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11 de Abril de 2020 - Nota vista 2134 veces

Dar el paso…

Estamos transitando la cuarentena y llega la Pascua, tanto para la comunidad cristiana como para la judía; momento que nos indica un paso, de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad. Y hoy, nos encuentra en casa, en aislamiento social, sin reuniones con los demás; momento especial, entonces, para viajar a nuestro interior y escuchar lo que nuestro corazón está necesitando.

Luego de una larga rutina de prisas y estrés, y de estar para los demás, de golpe se frena todo y la vida nos manda a casa: tal vez nos está pidiendo que giremos el foco, y que le prestemos atención; seguramente, nos tiene un mensaje.

Muchos hablan de la necesidad de volver a la “normalidad”; y me pregunto… ¿Qué es “la normalidad”? ¿La vida que tenían antes de la Cuarentena?… Realmente… ¿Desean volver a esa vida? ¿Son plenamente felices en todas las áreas: laboral, familiar, pareja, salud, económica, espiritual, social…? … ¿o existen necesidades, deseos, sueños por satisfacer o ciertos aspectos a mejorar?

Por eso, hoy tenemos un hermoso tiempo para viajar a nuestro interior y realizar esos ajustes necesarios; así, cuando se reactive todo, volvemos diferentes, más sabios, más fuertes, más plenos. Hoy tenemos la oportunidad de dar ese gran paso, es momento de nuestra propia Pascua.

EL ÁRBOL CONFUNDIDO

Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: “No sabía quién era.”

“Lo que te falta es concentración”, le decía el manzano, “si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ve que fácil es?”

- No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y “¿Ves que bellas son?”

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: - No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.

- ¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…?, se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto… lo comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

- Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un ROBLE, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión … “Cúmplela”.

Y en ese instante, el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Y tú… ¿QUIÉN ERES?

(Autor anónimo)

EL VIAJE INTERIOR

En este viaje, no es necesario desplazarse físicamente a otro lugar, ni hacer maletas, ni contratar una agencia de turismo; aunque sí implica un movimiento hacia otro espacio, un mirar “hacia adentro” de uno mismo, es un viaje de auto-descubrimiento.

Tampoco hay un mapa, ni un tour para seguir el recorrido, podemos llevar guías, como experiencias o enseñanzas de maestros, pero es un viaje individual y único, dado que cada uno tiene su propia búsqueda, el encuentro con “su verdad”. Este camino de auto-conocimiento requiere valentía y compromiso, enfrentarse a miedos y dolores, a heridas y culpas para sanarlos, y también, reconocer los dones dormidos para despertarlos.

Por eso, es un viaje que demanda tomar decisiones, porque cuando encontramos esa “verdad”, necesitamos comprometernos con ella y llevarla a la práctica. ¿Qué finalidad tendría el viaje si no aplicamos, la sabiduría adquirida, a mejorar la propia vida?

Este es el viaje de nuestra vida, transformador y fascinante, donde dejamos de seguir los sueños de los demás para hacer realidad los propios; por eso, nos hace más fuertes, más sabios, más libres y más plenos.

Aquí y ahora, es tu momento; la oportunidad de viajar a tu interior para descubrir la magia que hay en tu corazón, para despertar lo que está dormido; es momento que escuches tus necesidades, sueltes tus ataduras internas, sanes tus miedos y culpas, des vida a esos talentos que has traído para compartir con el mundo.

¿Qué te impide ir… por la vida que sueñas?

Es tu momento; es tu gran paso; es tu Pascua.


COACH MARIA INES FRANCISCONI

LIDERAZGO Y VIDA CONSCIENTE

Facebook / Instagram: Ine Francisconi

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