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1 de Junio de 2020 - Nota vista 1383 veces

“La Felicidad en tiempos de cuarentena”

“La vida te dará muchAs opciones, no tienes que escoger la mejor, sino aquella que te haga feliz”.

Todo el mundo persigue la felicidad, pero muy pocos saben cómo alcanzarla. Llegar a ser felices es una tarea compleja, porque no todo el mundo tiene la misma idea de lo que es la felicidad y son muchas las maneras de entenderla.

Actualmente, el aislamiento y el sobrellevar la cuarentena, nos pone a prueba, ya que debemos afrontar la incertidumbre de experimentar una situación excepcional, como lo es la pandemia, hasta lograr la estabilidad de nuestra salud física y mental y de las personas que nos rodean.

Los estados mentales positivos (como el optimismo, la fe, la generosidad, la prudencia y la tolerancia) sirven como barrera, que nos ayudan a sobrellevar la crisis de la pandemia y sus consecuencias: dificultades económicas, aislamiento social, los cambios en la ruina diaria y en la adaptación de las jornales laborales a las medidas impuestas por el Gobierno, que tienen por objetivo disminuir la curva de los casos afectados por el virus. Para esto, será necesario gestionar nuestras emociones de una forma adecuada, ya que las mismas tienen una repercusión fuerte en nuestro organismo, en nuestro comportamiento, en la manera en que percibimos la situación actual (de manera realista, o catastrófica) y en las relaciones interpersonales. Por ejemplo, la experiencia subjetiva que se vive con la felicidad (que puede ser estimulada a pesar del aislamiento social, por un momento familiar, o la lectura de un buen libro, o la comunicación a través de una videollamada con un ser querido, etc)  es la de un estado placentero, acompañada por la sensación de autoconfianza, autoestima y bienestar.

En la “Teoría del Bienestar” del psicólogo estadounidense, Martín Seligman describe cómo las personas eligen libremente aquello que las hace felices. Recoge aquellos elementos del bienestar que contribuyen a sentirse bien, a tener un estado anímico óptimo, una buena actitud y enfrentarse al día a día de forma positiva, a plantearse objetivos claros que contribuyen a darle significado a nuestras vidas para sentirnos realizados. De esta manera, los niveles de motivación, satisfacción y felicidad se elevan y se experimentan de manera subjetiva.

Según este modelo, la felicidad se alcanza a medida que nuestros niveles de satisfacción aumentan en sus 5 pilares básicos:

1)- La generación de emociones positivas:

Como la gratitud, la felicidad, el amor, el interés, la diversión, la inspiración, el orgullo, la alegría a través de experiencias gratificantes y positivas. Se trata de reducir el pesimismo para potenciar la calidad de vida.

La vida es un proceso con altibajos. Si se pone el foco de atención solamente en lo malo y se infravalora lo bueno dará la sensación de que no hay esperanza y de que no hay forma de avanzar y ser feliz.

Es muy importante ser consciente de que aunque no siempre salen las cosas como uno esperaría, saber afrontarlas con asertividad y de la mejor manera posible, nos permite avanzar, superarnos y trascender.

Satisfacer necesidades básicas del organismo, como lo son la sed, el hambre o la necesidad de dormir, otorgan placer fisiológico, pero el disfrutar de tareas que aportan beneficios intelectuales y artísticos satisfacen emocionalmente y dan un sentido de autorrealización.

El sentir placer por las tareas cotidianas y mantener una visión optimista de la vida permite perseverar y enfrentarse a los retos del día a día.

Para que usted pueda generar emociones gratificantes, realice una lista de experiencias, que puede realizar, cumpliendo con las medidas sanitarias, que activen las emociones positivas: como la alegría de escuchar música y bailar, hacer ejercicios con los hijos, mirar una película en familia, realizar manualidades escuchado música, jugar y divertirse, etc. Haga de estas experiencias una rutina diaria y evite aquellas situaciones que le generan niveles elevados de ansiedad, tristeza, miedo, enojo.

2)- Cultivar relaciones positivas:

Es el elemento que tiene mayor relación directa con la felicidad y hace referencia a la manera en que nos comportamos y nos relacionamos con otras personas, a través de la bondad, la empatía, la compasión, el altruismo.

Muchas personas creen que la felicidad depende en su mayor parte de lo que hace uno mismo, sin tener en cuenta su círculo social, y que no es necesario recurrir a otros, para alcanzar una vida plena. El modelo de Seligman considera que es justo lo contrario. Dado que los seres humanos somos animales sociales, por lo que es necesario interactuar con otras personas para poder sobrevivir y prosperar.

