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27 de Junio de 2020 - Nota vista 908 veces

Amor: sin fecha de vencimiento . Consejos para mantener una relación amorosa

La relación de pareja, es un vínculo sentimental de tipo romántico que une a dos personas. La misma tiene ciclos con diferentes etapas madurativas, primero surge el noviazgo junto la enamoramiento, luego el concubinato y en algunas ocasiones, la unión matrimonial.

La relación de pareja, puede estar formada por un hombre y una mujer (pareja heterosexual) o por dos hombres o dos mujeres (pareja homosexual). La unión formal en una pareja es muy importante, ya que facilita algunos procesos legales, por ejemplo la adopción, la inscripción en obras sociales, el reparto de los bienes, etc.

En la cultura occidental, existe el principio de la “monogamia”, que implica el “compromiso” de la fidelidad entre los miembros de la pareja. Por su parte, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg, a través de su teoría “Triangular del Amor”, sostiene que una relación de pareja se define en función de tres componentes incluyendo el “compromiso”:

La intimidad: tiene que ver con el vínculo afectivo, de confianza, la cercanía y la conexión entre ambas personas. Implica: el deseo de dar y de recibir, el interés por compartir, buscarel bienestar de la otra persona.

La pasión: implica el deseo sexual o romántico acompañado de excitación psicológica, el deseo de unión con el otro. Atracción física, pero también deseo de compartir con el otro la parte de sus vidas que no implica solo la sexualidad.

La decisión o compromiso: la decisión de amar a otra persona y el compromiso por mantener ese amor. Este componente implica mantener la relación en los buenos y en los malos momentos, y el poder superar las adversidades.

Su teoría, intenta explicar cómo puede presentarse el “amor” en una relación amorosa y propone que de estos tres elementos surgen distintas combinaciones en las distintas parejas, creando matices, que la hacen única e irrepetible. A través de sus investigaciones, pudo definir 7 maneras distintas de amar. Ellas son:

Cariño: implica el cariño íntimo que caracteriza las verdaderas amistades, en donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no pasión física ni compromiso a largo plazo.

Encaprichamiento: Es lo que comúnmente se siente como «amor a primera vista». Sin intimidad ni compromiso, en cualquier momento.

Amor vacío: existe una unión por compromiso, pero la pasión y la intimidad han muerto. No sienten nada uno por el otro, pero hay una sensación de respeto y reciprocidad. En los matrimonios arreglados, las relaciones suelen comenzar con un amor vacío.

Amor romántico: las parejas románticas están unidas emocionalmente (como en el caso del cariño) y físicamente, mediante la pasión, pero no en el compromiso de estar juntos. Por ejemplo sería un amor de verano o relaciones de muy corta duración.

Amor sociable o de compañía: se encuentra frecuentemente en matrimonios en los que la pasión se ha ido, pero hay un gran cariño y compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que se comparte la vida, aunque no existe deseo sexual ni físico. Es más fuerte que el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso. Se encuentra en la familia y en los amigos profundos, que pasan mucho tiempo juntos en una relación sin deseo sexual.

Amor fatuo o loco: se da en relaciones en las que el compromiso es motivado en su mayor parte por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad.

Amor consumado: es la forma completa del amor. Representa la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan. Sin embargo, Sternberg señala que mantener un amor consumado puede ser aún más difícil que llegar a él.

Robert Sternberg enfatiza en la importancia de traducir los componentes del amor en acciones, porque según él, “hasta el amor más grande puede morir”. El amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, puede convertirse en un “amor sociable”. Por eso es muy importante fomentar con buena acciones y hábitos saludables una relación basada en una unión auténtica. Para tal objetivo, hoy les detallo algunos consejos:

Compartir: así como es muy importante que cada uno tenga su propio espacio (autonomía e independencia), también lo es crear espacios comunes de convivencia para reforzar la comunicación, potenciar los lazos afectivos y aumentar el nivel de autoconocimiento.

Ser amigos: además de ser pareja también es un pilar importante de la relación, la amistad. Ser amigos además de ser pareja ayuda a disfrutar de los planes compartidos desde una doble perspectiva.

