APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Salud

19 de Febrero de 2021 - Nota vista 756 veces

La placenta protege al bebé de la transmisión del SARS-CoV-2

Un estudio constata que, aunque actué como barrera, cuando la carga viral en la placenta es muy elevada puede verse severamente afectada e influir en el desarrollo del neonato.

La placenta protege al bebé de la transmisión vertical, madre-hijo, de la infección por SARS-CoV-2, a pesar de que el virus puede infectarla. Lo ha visto una investigación publicada en «The Journal of Clinical Investigation» en la que también se ha constatado que, cuando la carga viral en la placenta es muy elevada, aunque la placenta sigue actuando como barrera, puede verse severamente afectada e influir en el desarrollo del neonato.

Desde la aparición del virus, se investiga el papel del SARS-CoV-2 sobre la fisiopatología de la placenta y su impacto en el resultado del embarazo.

En este estudio se ha aplicado la tecnología que se emplea para el análisis molecular de los tumores para realizar un análisis clínico, morfológico y molecular completo de las placentas de 37 mujeres embarazadas, 21 de las cuales habían confirmado una infección por SARS-CoV-2, que dieron a luz durante la primera ola de la pandemia en Italia.

«Gracias a este trabajo hemos podido constatar que, aunque el virus puede infectar la placenta, en ningún caso se produjo una transmisión vertical de la madre al recién nacido, lo que apunta a que la placenta puede ser una barrera materno-neonatal eficaz contra el virus, incluso en presencia de una infección grave», explica Paolo Nuciforo, jefe del Grupo de Oncología Molecular del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y coautor del trabajo.

Así, el trabajo ha determinado «por primera vez» la carga viral en tejidos de placentas, usando la combinación de técnicas de PCR y de hibridación in situ y se ha demostrado que, aunque ocasionalmente, el SARS-CoV-2 puede infectar masivamente las células de la placenta y determinar su muerte.

«El virus busca escapar del control del sistema inmunitario y para eso desarrolla diferentes estrategias. Es algo que tiene en común con las células tumorales. Nosotros hemos querido ofrecer nuestra experiencia en este sentido aportando todo lo que hemos aprendido en el contexto del cáncer.

Así, hemos observado que las estrategias utilizadas por las células tumorales para escaparse del sistema inmune son similares a las utilizadas por el virus», declara Joan Seoane, del VHIO y autor del trabajo.

Todas las mujeres analizadas en el estudio dieron a luz con éxito a recién nacidos vivos y asintomáticos, excepto en dos casos.

Una paciente que había tenido un resultado negativo se sometió a inducción de parto por un aborto espontáneo terapéutico debido a una anomalía cromosómica, y otro de los recién nacidos, en este caso de una paciente positiva con SARS-CoV-2, mostró asfixia perinatal que requirió ventilación mecánica y suplementos de oxígeno durante los primeros tres días de vida, seguida de episodios de epilepsia y síntomas neurológicos que se resolvieron progresivamente tras tratamiento farmacológico.

«En este segundo caso, los problemas del neonato no se debieron a que estuviera infectado por el SARS-CoV-2, sino a que la placenta se vio severamente afectada por la enfermedad. Así, el neonato sufre, pero lo hace porque la placenta ya no está funcionando adecuadamente», asegura Nuciforo.

Además, añade, en este caso no es tan importante que haya una transmisión vertical de la enfermedad para que haya afectación. En esta muestra de placenta severamente afectada por el SARS-CoV-2 se pudo constatar que la carga viral y los daños eran similares a los que el virus causa en los pulmones de pacientes fallecidos por Covid-19.

El estudio también ha podido constatar que, para que se produzca este daño en la placenta con implicación en los resultados del embarazo, es necesario que llegue una alta carga viral a este órgano, aunque no está relacionado directamente con ningún parámetro clínico o patológico conocido en las embarazadas.

«Ahora mismo no sabemos cómo identificar a estas pacientes de forma adecuada para poder ofrecerles un tratamiento diferente que ayude a evitar que la placenta se vea afectada. Existen diferentes alternativas, como el desarrollo de posibles marcadores en la sangre de las pacientes, pero es todavía un camino inexplorado sobre el que es necesario investigar más», reconoce Nuciforo.

La respuesta inflamatoria de estas pacientes era muy similar a la que se observa en algunos tumores

Seoane explica que el estudio ha permitido observar que la respuesta inflamatoria de estas pacientes era muy similar a la que se observa en algunos tumores. «Hemos visto que la inflamación generada por el virus es muy parecida a la inducida por algunos tumores. Si entendemos este sistema inflamatorio seremos capaces de desarrollar nuevos tratamientos», afirma.

Además, añaden los investigadores, el estudio del Covid-19 desde diferentes aproximaciones puede permitir descubrir nuevos procesos todavía inexplorados. «La investigación multidisciplinar puede generar sinergias bidireccionales que nos permitirán desarrollar nuevas terapias que ayuden tanto en el manejo de la Covid-19 como del propio cáncer, que no podemos olvidar que sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo», concluye Joan Seoane.

ABCsalud)

Contenido Relacionado