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18 de Mayo de 2020 - Nota vista 1058 veces

María Inés Rodríguez, la concordiense que brilló en el Atletismo nacional

La concordiense María Inés Rodríguez continúa siendo la mejor atleta local y una de las mejores del país en sus especialidades, con excelentes marcas que aún hoy se conservan entre las más destacadas de todos los tiempos en los rankings nacionales.

 Hoy, con residencia en Gobernador Grégores, en la provincia de Santa Cruz en el sur argentino, es profesora de educación física y entrenadora, y dialogó con EL HERALDO sobre su actualidad y de diferentes aspectos en su carrera deportiva.

 “Ya hace dieciséis años que estoy viviendo en Gobernador Grégores. Es un pueblo chico de 8 mil habitantes más o menos, es muy tranquilo, muy frío y por cuestiones laborales estoy acá.

 “Soy profe de Educación Física –dijo- trabajo en una escuela primaria y en el natatorio municipal doy natación, también estuve dando atletismo en la Municipalidad. Esa es mi actualidad, tengo dos hijos y sigo siempre ligada al deporte”, agregó la concordiense.

 “Se la consultó sobre la época que recuerda más en el atletismo y su logros, y expresó: “Lo que más recuerdo es cuando viví en Buenos Aires, que estaba becada en el Cenard y que corría para el Club Ferro Carril Oeste en donde tuve la oportunidad de competir mucho más a nivel nacional, sudamericano y mundial y el resultado que más me quedó fue el subcampeonato en el maratón Adidas, donde salí segunda, pero fui campeona argentina, con un tiempo de 2h 46’ ’’, destacó la atleta.

 Cuando se refirió a lo que ella creía que le había faltado cumplir dentro de este deporte, dijo: “Tal vez bajar más la marca, porque el entrenamiento del Maratón era para 2h43’ más o menos y esa marca era una marca B para las olimpíadas. Por haber salido muy rápido en el maratón en una carrera que se hizo fuerte en los primeros kilómetros, pagué las consecuencias en los últimos kilómetros, entonces no me salió la marca. Ese podría haber sido un objetivo que me faltó cumplir… poder ir a una olimpíada”.

 Le pedimos una opinión sobre la actualidad del atletismo nacional y por qué no se superan marcas, explicó: “Para mí el atletismo nacional es como que sigue en el mismo lugar de siempre y es porque no se apoya. No hay apoyo para el deporte en general y menos para el atletismo y para mí pasa mucho por ahí. Falta ayuda económica para los atletas”, destacó.

 Al hacer un comentario sobre sus comienzos en el atletismo, expresó: “Siempre recuerdo cuando empecé en la escuela primaria, cuando llegó el profesor Alfredo Cevey. Él amaba este deporte y nos daba eso en las clases de Educación Física. Desde ahí comenzó mi carrera a los 8 años cuando estaba en tercer grado y empecé a tomarle el gustito al atletismo. Siempre recuerdo los arenales de Villa Adela cuando salíamos a trotar a correr y también entrenábamos en el Polideportivo de Concordia, en la pista de polvo de ladrillo en esa época y ahora es una hermosa pista de tartán”, indicó.

 Sobre si añora volver a competir, dijo: “Me encantaría y sé y soy consciente de la edad que tengo y de las lesiones que sufro. Me descubrieron que tengo rotura de menisco, que me tengo que operar la rodilla si quiero seguir corriendo. A pesar de todo me mantengo saliendo a trotar o andando en bicicleta, gimnasia con pesas, voy al gimnasio y estaba practicando básquet, pero ahí me empezó a doler la rodilla y se descubrió que tengo la rotura de menisco en la rodilla derecha.

 “Me encantaría volver a correr y la ansiedad la canalizo haciendo muchas actividades de diferentes formas. Volver a competir al nivel que estaba antes es lógico que no, pero poder participar de competencias y llegar bien, sentirme bien, sí me encantaría”, aseguró.

 Se refirió a lo mejor que le dejó el deporte, y sostuvo: “Esto me permitió haber conocido mucha gente buena. Hice muchas amistades, conocí muchos lugares, muchas culturas y aprendí mucho del deporte y cosas que puedo contar, porque me quedaron muchas experiencias y anécdotas”, dijo.

 Se le preguntó si se sentía una figura reconocida dentro del deporte y del atletismo argentino, y expresó: “Sí creo que sí. De todas maneras más reconocida me siento en Concordia, en Entre Ríos, pero sí también me siento reconocida en el país porque tuve buenas marcas en su momento”.

 En cuanto a si pudiera cambiar algo de su carrera deportiva, sostuvo: “La lesión que me dejó fuera de las competencias sería algo que cambiaría. Yo considero que esa lesión vino por un mal entrenamiento que a muchos les suele pasar por desconocimiento o por querer hacer algo más. Cuando estaba entrenando para el maratón, por los 42 kilómetros -explicó- sumaba muchos kilómetros por semana y descuidé un poco el trabajo de fuerza por sumar kilómetros y eso me hizo perder mucha masa muscular. Ahí fue el momento en que me lesioné. Eso sería algo que cambiaría, tener la posibilidad de variar el entrenamiento para no lesionarme que es lo peor que le puede pasar a un deportista”, aseguró María Inés.

Se le pidió un recuerdo para su papá, Julio Rodríguez, un gran dirigente del atletismo de Concordia y dijo: “Siempre lo recuerdo. Hace unos años que no está presente, pero siempre lo recuerdo en las carreras organizando todo, con el vozarrón que tenía y algunos me dicen que yo hablo fuerte igual que él. Siempre lo recuerdo así, festejando cuando me veía llegar porque mi papá amaba el atletismo”.

Para culminar, se le pidió un consejo para los que se inician en este deporte: “El dicho está, persevera y triunfarás. Hay que ser muy constante y te tiene que gustar mucho porque es un deporte individual. Yo entrené muchos años sola y hacía treinta, treinta y cinco kilómetros sola y hay que estar muy atenta, sentir tu cuerpo. Si te duele algo hay que parar, hay que descansar bien, alimentarte bien y lo principal es el apoyo de la familia, que te tiene que entender. En el Cenard me decían que era loca, porque corría bajo la lluvia, me levantaba y entrenaba a la mañana y después entrenaba a la tarde, entonces como que somos los loquitos de los deportes -aseguró- pero es algo muy lindo y vale la pena tener la experiencia.

 “Concordia es un lugar especial para entrenar, porque hay buen clima, está la costanera hermosa, está San Carlos para hacer fuerzas, está la ruta, hay arenales, es mi lugar en el mundo no sólo para el deporte, porque me crie en Concordia y cada vez que estoy salgo a caminar, salgo a correr, a andar en bicicleta.

 “Hoy es importante que todos se cuiden, ya va a volver todo a la normalidad, como era antes. Ya se va a poder disfrutar del aire libre”, dijo.

                                                                                                                                       Finalmente dejó un reconocimiento para sus entrenadores, además de Alfredo Cevey en sus comienzos. También estuvieron Enrique da Costa Leites, Gerónimo Miño, “cuando me preparé para el maratón me ayudaron mucho Toribio Gutiérrez y José Villagra, que eran de otro club, pero muchas veces entrenaba con ellos y Juan López también me ayudó mucho -dijo- y siempre me dio muchos consejos”.

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