Actitud de conquista sentimental: potencia el valor de la seducción en el amor. Tomar la iniciativa para proponer planes con los que sorprender a la pareja ayuda a integrar la creatividad en la rutina cotidiana. La creatividad potencia el valor del factor sorpresa. Desde este punto de vista, la felicidad comienza en el mismo instante en el que comienzas a proyectar planes que te ilusiona compartir con tu pareja.

Amar desde la libertad: implica, reconocer que “el otro no te pertenece”, sino más bien, es una persona que libremente decide mantener una relación con una persona en particular y que por lo tanto en cualquier momento es libre de marcharse. Hay que aceptar que el otro tiene derecho a tomar las decisiones que quiera, y a elegir que quiere a hacer con su vida. Significa que cada uno debe tener su espacio privado, su intimidad; que queremos compartir nuestra vida con el otro, pero que no lo necesitamos; es aceptar que somos dos personas diferentes y no un pack: “dos en uno”, significa dejar nuestras inseguridades a un lado y conseguir que el otro esté con nosotros porque quiere y no mediante manipulaciones que impiden que encuentre a otra persona mejor. Significa que nuestra pareja conozca a miles de personas pero aun así, nos prefiera a nosotros.

Comunicación asertiva: el diálogo es lo que permite crear un proyecto de vida en común, en donde es muy importante negociar, ceder y llegar a acuerdos. Además reservar un espacio diario para conversar con nuestra pareja acerca de cualquier tema, es una excelente costumbre que favorecerá afianzar y mantener una relación satisfactoria. En la falta de una buena comunicación, se crean las “discusiones y los malos entendidos”. Se puede aprender a discutir de una manera constructiva, intercambiando opiniones de manera respetuosa y sin caer en el circulo vicioso de los reproches y acusaciones, sin poder resolver el tema que la activo.

Compartir tiempo de calidad: para evitar la rutina, el sentimiento de aburrimiento y el desinterés por la pareja y por el otro. Más allá de las obligaciones y los múltiples compromisos de la vida diaria, es importante crear espacios, momentos y/o experiencias que alimentan el amor, la pasión y el compromiso. Por ejemplo: realizar algún viaje, alguna cena romántica, o retomar algún hábito que lo hacían al comienzo de la relación, como andar en bicicleta juntos, etc.-

Cuidar siempre de la relación: implica priorizarla, cuidar de los detalles, los cumplidos, etc. Esto sesuele hacer al comienzo de la relación, que con el paso del tiempo y junto a la rutina diaria, estos hábitos se van perdiendo, se desgastan. Desde algo simple, como decirle “¡que lindas estás!”, ¡qué rico que cocinaste hoy!”, hasta invitar a la pareja a cenar en algún lugar lindo, ir al lugar donde se conocieron, etc.

Si quieres que cambie, cambia primero tú: Cuando existen hábitos que no son consensuados y crean la distancia entre la pareja, la buena estrategia es cambiar primero uno, para modificar el contexto y facilitar el cambio en la otra persona. Por ejemplo, si tu pareja sale mucho con sus amigos/as, en vez de discutir cada vez que sale con ellos, agradécele los días que desee compartirlos contigo, mostrando cariño, aceptación y tolerancia.

Atener una buena autoestima: nos permite valorarnos y valorar a la persona que nos acompaña y construir una relación en base a lo que más apreciamos.

Valores: es muy importante practicar la tolerancia, la paciencia, la confianza, el respeto en la pareja. Esto nos sirve para evitar los malos momentos, los celos, la impaciencia, la irritabilidad, y estallamos en discusiones que nos llevan a los gritos, los insultos, y muchas veces, a crear distancias físicas y emocionales. Se puede practicar las técnicas de relación, el control emocional, la comunicación asertiva que nos permitán optar por mejores opciones de intercambio interpersonal que nos ayuden a crecer como pareja, reforzando el vínculo de amor.

La demostración de los sentimientos: como el cariño, el amor, la valoración, la admiración alimentan el autoestima de nuestra pareja produciendo mayor adhesión a la pareja.

Lic. Silvana Etchepare

M.P.1707


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