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8 de Mayo de 2020 - Nota vista 511 veces

¿Por qué es importante el Patrimonio aun en épocas de pandemia?

En este contexto que estamos viviendo he leído en distintos medios de comunicación varias noticias que demarcan un estado de situación con respecto al patrimonio, en general, y a los Museos, en particular, y los desafíos que tenemos por delante los gestores de estos espacios culturales.

Comparto algunos títulos de esas notas que aparecieron en varios medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, que son un ejemplo de esta coyuntura, a saber: «Cuando pase la pandemia, museos no serán como los conocemos»; «Los museos, obligados a reinventarse y a ‹buscar al público› tras la pandemia» y «Museos: ¿el año de la extinción?». Como observamos, estos enunciados van desde contemplar las modificaciones y cambios que permean a estas instituciones, en esta coyuntura excepcional, en el marco de la pandemia de covid-19, hasta nombrar el ocaso de las mismas.

Seguramente asumiremos distintos desafíos, deberemos trabajar mucho en protocolos, redefiniremos e innovaremos en nuestras rutinas pero, creo que estaremos lejos del final que proclama ese título apocalíptico. Esta última afirmación es parte de la respuesta que queremos esbozar en estas líneas de la pregunta inicial de esta nota, la crisis nos cambiará, de eso no hay duda, pero lo que no hará es modificar la perspectiva que considera al patrimonio como un derecho humano, parte esencial del desarrollo humano personal y colectivo.

¿Qué son los derechos humanos? ¿Por qué el patrimonio es un derecho humano? ¿Qué significa considerar al patrimonio desde un enfoque de derechos? Son interrogantes que trataremos de ir respondiendo.

Como señala el sitio de internet de Naciones Unidas: «Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición». Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido ni a esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo, entre otros muchos. Estos derechos corresponden a todas las personas, sin discriminación alguna. Una característica fundamental de los derechos humanos es que son integrales, interdependientes, indivisibles y complementarios, esto significa que son un conjunto que no se puede separar, como tampoco pueden respetarse parcialmente puesto que la violación o el no reconocimiento de cualquiera de ellos implica la afectación del resto.

En materia de instrumentos normativos en el Derecho Internacional se entiende al patrimonio como una pieza clave del desarrollo humano, esto queda ejemplificado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en su artículo 27: «toda persona tiene a derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes, y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten», y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, artículo 15.1.a: «derecho de toda persona a participar en la vida cultural». Esto significa la participación de la comunidad, su inclusión para el empoderamiento, la igualdad y la no discriminación (incluyendo la igualdad de género) entendiéndolas como fundamentales desde la perspectiva de un enfoque de derechos.

Como lo enfatiza Mikel Mancisidor (vicepresidente del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas) «un derecho humano no es sino la forma de protección -reforzada y con vocación de universalidad- de lo que nos hace humanos». En este sentido, el patrimonio se nos revela como memoria, cultura, comunidad, pueblo, historia, lenguaje y, sobre todo, aquello que nos hace humanos.

Más allá de la crisis causada por la pandemia, debemos realizar abordajes globales y no parciales en materia de derechos, como sociedad, ciudad, pueblo y ciudadanos y ciudadanas y transitar los senderos del patrimonio, la cultura, los derechos humanos, el desarrollo humano y la equidad de manera articulada y entrecruzada. Creemos que este es nuestro mayor desafío por asumir.

Lic. Silvana de Sousa Frade

Directora del Museo Regional Palacio Arruabarrena

Integrante del Consejo Asesor de Protección del

Patrimonio de la ciudad de Concordia

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