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30 de Julio de 2020 - Nota vista 717 veces

Especial Liga Sudamericana 2017: El campeón de la gente

Hay partidos que marcan un antes y un después en la vida de un club, de planteles, de dirigentes y de hinchas. La final de Estudiantes de Concordia con Guaros de Lara por la Liga Sudamericana 2017 no fue capítulo más en la vida del Verde sino el más recordado.

Estudiantes jugó la décima segunda edición de la Liga Sudamericana de Clubes en el año 2017. El segundo torneo más importante de básquet a nivel clubes de Sudamérica. Una competición que los simpatizantes del “Verde” la vivieron en carne propia.

FASE DE GRUPOS

Salvador de Bahía, Brasil, 17 de octubre de 2017. El equipo dirigido por Lucas Victoriano, técnico que meses antes había tomado las riendas del plantel profesional, debuta en la Liga Sudamericana. Enfrente: Guaros de Lara de Venezuela. El favorito a llevarse el trofeo, con jugadores experimentados y de selección y un técnico argentino en el banco, Fernando Duró. El cotejo se lo llevó el favorito por 75 a 73.

“El primer tiempo con Guaros fue impresionante nos tiraron una chapa importante pero después en el segundo periodo nos sentimos unos leones. Sentí que nos podían noquear 27 veces y nos íbamos a levantar”, expresó Lucas Victoriano. A su vez, agregó que su “equipo empezó a tener una identidad después del partido con Guaros en la primera fecha. No nos caíamos nunca. Para eso tuvimos que trabajar mucho la parte física y mental”.

El elenco de Concordia debía ganar los próximos dos partidos para tener chances de clasificación y lo hizo. Primero derrotó a Vitoria (Brasil) por 79 a 73 y luego a Malvín (Uruguay) por 66 a 56. El “equipo chico de Argentina” como lo tildaban se clasificó con méritos a las Semifinales.

SEMIFINALES

A las semifinales clasificaron 8 equipos, los cuales se dividieron en 2 grupos de 4. A Estudiantes le tocó el Grupo E junto a Phineiros (Brasil), Flamengo (Brasil) y Olimpia (Paraguay) con sede en Río de Janeiro, Brasil. Por el otro lado, Guaros de Lara (Venezuela), Quilmes de Mar del Plata, Cimarrones Chocó (Colombia) y Aguada (Uruguay) con sede en Barquisimeto, Venezuela. Los dos primeros de cada grupo pasaban a la final.

“En la cabeza de uno quedan varias imágenes pero tengo 2. La primera es cuando me enojo con el plantel. Ellos estaban todos callados pero luego entrenamos de una manera extremadamente dura para llegar a la final. Fue una señal de que el equipo iba a ir y no se iba a revelar en ningún momento”, contó Victoriano.

A continuación agregó: “Otro momento que quedará guardado será el abrazo que nos dimos con Bernardo Murphy (Asistente principal) y con Fernando Suárez (Preparador Físico) al mismo tiempo los dirigentes se estaban abrazando también que fue cuando clasificamos en Brasil”.

Y sí, el equipo de Concordia se metió en las semifinales porque terminó primero en su grupo. En el primer juego venció a Pinheiros 71 a 68, luego derrotó a Olimpia 72 a 66 mientras que el tercero cayó con Flamengo 89 a 75. Resultado que no le impidió clasificarse a la final. Su rival: Guaros de Lara.

FINAL

“Yo indudablemente quería salir campeón, no pensé en ningún momento qué iba a pasar si perdíamos. Quería ganar, ganar y ganar. Se nos escapó el primer partido en Venezuela porque Diego García nos hace 7 triples. Volvemos a controlar el ritmo en el siguiente partido y casi se lo ganamos. Cuando venimos a Concordia le ganamos el tercero siempre imponiéndonos nosotros algo que me sorprendía. Yo soñaba con ir allá al quinto juego y ganárselo”, relató Victoriano.

Estudiantes perdió los dos primeros partidos en Barquisimeto 77 a 74 y 88 a 83 mientras que en el Gigante Verde pudo ganar el tercero. Un encuentro que se vivió con una adrenalina inmensa, no solo en la cancha, sino también en la ciudad. Concordia era tapa de todos los medios locales, provinciales, nacionales e internacionales por la final que estaba jugando el “Verde”.

“Cuando entro a la cancha, al salir del vestuario en el tercer partido con Guaros, nunca la había visto tan llena. Se respiraba que era imposible que perdamos y me daba una seguridad que la gente iba a estar ahí”, destacó el coach. Estudiantes ganó el tercer partido por 74 a 68.

