APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Interés General

18 de Julio de 2020 - Nota vista 603 veces

La vida es mejor con amigos

La amistad nace en una relación interpersonal de dos o más personas, que luego de compartir distintas experiencias nace un vínculo afectivo, de confianza, incondicionalidad, respeto, simpatía, cordialidad y compañerismo, desprovisto de connotaciones románticas. Las personas, dentro de este vínculo, pueden o no compartir sus ideas (políticas, religiosas, etc), intereses, aspiraciones, pero sí, el apoyo mutuo y la reciprocidad.

Según el filósofo griego Aristóteles, quien escribió sobre la amistad en su Ética nicomáquea (siglo VI a.C.), existen tres tipos de amistad: la de utilidad, la accidental y la de lo bueno. Las dos primeras son accidentales y la tercera intencional.

Amistad de utilidad. La que tiene lugar entre dos personas que emprenden un objetivo en común y se ayudan en el camino, o en el que obtienen algún tipo de beneficio de ser amigos. Según el filósofo, dichas amistades suelen agotarse cuando los objetivos son alcanzados o los beneficios se acaban.

Amistad accidental. Aquellas que se basa en el placer del compartir y del discurrir, típica de los jóvenes y depende en gran medida de los gustos, de manera que el tiempo la sentencia a desaparecer, pues con el crecimiento, los gustos son de las primeras cosas en cambiar.

Amistad de lo bueno. La más duradera de las tres y la que encarna realmente el concepto de amistad, se fundamenta en una visión de lo bueno de la vida y de la virtud, es decir, de ciertos preceptos morales y cierta manera de entender la existencia. No aspira a recibir nada a cambio de ella, como no sea el mismo vínculo (reciprocidad) y pueden ser las amistades más duraderas, con períodos de años o incluso de toda la vida.

Desarrollo histórico

En Argentina y Brasil se festeja el 20 de julio el “Día Internacional del Amigo”. Esta fecha rinde honor al acto realizado por Enrique Ernesto Febbraro quien envió a todo el mundo 1.000 postales el día que el hombre llegó a la Luna.

Fue precisamente el 20 de julio de 1969, cuando Febbraro consideró por primera vez “que la llegada del hombre a la luna, era un gesto de amistad, desde la humanidad hacia el universo”. Por este motivo, se inspiró en la idea de enviar a diferentes personas, en todo el mundo, 1.000 cartas con mensajes referentes a la amistad y a la unión de la humanidad. Su iniciativa tuvo mucho éxito, ya que Febbraro obtuvo 700 respuestas y de esta forma, quedó instalada esta fecha como el Día Internacional del Amigo.

La elección de este día específico no fue al azar: Febbraro, alto miembro de la masonería argentina, tenía una empatía muy grande con Edwin Aldrin, coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quien descendió de la nave espacial Apolo XI y se unió junto a su compañero Neil Armstrong en el aterrizaje del hombre en la Luna. Aldrin también era masón.

Esta idea iniciada en su consultorio en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, fue patentada en el registro de la propiedad intelectual en el año 1972, luego la donó al Rotary Club, del cual era miembro. Una década más tarde de que Neil Armstrong pisara la Luna, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires estableció a través del Decreto 235/79 la oficialización del Día del Amigo.

Febbraro se definía como “profesor de psicología, filosofía, historia, músico”, además de odontólogo. Falleció el 4 de noviembre de 2008, y el concepto que él preservaba sobre la amistad era: “la amistad es la virtud más sobresaliente porque es desinteresada de todas maneras”.

Con el paso de los años se comprobó que su iniciativa tuvo éxito: cada 20 de julio los amigos que viven en la Argentina, Brasil, Uruguay y España se reúnen en casas, bares y restaurantes para brindar por su amistad.

La amistad desde el punto

de vista psicológico

El psicólogo estadounidense Carl Rogers,  definía la amistad como: “una relación afectiva basada en la comunicación, la comprensión, el apoyo mutuo, además del afecto y la armonía entre sus miembros. Sostenía que para que exista una relación basada en la amistad debía cumplir con ciertos requisitos:

1. Autenticidad: Mostrarnos auténticos sin máscaras ni disfraces para agradar a nuestras amistades.

2. Cordialidad: Aceptar a los demás  sin pretender que nuestros amigos hagan lo que nosotros queramos.

3. Empatía: la capacidad de comprender lo que nuestros amigos sienten. A veces no hacen falta las palabras para mostrar empatía.