Cuidar de las relaciones con la familia, amigos y pareja o, incluso, con los compañeros de trabajo, contribuye a disponer de una red social que ejerce contención afectiva. Cuando se dan situaciones difíciles, el poder pedir ayuda a otras personas, o a generarla, facilita llegar a una solución de manera rápida y eficiente. El formar parte de un grupo social nos propicia un soporte emocional, el sentirnos unidos y contenidos en un sentimiento de pertenencia, con el cual podemos compartir nuestras preocupaciones, identificarnos con nuestras emociones, valores y costumbres, reconociéndonos como seres individuales pero con la necesidad de saber que somos importantes para otras personas.

El sentimiento de soledad es uno de los problemas más graves en la sociedad dado que, si bien no es un trastorno psicológico ni una enfermedad, produce daño. Además, pese a sentirse solas, hay personas que se aíslan todavía más. El individualismo que se ha promovido en las últimas décadas es realmente contraproducente, más teniendo en cuenta que los seres humanos hemos sobrevivido durante años cooperando.

Mantenga el contacto con sus familiares y amigos, a través de las redes sociales, de llamados telefónicos y con quienes conviven, compartan momentos de calidad, donde se propicie la comunicación asertiva, la contención afectiva, el compañerismo y la amistad, la diversión y la alegría.

3)- El Compromiso:

Es la capacidad de involucrarnos en las tareas que estamos realizando. Según Mihaly Csikszentmihalyi la cima de la felicidad se consigue a través de las experiencias “flow”, que es aquellas en las que disponemos toda nuestra energía y concentración mientras las disfrutamos. Se producen en las actividades que nos generan altos niveles de concentración, donde se ponen en juego nuestras habilidades en grandes retos. Cuando algo es realmente disfrutado, el tiempo pasa volando. El placer que ofrece una afición, como el deporte, la danza, tocar un instrumento o ser miembro en un proyecto interesante favorece a mantenerse comprometido y constante.

Retome aquella actividad de ocio, de ejercicio físico, o aquella rutina que dejo de hacer, o confeccione una lista de situaciones que quisiera realizar que sean desafiantes para usted, que lo mantenga absorto de la realidad. Ordene esta lista de mayor a menor jerarquía, de acuerdo al nivel de satisfacción que le despierte y comience a realizarla.

4)- Dar sentido y significado a la vida:

Es el elemento más subjetivo y abstracto, la única manera de conocer el propósito y sentido a la vida de las personas. El propósito es una meta y el sentido, el significado del porque quieres alcanzar esa meta.

Es importante que las personas se pregunten cuál es su propósito vital, o qué pueden ofrecer al mundo. Vivir el día a día sin tener un objetivo a largo plazo no es algo necesariamente malo, pero puede hacer que uno se sienta en cierta manera perdido y pueda tener la sensación de que él no va a ser una persona de provecho.

Buscar un significado a la propia existencia puede parecer una tarea muy filosófica e incluso intimidante, pero el hacerlo ya contribuye a sentirse en cierta manera encaminado hacia una meta y permite probar diferentes opciones.

En tiempo de cuarentena, de aislamiento social, es importante reflexionar sobre aquel proyecto que abandonamos o que nos gustaría crear, por ejemplo: reorientarse laboralmente, ayudar a un familiar que lo necesita, brindar contención afectiva a quien sabemos que lo necesita, etc.

5)- Tener sensación de logro:

El tener objetivos en la vida, nos permite darle sentido y orientación, nos ayudan a ser más perseverantes y constantes. Nos propicia oportunidades para el crecimiento continuo, el desarrollo de nuestro potencial y el cumplimiento de los logros

Plantearse objetivos no tiene mucho sentido si no se intentan alcanzar. Los objetivos deben ser realistas pero también deben tener algo de ambiciosos. Elaborar un plan de cara al objetivo siempre contribuirá a poder acercarse a su logro.

En tiempos difíciles es cuando más debemos tener control sobre nuestras emociones, en nuestra capacidad de interpretar la situación actual, y de proyectarnos hacia el futuro. De nosotros mismos depende lograr el bienestar, potenciar nuestras virtudes y fortalezas, y evitar toda situación que activen niveles elevados de malestar emocional. Debemos recordar que con el bienestar se logra la felicidad y con ella, el sentirnos bien, de encontrarle sentido a las actividades que realizamos, que nos gustan y nos apasionan, además de mantener buenas relaciones interpersonales y contar con metas que nos inspiran a superarnos cada día.


Silvana Etchepare

Psicóloga

M.p. 1707

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