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17 de Abril de 2020 - Nota vista 3704 veces

Una escuela que con pocos recursos y un gran corazón, continúa enseñando en cuarentena

Unas de las primeras decisiones que tomó el Gobierno de la Argentina luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considerara pandemia al COVID-19, fue suspender las clases, asimismo comenzaban los desafíos para continuar brindando los contenidos educativos al alumnado en general.

Si bien cada institución debió generar estrategias personalizadas, el denominador común fue hacer uso de la tecnología y de distintas plataformas para interactuar con los chicos, compartir contenidos y actividades.

Mientras muchos docentes aprendían cómo hacer una clase virtual, grabar videos y audios (…) en la Escuela N° 27 Nuestra Señora de Lourdes con una gran versatilidad y siempre listos para ir contra la adversidad, se unieron para sostener a más 250 chicos que estudian allí entre ambos turnos.

La dificultad de esta comunidad es que pocos tienen acceso a un celular y en muchos casos los que lo tienen se quedan sin crédito (internet/wifi), esto se transcribe en que la interacción entre docentes y alumnos, en tiempo de cuarentena, se convierte en una odisea.

En entrevista con Yanina Ramírez, Vicedirectora de la escuela, supimos cómo se organizaron para continuar las actividades. Es así que nos cuenta que cuando el Consejo General de Educación solicitó aplicar la modalidad de “trabajo desde casa”, se resolvió que los docentes armaran contenidos de los correspondientes grados y a eso se le anexaran temas relacionados con el coronavirus.

En un primer momento los docentes acercaban a la escuela (fotocopias y/o impresiones) el equipo de conducción integrado por Noelia Sánchez (Directora), Yanina Ramírez (Vicedirectora) y Rosana Acevedo (Secretaria), hacían turnos para entregarlo a domicilio, “los que trabajamos acá tenemos la gran ventaja de conocer mucho esta comunidad”. 

Cabe destacar que los docentes de allí han caminado los barrios incansablemente para ayudar a sus alumnos, nunca fue un impedimento la lluvia, el barro o el peligro de entrar en calles complicadas por la violencia y delitos.

AISLAMIENTO SOCIAL PREVENTIVO Y OBLIGATORIO

Al poco tiempo se decretó la cuarentena obligatoria, cuando esto sucedió readaptaron el modo de trabajo que es el que se utiliza hasta la fecha. “Lo que los docentes envían el material por correo electrónico y lo imprimimos en la escuela”.

Ya que varios acuden al comedor, decidieron aprovechar ese momento para entregarles a sus familiares las actividades para los alumnos. Por otro lado algunas de las señoritas que pueden comunicarse por WhatsApp “les envían actividades y las madres que copian desde la foto al cuaderno del niño”, pero esta opción es para pocos.

De todos modos asegura que la modalidad está funcionando, “lo cierto es que estamos muy contentos porque hemos superado las expectativas con respecto a las actividades, las familias han demostrado mucho interés”, dice con orgullo.

Asimismo destaca el trabajo extra que realizan los docentes y su gran colaboración, “es tanta la demanda de hojas que nos hemos quedado escasos, los maestros se pusieron de acuerdo en usar el dinero de un fondo en común para diferentes emergencias aunque no fue suficiente y ahora los maestros están donando las hojas.

“La verdad es que no contamos con los recursos como para dar clases virtuales en la escuela, tenemos impresora así que lógicamente estamos usando mucha tinta y hojas…”

La comunidad “de Gruta” como muchos la llaman, sabe sortear los infortunios y evidentemente nunca se rinde, a pesar de la crisis generada por el COVID-19 se continúa educando a distancia. Por supuesto que es gracias al trabajo en equipo y un gran corazón de sus integrantes.

EL COMEDOR ES UN NEXO CON LAS FAMILIAS

Al mismo asisten 130 chicos de lunes a viernes, en cuarentena se pide que se presente alguien en representación del grupo familiar y se lleva las porciones que necesita.

En esta oportunidad el equipo directivo aprovecha para hacer entrega del material didáctico, pero en una especie de “cadena de favores” también muchas madres se ofrecen a llevar las actividades a un vecino, familiar o conocido. Por lo que de una u otra manera las cosas le llegan a los niños.

 Distanciamiento Social

En el horario de retirar la comida el distanciamiento social no se respeta (algo que no solo sucede allí, sino que pasa en varios puntos de la ciudad), “los recibimos desde el portón y se toman todas las precauciones desde la institución, pero por supuesto nos preocupa que no encontramos la forma para que se respete la distancia”, ante la consulta sobre si algún móvil policial u organismo prestaba colaboración en los horarios de comedor nos respondieron que no.  (IVG)

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