APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Agro

La Columna Forestal del INTA Concordia - 2 de Agosto de 2020 - Nota vista 1347 veces

LOS ÁRBOLES: Abrigo de animales, plantas, y personas

Por: Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta. INTA Concordia

Las primeras plantaciones iniciadas en la zona pampeana, tuvieron como objetivo el brindar protección al ganado, ya sea en forma de cortinas o pequeños macizos, tan es así que se daban en llamar “plantaciones de abrigo” o “abrigos forestales”, las que cuando formaban varias hileras tomaban en el nombre de “trincheras”.

Esta función de abrigo se refiere no sólo al frío del invierno, sino también dan protección a la acción directa del sol en las altas temperaturas de verano, reduciéndolas con la sombra y su evapotranspiración, a lo que se suma la protección del viento reduciendo sus efectos nocivos.

LAS CORTINAS FORESTALES: Esta función protectora se amplió de ser aplicada al ganado, a protección de otras plantas, especialmente cultivos frutales, dando origen a las llamadas cortinas, donde se plantan unas pocas hileras periféricas al lugar a proteger, o bien perpendicular a los vientos predominantes. Vale comentar que a nivel de país principios del siglo pasado se proponía generar una mega cortina, prácticamente siguiendo al río Colorado, la cual serviría de freno a los vientos patagónicos, la que se dio en llamar “la cortina del río Colorado”. Si llegar a ese nivel, sino a escala de predio, las cortinas comenzaron a difundirse en la zona de los valles de regadío, en especial con salicáceas (álamos principalmente) las que fueron dando origen también a industrias de aserrado y fabricación de cajones y tarimas para traslado de la producción. Estas cortinas se plantaban en hileras y con el tiempo comenzaron a plantarse en quincunce, o tresbolillo (en forma alternada) para disminuir el pasaje del viento, buscando reducir su intensidad pero no frenarlo del todo por el efecto de remolino que esto genera. Estas cortinas no sólo dan protección de las temperaturas, sino que a su vez evitan la difusión de enfermedades, por lo cual hoy día existen exigencias de “superficies cortinadas mínimas” para frutales de exportación, (lo cual ampliaremos en un próximo artículo sobre cortinas).

EL BENEFICIO A LOS ANIMALES: Por una parte los efectos son el de brindar abrigo, pero también se ven beneficiados por la protección que bridan a las pasturas, en especial de las heladas, con los que los animales van a contar con más cantidad de alimento. Hoy día ya se habla del “confort” y el “estrés” de los animales en relación a su productividad, tanto en engorde de kg/día, sino en la cría, e incluso en la producción de leche. A veces resulta poco comprensible que se generen instalaciones para sombra artificial, siendo que esto es factible de lograr simplemente plantando árboles. El ganado no solo produce por incorporar más calorías, sino también por no perderlas. Colegas de otras unidades de INTA de producción animal se ocupan específicamente de esto y se puede encontrar información en la web de INTA, y recientemente se ha publicado a través de la RedFoar el artículo "Estrés calórico en bovinos y los sistemas silvopastoriles: experiencias que aportan a evaluar las condiciones ambientales y determinar los riesgos y beneficios" Autor: Diego Nicolas Bottegal. IIACS –INTA https://redforestal.conicet.gov.ar/estres-calorico-en-bovinos-y-los-sistemas-silvopastoriles-experiencias-que-aportan-a-evaluar-las-condiciones-ambientales-y-determinar-los-riesgos-y-beneficios/  

A LAS PERSONAS TAMBIÉN: Es conocido que estando a la intemperie los árboles son el refugio más buscado, pero en otro sentido nos brindan otros servicios a nuestras viviendas. Por una parte el confort al amortiguar los sonidos, pero tal vez el más impactante es lo referido al resguardo y beneficio energético a nuestras viviendas. Para nuestras latitudes lo recomendable es plantar especies que no pierden la hoja hacia el sur, ya que protegen de los fríos vientos del sur, y nunca reciben el sol y no van a interferir en invierno, plantar especies de hojas caedizas hacia el norte y oeste donde van a proteger del calor del verano y dejaran pasar el sol en el invierno. El ahorro en gastos energéticos puede llegar al orden del 30% según la zona (vale considerar que hay que tener en cuenta que el sur de uno puede ser el norte del vecino…). Otro aspecto adicional, es la protección a la cobertura de la casa, evitando cambios bruscos de temperaturas que generan rajaduras y especialmente la duración de la pintura.

Por todo lo dicho no cabe dudas que plantar árboles es beneficioso para todos. Sanchezacosta.martin@inta.gob.ar www.inta.gob.ar 

Contenido Relacionado