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11 de Septiembre de 2020 - Nota vista 1247 veces

11 de Septiembre: ¡Feliz día a los maestros de Concordia!

Desde EL HERALDO hemos invitado a diferentes maestros para que anónimamente opinaran sobre diferentes temas relacionados con la educación en tiempo de pandemia.

Algunos mandaron sus textos, otros audios que fueron desgrabados, uno de los  problemas  que se mencionó es la falta de conectividad de los alumnos, en casi todos los casos se habló de la angustia o irritabilidad que generó la modalidad de enseñar virtualmente y de lo mucho que se extraña estar en el aula.

Hubo personas que no quisieron opinar, pero nos han mandado fotografías con sus “nuevas escuelitas”, pequeños espacios que armaron en sus hogares para intentar seguir enseñando “desde casa”. 

A continuación fragmentos de lo que contestaron:

Vínculo entre el docente y el alumno

“Mis vínculos con los alumnos son muy buenos, hasta ahora no considero que me haya tocado ser psicólogo de la familia. Lo que sí nos cuentan son los motivos por los que no pudieron hacer la tarea, ejemplo ahora tengo un alumno enfermo (…) Trato de tener una buena relación con los padres, hoy cumplen un rol fundamental. Cada tanto hago video llamada, para que ellos vean a su maestra, hablamos no solo de la tarea sino de que cómo se sienten, tengo alumnos que tienen vergüenza y no quieren hablar por video. Voy a tratar de implementar llamadas para que se contacten entre compañeros, veremos si resulta”. Docente escuela pública.

“Sí hay vínculos con los alumnos, pero no en todos los casos, hay que tener en cuenta que tenemos padres que apoyan  a los niños y otros no.  El tema de la conectividad es un gran problema, no todos tienen celulares, computadores e internet en la casa. La mitad de mis alumnos necesitan poner crédito en el celular para poder mandar las tareas, lo hacen cuando se los permite el dinero”. Docente escuela pública. “Sobre el vínculo entre el docente y el alumno/familia me parece que si no existe estamos perdidos, la educación sería imposible”. Vicedirectora.

El espacio de trabajo

“Mi casa se convirtió en una escuela y peor, papeles por todos lados, fotocopias y cables. Creo que a veces lo estoy dejando un poco de lado a mi nene porque no tengo tiempo”. Docente con dos hijos.

“En cuanto a mi espacio y horario de trabajo es bastante complicado ya que no cuento con un lugar, a veces lo hago en la barra desayunador, otras en la mesa de la cocina. Esto depende del horario en el que mi hija se despierte. A ella le llama la atención todo lo que hago y quiere que le muestre,  intenta llamarme la atención.

Mi hija tenía sus actividades antes de la cuarentena y de pronto encontrarse encerrada conmigo todo el día fue bastante irritable para ambas, aunque ahora llevamos mejor  la convivencia”. Docente con hija de 3 años.

“En casa no tengo grandes problemas para dar clases, nos hemos organizado bastante bien, varias veces me produce un poco de inestabilidad emocional, porque no todos los padres o alumnos respetan los horarios, mandan mensajes a veces a las 12 de la noche. Por celular no importa si es sábado, domingo, feriado. Lo mismo me sucede con los directivos, estamos disponibles a mandar cosas todo el día y todos los días.

A veces les mando audios, les digo que no está perdido, que la escuela sigue, que estamos acá. La deserción escolar se ve en los años más grandes, no sé cómo será luego de la pandemia pero ya es un gran problema”. Docente Escuela Pública 49 años con una hija.

Trabajo virtual, problemas laborales

“Al comienzo de la cuarentena parecía fácil planificar ya que cada una armaba una unidad y la compartía con las demás. Siempre con los temas elegidos entre las 3 docentes de segundo grado; nos intercambiábamos las actividades. Pero con el correr de las semanas comenzó a pesar el que no todas manejáramos la tecnología. Una de las cosas que me empezaron a molestar fue cuando una compañera enviaba fotos de actividades para poder armar la unidad didáctica, en este caso las fotos no eran claras, tampoco nítidas, estaban fuera de cuadro y fue difícil hacerla entender. Esta persona no comprendía que al enviar a los padres de esa forma las actividades a un grupo de WhatsApp, las cosas no eran claras y no solo eso sino que los directivos nos llamaban la atención porque las actividades estaban “feas”. (Considero también que soy bastante “insoportable” y me gusta que las cosas estén claras, para que los padres logren ayudar a los niños, más aun siendo tan pequeños)”. Docente escuela pública.

“Trabajamos bien con los profesores de música, Educación Física…, que se incorporaron más tarde, y bueno a algunos se les complicó mucho. Pero la verdad no hemos tenido conflicto con compañeros, salvo con una docente de plástica que no estaba trabajando, pero se solucionó”. Docente escuela pública.

La conectividad

“Tenemos padres analfabetos, separados y/o con conflictos entre ellos, niños que no tienen acceso a un celular o que se manejan con el de la hermana, tía, abuela. En los hogares a veces hay más de un niño en edad escolar y se les agotan los datos (…) es complicado llegar a todos, pero se hace lo posible para que de alguna u otra manera tengan acceso a las actividades”. (Docente escuela pública, 35 años, segundo grado).