“Fue una temporada dura físicamente, nos quedamos sin gasolina pero fuimos felices. Guaros fue un equipazo con jugadores de experiencia y selección. Me sentí con bronca cuando terminó el partido. Por otro lado, me pareció ejemplar el comportamiento de la gente, primero hacia Guaros por reconocer que fue justo campeón y después hacia al grupo. Yo me hubiese ido al vestuario porque mi tarea ya había terminado pero me daban ganas de aplaudir a los jugadores, primero como entrenador y después como espectador. Nadie le había regalado nada”, resaltó Victoriano.

El “Verde” perdió el cuarto encuentro 82 a 79 y fue subcampeón. El título lo festejó Guaros de Lara pero Estudiantes internamente festejó su título también. Un equipo fuerte, aguerrido y con la frente bien alta. Las lágrimas del plantel y de los simpatizantes eran de alegría más que de tristeza y el grito de “Dale Verde, dale verde…” se escuchó hasta en la entrega de trofeos y medallas.

Lucas Victoriano revivió esa entrega y contó que él prefirió no tener su medalla. “Éramos una delegación de 16 y había 15 medallas. Preferí no agarrarla y dársela a otro. Tengo medallas, como la subcampeonato del mundo y es representativa pero no como el reconocimiento de la gente. Hasta el día de hoy hablan del subcampeón del mundo después del partido jugado con Serbia. El metal no me cambia en nada y este torneo tampoco. Capaz la hubiese tenido guardada en un cajón y me parecía lo mejor dársela a alguien que la valore. Yo valoro el proceso y el haber estado pero me parecía lógico y por cómo se habían trabajado que todos se merecían la medalla”, relató.

RECONOCIMIENTOS DE VICTORIANO

“Agradezco al cuerpo técnico y a los jugadores por el esfuerzo que conlleva una temporada como la que tuvimos. No fue sola física sino también mental. Tuvimos partidos altamente emocionantes con viajes de 20 horas. Si no teníamos un grupo sano y entero no lo superas. Vas a jugar, a los partidos los competís pero no de la forma que nosotros lo hicimos”, señaló.

También dijo que Fernando Suárez fue una pieza clave para la campaña del Verde. “Tuve una fortuna con Fernando. Con él había trabajado en Quimsa cuando estaba como asistente. Le pregunto si quería venir porque a mí me gustaba como le llegaba a los jugadores y claro, como trabaja. Lo pensó, arriesgó mucho para venir con nosotros. Destaco su trabajo, no sufrimos lesiones musculares y jugamos muchos partidos. Eso habla claramente del trabajo de él”, expresó.

Por otro lado, se refirió a los líderes que tenía en su equipo: “Por edad y por experiencia David Doblas hizo un trabajo impresionante. Uno le va dando libertados y ellos solos se van reconociendo. Es imposible poner un líder, los líderes lo hacen los grupos. También, teníamos una columna vertebral importante con dos jugadores que estaban en el club como Sebastián Orresta y Leandro Vildoza”.

Culminó valorando el cariño de los simpatizantes del elenco: “Después del partido ibas caminando por Concordia y la gente te alentaba y hablaban de felicidad. Cuando haces feliz a otra persona indirectamente sos feliz. Hoy, cuando muchas personas dicen lo felices que fueron gracias a lo que hicimos te llena el corazón. Por eso mi corazón se fue tiñendo de Verde. Me sentí muy cómodo, tengo el mejor recuerdo y me quedaron amigos. Ojalá que en un futuro nos podamos volver a cruzar”.

UNO CONTRA UNO: VILDOZA VS VICTORIANO

#VivoVerde tuvo el privilegio de presenciar una entrevista espléndida. Leandro Vildozo tomó el micrófono y se animó a entrevistar mano a mano a Lucas Victoriano. Retrocedieron en el tiempo y revivieron con alegría la Liga Sudamericana 2017.

Leandro Vildoza: Me estaba acordando del viaje cuando volvimos de Venezuela, como 9 mil horas, y se confundió el colectivo que nos iba a buscar ahí al aeropuerto.

Lucas Victoriano: Fue muy duro. Pobre Jorge. Pasa que Jorge Fuerte (Jefe de equipo) había dicho: llegamos a las 7:30 y el vago del micro pensó que era a las 19:30. Cuando estábamos haciendo Migraciones le digo a Jorge: ¿el micro nos está esperando? Sí, me imagino que sí. Bueno, llámalo. Menos mal que lo llamó ahí porque estaba durmiendo en Gualeguaychú el vago. Lo tuvimos que esperar ahí en el aeropuerto. Después, en el medio del viaje de Buenos Aires a Concordia, se nos rompe el aire acondicionado.

