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Ser + Humanos - 4 de Abril de 2020 - Nota vista 4882 veces

Qué nos enseña la cuarentena…

Estamos viviendo un momento único e histórico como Humanidad, donde todo el mundo –y literalmente “todo el mundo” – está paralizado, en cuarentena, por la emergencia sanitaria que estamos transitando. Hoy no existen fronteras, estamos unidos con un fin común: resguardar nuestra salud y ayudarnos entre todos a superar esta pandemia.

Todo cerrado, todo suspendido, el Planeta Tierra entero en reposo.

En un mundo donde se vivía tan de prisa, corriendo de un lado a otro, en continuo estrés y hasta en una rutina automática, buscando tanto el beneficio personal a costa, muchas veces, del daño a otros seres humanos o al medio ambiente. Todo valía para lograr la meta; el fin justificaba los medios. Hasta que un día el Planeta Tierra dijo “basta” y “nos mandó a casa…” a repensar nuestra vida, tanto a nivel individual, familiar, comunitaria y mundial. ¿Cómo estamos viviendo?... Es momento de hacer un “alto” en el camino para reflexionar sobre la forma en que nos estábamos relacionando entre nosotros, los humanos, y también con la Naturaleza; con el objetivo de aprender, revertir hábitos nocivos y vivir más conscientes.

Toda crisis trae una oportunidad de crecimiento, de ser mejores, trae revelaciones; nos enfrenta con nosotros mismos, y con nuestro entorno, nos saca de la rutina, nos sacude, nos pone a prueba y nos desafía.

Y, además, nos empuja a reencontrarnos con la familia y a convivir desde una perspectiva diferente. Ahora tenemos tiempo para largas sobremesas, para reencontrarnos, para compartir proyectos, ideas y para cuidarnos unos de otros.

UN LLAMADO A DESPERTAR…

En primer lugar, esta situación nos empuja a salir del piloto automático, a despertar del letargo, a salir de la inercia en que estábamos viviendo; nos invita a reconsiderar los valores y las prioridades en nuestra vida. ¿Qué es lo que nos gustaría cambiar, para no volver a lo mismo? ¿Dónde estamos… y donde quisiéramos estar?

Ahora, en casa, con tiempo y sin excusas para postergar, es momento de repensar e incluso de reinventarse. ¿Qué haremos de aquí en adelante? ¿Cómo pensamos vivir? … porque cuando termine la cuarentena, seguramente ya no seremos los mismos, algo en nosotros habrá cambiado, tampoco nuestra familia será la misma, ni la comunidad; incluso, la naturaleza ya se está regenerando; con la ausencia de humanos el planeta se está limpiando de la contaminación y renaciendo.

Esta cuarentena nos libera de la arrogancia y de la soberbia de creernos invencibles, que podemos todo, que lo controlamos todo; hoy nos sentimos vulnerables y hasta impotentes, y fundamentalmente nos damos cuenta que todos somos iguales; aquí no hay diferencias entre clases sociales, ideologías políticas, razas ni fronteras.

Esta situación nos libera también de la envidia porque hoy es totalmente inútil sentirla; y de la avaricia que nos lleva el consumismo, a comprar cosas que hoy no se necesitan y están guardadas… ¿por qué obsesionarse con tener un auto lindo, ropa de marca o una cartera cara, o cierto status, fama, títulos o dinero… (todos símbolos frívolos del “éxito” en el mundo actual)…? Hoy nos damos cuenta que la salud y el amor están en primer lugar, sin ellos es imposible disfrutar de todo lo demás.

¿Y los abrazos? Hoy tal vez, hoy, los necesitamos más que nunca y es cuando menos los recibimos. Y así, tomamos conciencia de lo valioso del afecto, de la caricia, del beso, del contacto físico con nuestros seres amados y cuan poco, a veces, lo estábamos valorando.

Entonces… ¿Qué es lo prioritario en nuestra vida? ¿A qué le damos valor?

Ciertamente es una oportunidad para la introspección, realizar ajustes y elegir vivir mejor.

Es momento de preguntarnos:

¿De qué manera esta situación nos ayuda para fortalecernos?

¿Cómo podemos dar un giro a mi vida y alinearnos a nuestros sueños?

¿Qué talentos podemos despertar?

¿Qué costumbre o hábito nocivo puedo superar?

¿Cómo podemos convertir esta crisis en una oportunidad para crecer y ser mejores?

TODOS SOMOS UNO

Hoy nos damos cuenta que al cuidarme a mí mismo cuido a los demás; y que los actos de los otros también impactan en mi vida. Es decir, todos estamos conectados; la acción de uno, impacta en el destino de todos; por eso es necesario ser responsables y muy prudentes.

Y con esta crisis, renace la solidaridad como la única pastilla que nos puede salvar; porque la salida es colectiva. Así como se dice: “…de ésta... salimos todos juntos…”

Es un momento para salir del egoísmo, del propio mundo, romper el cascarón y mirar a quien está al lado; y ofrecer ayuda, ponernos a disposición para aportar lo que esté a nuestro alcance. Es momento de dejar de pensar en el propio beneficio para buscar el bien común. Ningún ser humano es una isla; estamos entrelazados, interconectados; estamos todos juntos en este barco; si se hunde uno, nos hundimos todos; si se salva uno, nos salvamos todos.

Es momento de un “NUEVO PACTO” en la humanidad. Es momento de empezar de nuevo, de manera diferente, para generar un mundo más solidario, más inclusivo, más pacífico, más amoroso, más humano. 


COACH MARIA INES FRANCISCONI

LIDERAZGO Y VIDA CONSCIENTE

Facebook / Instagram: Ine Francisconi

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