarios, pero resulta más notorio su impacto en la cosecha y procesamiento de la madera

En el caso de la industria , los aserraderos, a un término medio de 15 empleados por planta, nos daría la ocupación de casi 500.000 jornales, o dicho de otra manera son 2.500 familias ocupadas sólo por esta actividad, a los que habría que sumar unas 500 si consideramos el resto de las industrias (resina, paneles, impregnadoras), y un número casi imposible de calcular cuando queremos referirnos a industrias de transformación como pequeños cajoneros y carpinterias.

En resumen, los números resultan en unas 6000 familias que se mantienen directamente de la actividad, a las que necesariamente debemos sumar todas las personas involucradas en forma mas o menos indirecta (empresa de transporte, servicios, comercios, mantenimiento, etc), con lo que se tiene una idea del desarrollo social que esta la actividad forestal genera en esta, o cualquier otra región del país.

La pregunta que nos cabe hacer, es “si no hubiesen estas forestaciones, que habría…?” y que desarrollo se hubiese generado. Por eso solemos afirmar que cuando el Gobierno fomenta al sector forestal con apoyos financieros no reintegrables, no está haciendo beneficencia, sino que se convierte en “un socio del sector forestal en el desarrollo Regional” sanchezacosta.martín@inta.gob.ar www.inta.gob.ar/concordia

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