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6 de Mayo de 2020 - Nota vista 488 veces

"Ahora vamos a la tormenta perfecta: default, pandemia y el 50% de pobreza"

El militante de la CTEP se quejó por las trabas burocráticas que hay en el Estado para llegar con la asistencia social a los comedores comunitarios.

“Antes reinaba la idea del roban pero hacen, ahora no roban y no hacen”, planteó en una extensa entrevista con Luis Novaresio en radio La Red donde también se refirió a la polémica liberación de presos y vaticinó una “tormenta perfecta” luego de la pandemia, con un país probablemente en default y 50% de pobreza. 


A pesar de la precariedad de la vida de este lado de la General Paz, donde estoy yo, en la provincia, del otro lado, en Capital, y más allá en el interior, hay una formidable capacidad de resistencia comunitaria que cuando te agarra sin ahorros, sin una casa en condiciones, sin telecomunicaciones que funcionen correctamente es doblemente más difícil. 

Esa capacidad de resistencia tiene que ver con la organización comunitaria, tiene que ver con darse la mano de uno a otro, son cosas que a veces en los centros urbanos, en los edificios nuevos, en los barrios de mayor poder adquisitivo son valores que se fueron perdiendo.

Por otro lado, dan ganas de llorar cuando uno ve lo mal que vive una parte considerable de nuestro pueblo. El 30%, 35%, 40%.... Más allá del porcentaje, tenemos un montón de argentinos que viven en condiciones indignas: sin agua, sin luz, sin cloacas... caen dos gotas y se embarran todas las calles porque no tienen veredas. Lugares contaminados, agua contaminada, agua sucia, agua que se corta como en la 31, que pasa también en la provincia de Buenos Aires y en el interior ni te cuento.

Así no se puede seguir. No es sustentable un modelo donde un tercio de la población vive en esas condiciones, cuando tenemos un país maravilloso, con todas las riquezas posibles y el potencial para que todos vivamos bien, en felicidad.

Yo soy oficialista por primera vez en muchos años de mi vida, después de sufrirlo a Macri, aunque no estoy de acuerdo con todo y aunque pienso que faltan un montón de cosas.

Hay una organización burocrática del Estado, hay capas estamentales en las instituciones que impiden que se pueda comprar fideos, arroz y aceite de una manera razonable

Ahora no roban y no hacen. En este momento, al menos, eso sucede con los alimentos. El problema es cuando vos no podés resolver los problemas de la realidad de manera eficiente con la celeridad que requieren. Eso no es culpa de Arroyo, ni de Alberto, ni de Macri, ni de Cristina... ¡Es culpa de toda esta sociedad! Todos: políticos, empresarios... Es una sociedad recontra hipócrita. Si el procedimiento se hace mal, te cortan la cabeza. Si el procedimiento se hace bien y hay un curro, te cortan la cabeza. Pero cuando querés ir a un procedimiento más rápido, aparece la idea de que si es rápido no es transparente.

Hay un problema de que nos estamos pisando el poncho y trabando mutuamente y eso impide que las cosas sucedan en la realidad. Yo veo cada vez con más desesperación cómo se deteriora la vida a niveles infernales de hombres y mujeres de este país en los conurbanos de Córdoba, de Rosario, de la Ciudad… y la incapacidad o la falta de planificación de los sucesivos gobiernos de resolver eso de una manera razonable. ¿Cómo puede ser que en Argentina una pareja joven de trabajadores no pueda acceder a un lote cuando vos vas a San Vicente, Ezeiza, Cañuelas y hay lotes por todos lados?

Yo creo que hay que taparse la nariz en este momento y no oler. Hay que escuchar a la ciencia, hay que escuchar a los epidemiólogos, porque vos podés tener mucha preocupación por la situación económica de los sectores medios, de los empresarios o de los más pobres, pero si hacés algo que epidemiológicamente está mal, después va a ser mucho peor el remedio que la enfermedad.

Yo veo lo mal que están los compañeros que no pueden changuear… pero no me gusta que usen ese sufrimiento para acelerar la apertura de determinadas industrias o determinadas actividades económicas. El criterio que tiene que regir tiene que ser estrictamente sanitario. En ese sentido, tiene que haber firmeza en las políticas.

El impuesto a la riqueza debería ser un impuesto permanente. En Francia, Canadá, los países que reivindican muchos acá, ni que hablar los países nórdicos, la participación del impuesto sobre el patrimonio en la recaudación general es mucho más alta que en la Argentina. En Francia por lo menos son unas 6 o 7 veces más que la Argentina. Yo lo estuve estudiando el tema: en los países latinoamericanos los impuestos sobre el patrimonio son bajos por el contubernio que hay entre las elites económicas, los políticos y los jueces que después te sacan un amparo que dice “señor, usted no tiene que pagar el impuesto”.

Ahora vamos a tener la tormenta perfecta: default, pandemia y el 50% de pobreza. Hay que prepararse. Entre la herencia y las circunstancias sanitarias, es la situación a la que nos vamos a enfrentar. Tenemos que tener una estrategia y un proyecto hacia adelante.


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