4. Disposición de apertura hacia el otro: Estar dispuestos a abrirnos de puertas hacia fuera. Arriesgarnos a que nuestros amigos nos conozcan tal y cómo somos. Estar con una actitud de apertura hacia los demás.

La importancia de la amistad

Es importante desarrollar relaciones basadas en la amistad, porque los seres humanos somos seres sociales, y desde que nacemos necesitamos el cuidado y el afecto de otros para sobrevivir. A medida que crecemos vamos perteneciendo a diferentes grupos (grupo de deporte, la pandilla del barrio, amigos de la escuela, luego de la facultad, amigos y colegas, etc) y eligiendo con quien queremos pasar el tiempo libre, las buenas y las no tan buenas experiencias. El tener amigos incrementa el sentido de pertenencia a estos grupos, lo cual aporta un gran valor emocional a la persona, ya que sentirnos integrados en nuestro entorno más próximo suele estar directamente relacionado con un aumento de la autoestima y la motivación.

Además, poder confiar en tus amigos, contándole aquella información íntima y privada que deseas compartir con ellos, en la mayoría de los casos, contribuye a un alivio del malestar emocional. Sentirse escuchado, comprendido y/o querido suele influir para que disminuya el “dolor emocional”. De modo inverso, percibir que la otra parte de la relación comparte contigo sus intimidades, preocupaciones, logros, emociones, etc, te puede hacer sentir valorado, y también querido, lo que se relaciona con una mejora del autoconcepto de la persona que escucha.

Poder depositar confianza en un amigo, ayuda también a superar aquellas situaciones más complicadas que pueda estar viviendo una persona como puede ser un duelo, una ruptura, la pérdida de trabajo, etc.

Los amigos pueden ayudarte a cambiar hábitos de vida perjudiciales para tu salud. Existen  algunos estudios que demuestran que, en muchos casos, son los amigos los que motivan al cambio ante hábitos de vida poco saludable como, por ejemplo, dejar de beber, dejar de fumar, hacer más ejercicio físico, etc.

Un amigo que se preocupa por el estado de salud de la otra persona puede favorecer una toma de conciencia con este problema en aquel que lo sufre, ya que en ocasiones puede resultar complicado darse cuenta por uno mismo. Asimismo, también sirve como fuente de motivación para iniciar un plan de acción juntos, por ejemplo, salir a hacer ejercicio físico.

La influencia que puede ejercer un amigo puede llegar a ser tan grande que, en ocasiones, de modo inverso al anteriormente mencionado, puede influenciar negativamente e incitar a hacer conductas que uno no quiere. Esto ocurre principalmente en la adolescencia, aunque también en la infancia, y en menor medida en la adultez y senectud.

Retomando los aspectos positivos de la amistad, el sentimiento de aceptación incondicional resulta generador de bienestar. Esto es, vincularte en tu máxima esencia, sin ocultar ninguna característica de tu personalidad, incluyendo sus debilidades, que pueden no agradar a la otra persona. Algunos estudios sostienen que un lazo afectivo de amistad potente, facilita que la otra persona exprese todo aquello que siente tanto a nivel cognitivo como emocional, dificultad que a veces existe en el momento de expresar ciertas emociones y pensamientos en una relación de pareja o, incluso, familiar.

Por último, un amigo, es quién:

Nos ayuda a levantar nuestra autoestima y nos motiva para a ser mejor personas

Siempre está presente, sobre todo, cuando pasamos por momentos difíciles

Demuestra afecto, asertividad, honestidad, sinceridad, empatía y comprensión

Nos ayuda a tomar las mejores decisiones y a mantenernos humilde

Nos conoce y nos acepta, con nuestras virtudes y debilidades

Nos brinda seguridad emocional, en un vínculo de intimidad y confianza

Por lo antes expuesto, se concluye que es indispensable para los seres humanos, desarrollar vínculos afectivos basados en la amistad, y este próximo 20 de julio debemos mostrar gratitud a todos aquellos amigos incondicionales que llenaron nuestras experiencia de vida de momentos inolvidables.

Lic. Silvana Etchepare

Psicóloga

M.P.:1707

Contenido Relacionado