Así comenzó el ida y vuelta entre el jugador y el entrenador. La relación entre ellos comenzó hace mucho tiempo y Lucas la recuerda. “Una vez fui a entrenar como ex jugador con la selección de Tucumán y él estaba entrenando. En ese momento, le noté mucha personalidad, me gustó su carácter y su espíritu ganador. Le tengo mucha confianza y cariño. Lo conozco de chiquito, conozco a su familia. Existe una complicidad mucho más de la relación entrenador – jugador”.

Por otra parte, en el medio del vivo de Instagram, los profesionales seguían un diálogo fluido y Vildoza estaba conduciendo muy bien. En este caso fuera de la cancha y con preguntas en mano.

Leandro Vildoza: La verdad que pasamos lindo ese año.

Lucas Victoriano: Sí, fue espectacular. No sé si es consecuencia de que ganábamos pero como la pasábamos bien. Me parece que es por ahí. A la hora de laburar, laburaban mucho también.

Leandro Vildoza: sí, entrenamos un montón. En la Liga, si bien no nos ganaba nadie de local, después de visitante por ahí perdíamos pero el equipo la pasaba bien, estaba unido. No sé si era tanto por ganar, creo que había una buena química y el equipo estaba bien.

Lucas Victoriano: en muchos partidos teníamos baches, en algún momento estábamos sin energía. Hablábamos con Berni (Bernardo Murphy) de que estábamos reventados y él siempre a favor de los jugadores mientras que yo quería apretar más. Pero veíamos que no daban más, viajaban mucho. Era una locura. Yo no quería excusas y no les daba permiso a que lloren. Hoy, desde lejos, capaz que les doy la razón y todos bajamos la guardia.

Realmente el Vivo de Instagram fue visto por los simpatizantes del verde, por jugadores que estuvieron vistiendo la camiseta de ese torneo y también por los dirigentes de la institución que intercambiaban comentarios con los protagonistas. Leandro seguía firme y entre risas le preguntó a su actual coach en Regatas de Corrientes: ¿Qué objetivos tenías antes de empezar la Liga Sudamericana?

Lucas Victoriano: Primero me sentía un poco culpable por no haber leído bien el reglamento y nos permitían 3 americanos y no 4. En Liga Sudamericana, una vez que fuimos a competir, nos interiorizamos de los equipos, los vimos con video y todo, sobre todo con jugadores muy conocidos, jugadores de selección, dijimos: vamos a competir y no le miremos el nombre a las camisetas. Si les miramos el nombre y el apellido nos íbamos a sentir inferiores. Lo planeamos con Berni (Murphy) como pasarlo porque sabemos que este tipo de torneo, si bien yo como entrenador no lo había vivido nunca pero sí de jugador, es el que mejor está. O sea, en un torneo largo con buenos equipos tenés menos posibilidades pero acá es un día. Me cambió toda la perspectiva el primer partido con Guaros. Salimos con mucho respeto, ellos nos jugaron cómodos, levantaban la cabeza, nos miraban, tiraban de 3.

Leandro Vildoza: Sí, nos estaban pegando un baile.

Lucas Victoriano: En el entretiempo fue una charla de las que a mí me gusta recordar porque los entrenadores intentamos no cagarla y, algunas veces, acertar. Pero no es fácil nuestro plan mental con lo que puede pasar. Entonces entré decidido a tocarles el orgullo y les dije que dejen de mirarles el apellido, que son unos muertos, que tenemos que salir de acá, que juguemos un partido de ellos contra nosotros y lo remontamos y nos ganaron en la última. Fue espectacular ese torneo. Después fue dejarlos volar, un grupo fácil que laburaba bien. La verdad que jugamos por momentos muy lindo, me gustaba.

Por último, Vildoza le preguntó: ¿El partido que más recordás cuál fue?

Lucas Victoriano: El de Guaros, fue un antes y después del equipo entero. Es como comenzar a pensar que el laburo que estábamos haciendo daba sus frutos si cada uno hacía lo que tenía que hacer. Concentrados por 20 minutos, le ganamos por 18 a un equipo con 6 jugadores de la selección de Venezuela y 2 NBA. Fue bisagra para mí. El partido nos lava la cabeza y nos pone en una situación diferente a lo que nuestro presupuesto y experiencia internacional decía porque después no es fácil ganar de visitante. Nunca jugamos en casa y fuimos pasando de fase por todos lados y la final fue un espectáculo.

El episodio 22 de #VivoVerde festejó este subcampeonato. Un subcampeonato imborrable en la memoria de muchos. Un torneo que Estudiantes de Concordia jugó, compitió, e indudablemente lo ganó. Estudiantes defendió el país, defendió la Liga Nacional y también defendió su historia. Estudiantes sin dudas fue campeón.

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