“La conectividad es un problema, lo resolví al principio arrimándole las actividades a su  casas, con el paso del tiempo hicimos un arreglo con otra escuela que queda más cerca del  hogar del alumno, entonces  cuando él va a retirar la comida también se lleva las actividades”. (Docente de escuela pública 42 años, anónimo). “Por supuesto que la falta de conectividad es una barrera y dificulta mucho la tarea de enseñar, dado que en una casa son 4 o 5 hermanitos que utilizan el mismo celular, algunos con pantalla rota, el internet que anda mal o directamente no tienen el dinero para cargar tarjetas, la mayoría no tienen los recursos tecnológicos para facilitar la comunicación y se vuelve un gran problema, esto sucede en los barrios más carenciados.

Por este motivo muchos hacen turno para usar el único celular (los que tienen la suerte de tener Wifi), algunos esperan a que llegue su papá de trabajar porque el celular tiene internet o es mejor. Esto genera que los chicos hagan sus devoluciones en el tiempo que disponen del aparato y la docentes estén disponibles full time”.

Crisis emocional

“A veces sí me siento desbordada, angustiada por no encontrar la forma para llegar a los padres, angustia no poder estar con los chicos y en la escuela”. (Docente, anónimo).

“El docente está sosteniendo las trayectorias que le compete en realidad al estado, poniendo recursos económicos, porque si a un docente se le rompe un celular, o casos en los que no tenía una buena computadora salieron a comprar, lo mismo con las impresoras o aquellos que no podían pagar internet. Creo que el estado debería, hoy más que nunca, garantizar el derecho de los alumnos a recibir educación”. Anónimo.

“La cuarentena nos afecta a todos, por el aislamiento, en nuestro caso los abrazos, transmitir con la mirada, una sonrisa, atarles los cordones, brindarle apoyo virtualmente a un niño se complica porque no estamos preparados para eso, es una enseñanza muy distinta. Una de las cosas que siempre digo es que el maestro siempre saca algo de su galera, el maestro puede serlo en el medio del campo, en el desierto o en el mejor de los salones porque lo lleva en la sangre, y puede enseñar en cualquier lado a pesar de las barreras”. Vicedirectora de escuela pública, 50 años, 4 hijos.

“Creo que a todos nos afecta, pero hay que mencionar también a las familias que a veces quieren ´tirar la toalla´ porque se sienten agobiados, porque no saben cómo hacer, o porque en algunos casos, antes de la cuarentena, habían delegado por completo la educación al docente y a la escuela. Ahora no se pueden relacionar con sus hijos haciendo tareas y demás. No es nada fácil para los padres tampoco y valoramos muchísimos que se sienten a intentarlo”. Docente anónimo.

“Sobre la crisis emocional tengo muchas situaciones para contarte, ejemplo familias que no nos atienden las llamadas, no responden mensajes, nos bloquean el número, no nos atienden cuando vamos hasta la casa y nos cansamos de golpear las manos con las actividades impresas, eso nos frustra mucho, nos pone triste, hay momentos que no sabemos qué más hacer. Un día te suena el teléfono y cuando mirás, es una foto, un video de alguno de los niños que junto a su familia han realizado las actividades que con tanto tiempo y dedicación planificamos y es ahí donde entendemos que no debemos bajar los brazos y seguir luchando para que sean más chicos y familias que envíen sus devoluciones. Es nuestro propósito, sabiendo que son ellos quienes ganan, por decir de alguna manera”. Docente de gestión privada, Yanina.

Volver al aula

“En algún momento volveremos al aula, no creo que este año, pero sé que todo será muy distinto. No podremos darles a los alumnos un super beso o un super abrazo, ¿Cómo será nuestro contacto docente-alumno? Es algo que me pregunto, porque creo que nuestra profesión no se basa solo en enseñar, transmitir contenido, sino que se basa en el amor, en el acompañamiento. ¿Cómo haremos para estar junto a aquellos que necesitan que les expliquemos una y otra vez un tema? Docente de escuela pública, 35 años de edad. Enseña en segundo grado. “Cuando pensamos en la vuelta a clases lo hacemos con gran incertidumbre ya que no sabemos cuándo será ni cómo, pero sí sabemos que tenemos muchas ganas de volver a las aulas, a la rutina, volver a transitar, compartir nuestro espacio de encuentro con los niños y con los compañeros.

Será un desafío muy grande. El vínculo tan cercano (besos, abrazos, secar lágrimas, limpiarles la nariz, atar cordones) seguramente habrá que modificarlo hasta que todo esto pase. En cuanto a lo pedagógico nos encontraremos con grandes desigualdades ya que muchos de los niños junto a sus familias han podido, con gran esfuerzo, sostener la continuidad en la realización de las actividades pero, muchos otro no, a pesar de buscar múltiples estrategias para poder mantener el contacto (llamadas, visitas en varias oportunidades al domicilio, acercar y explicar las actividades impresas en la casa de algunos niños)”. Docente escuela pública gestión privada.


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