APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Opinión

25 de MAYO 1810 II - 24 de Mayo de 2020 - Nota vista 2371 veces

LOS PRIMEROS “DESAPARECIDOS”

Cada vez que llega un aniversario del 25 de Mayo se hace en las escuelas primarias una representación de los acontecimientos ocurridos en esa magna fecha.

Este año, obviamente, por los motivos que conocemos, desafortunadamente no ha de ser así. 

Un chico hace el papel de gaucho, otro, quizá de sacerdote, de militar, de cabildante, etc.

Casi siempre hay uno al que es necesario pintarle la cara con carbón para que represente al infaltable “negrito”.

Surge la inevitable pregunta ¿y por qué no se realiza la representación con un chico que tenga los naturales rasgos del personaje al que se alude?

LA POBLACION DE COLOR

Eso, porque un somero repaso de la Historia patria, nos muestra que, para la época de la Revolución de Mayo, era importante el porcentaje de población de origen africano en el territorio del Río de la Plata.

Se calcula más o menos en un 30% , algunos autores estiman mayor proporción.

Hay un interesante libro de un historiador local Roberto Arena, que realiza una especie de censo de los pobladores de Mandisoví , y los orígenes de Concordia. Y llama la atención la cantidad de hombres y mujeres, nacidos en Äfrica que allí figuran.

¿QUE SE HICIERON?

¿por qué razón la cantidad de individuos de raza negra es mucho menor, en Argentina, ya no digamos que en Brasil, sino aún de la República Oriental del Uruguay?

Hay muchas teorías, y los historiadores no se ponen de acuerdo en las causas.

Como se sabe, la mayoría de africanos era acarreada a la fuerza, cazados como animales en su tierra de origen, traídos en buques ingleses u holandeses, y aquí vendidos como esclavos de las familias tradicionales.

Después del movimiento libertador de Mayo, la famosa “Asamblea del Año 13”, recordada por su impronta libertaria y su declaración ampulosa de Derechos, que, en su mayoría, quedaron en la letra, declaró la célebre “Libertad de Vientres”.

Esto es: todo hijo nacido del “vientre” de una esclava quedaba en libertad. Pero esto tenía una trampa: el niño así concebido quedaba libre. Pero la madre, no. Mientras era chico, podía quedar viviendo con sus padres en la casa de los amos. Pero llegado a la mayoría de edad, estos no querían cargar con alguien a quien no podían tratar como esclavo. El negro “libre” quedaba en la calle y debía buscarse un trabajo para sobrevivir.

El que, merced a la generosidad de algún patrón, podía aprender un oficio, tenía suerte.

Pero a la mayoría no le quedaba otra que entrar en la milicia.

Tambien lo hacían muchos que continuaban siendo esclavos, pero se les prometía la libertad si se enrolaban en los ejércitos patrios.

No es necesario recordar que, por lo común , estos cuerpos militares “de pardos y morenos” como se los llamaba, formaban escuadrones de infantería que eran colocados al frente en los lugares más peligrosos de la batalla.

Un grupo de sargentos era puesto inmediatamente por detrás con órdenes de sablear sin asco a los que “volvieren caras”: es decir trataron de retroceder cuando empezaba el combate .

Las consecuencias eran que,, por lo común, la proporción de muertos entre los afroamericanos era mayor que la de combatientes de otros grupos étnicos.

“¡POBRES MIS NEGROS”!

Es famosa la frase del general San Martín cuando , al volver del Perú, pasa por el campo de Chacabuco, en Chile y al contemplar las cruces que señalan los cientos de infantes caídos en la contienda exclama “¡Pobres mis negros”!

La historia no ha puesto de suficiente resalto tampoco que quien salva la vida del Libertador en San Lorenzo, era un negro liberto. Que llevaba el apellido de una tradicional familia correntina: Juan Bautista Cabral, (de paso digamos que de los partes de guerra surge era un simple soldado, en ningún documento se lo menciona como “sargento”).

Eso se repitió asimismo en las guerras civiles, en la batalla de Caseros un fuerte contingente de soldados negros peleó y muchos sucumbieron en el ejército de Juan Manuel de Rosas.

Los llamados “cambás” formaron también aguerridos batallones en la Guerra de la Triple Alianza.

Muchos de estos infelices dejaron sus huesos en las selvas y esteros paraguayos.

A estas circunstancias, que indudablemente mermaron la cantidad de criollos de origen africano, hay que sumar el cruzamiento y mestizaje

Y también , las pestes y malas condiciones de vida. En especial los crudos inviernos que afectaban especialmente organismos habituados al clima fuertemente cálido de sus tierras de origen.

Eso, quizá explique en parte la mayor sobrevivencia de negros y mulatos en países de temperaturas más elevadas, como es el caso de Brasil y el Caribe.

En suma, no hay una explicación única y definitva que explique acabadamentre el porque de la casi “desaparición” de un grupo poblacional, que llegó en algún momento a ser importante , y jugó un papel trascendente en nuestra Historia.

Porque mucho les debemos a estos compatriotas, con los que los argentinos no hemos sido suficientemente agradecidos.

Es un tema de investigación pendiente de historiadores, escritores y sociólogos.

Mientras tanto, digamos como Borges:

“En que mundo de tambores/ y siestas largas se han ido/se los fue llevando el tiempo/el tiempo que es el olvido”

BERNARDO I.SALDUNA

Asociación “Justo José de Urquiza”

Concordia (E.R.) 

Contenido Relacionado